El Grupo Volkswagen se está planteando la posibilidad de vender Lamborghini para centrarse en el desarrollo de coches eléctricos.

Hace unos días, salió a la luz uno de esos rumores que revoluciona el sector de la automoción, y es que la entidad estadounidense Bloomberg hizo pública la posibilidad de que el Grupo Volkswagen decida vender Lamborghini. Parece que el gigante alemán está reciclándose, y es que hace un mes Volkswagen estrenó su nuevo logotipo.

Sin embargo, la historia no comenzó aquí, y es que fue en el pasado mes de marzo cuando Herbert Diess, CEO del Grupo Volkswagen, afirmó en un comunicado que uno de sus planes era revisar su amplio portfolio de marcas. Además, afirmó que el Grupo debía desprenderse de algunos gastos para poder centrarse en el desarrollo y la producción de coches eléctricos, y es que la familia ID. de Volkswagen o la e-tron de Audi tiene una fuerte inversión detrás.

Además, otra de las explicaciones es que el gigantesco grupo alemán tiene el objetivo de duplicar su valor de mercado de cara al año 2030 (actualmente cuenta con un valor de 89.000 millones y su la meta es pasar a 220.000 millones de dólares). Sin embargo, para llegar a conseguir este ambicioso reto, el Grupo VAG debería desprenderse de todo aquello que pudiera ser un lastre, y Lamborghini podría llegar a serlo.

La decisión de Volkswagen coge a Lamborghini en un buen momento

Por lo tanto, parece que los altos cargos de la empresa están planteando tomar esta difícil decisión aunque no hay nada en firme. Sin embargo, resulta curioso que se deshicieran de Lamborghini en este momento, puesto que la marca del toro tiene unas cuentas saneadas y el Lamborghini Urus ha ayudado en gran manera a “popularizar” a los de Sant´Agata Bolognese.

Un dato que deja claro que Lamborghini va por el buen camino es que su valor de mercado está en pleno ascenso, por lo que actualmente es de 11.000 millones de dólares. Sin embargo, parece que el Grupo Volkswagen tiene pensado centrar sus esfuerzos en expandir otras tres grandes firmas del entramado comercial: Audi, Volkswagen y Porsche. Es por ello que los inversores principales han propuesto deshacerse de las firmas más de nicho, como por ejemplo Ducati, Man o, en última instancia, la propia Lamborghini.

En caso de que este bombazo fuera realidad, se pondría fin a una relación que comenzó en 1998, cuando el Grupo Volkswagen dirigido por Ferdinand Piech decidió ampliar su elenco de firmas de lujo adquiriendo Bentley y Bugatti. De este movimiento estratégico han salido modelos tan míticos como el Bugatti Veyron, el Bentley Continental GT o el Lamborghini Murcielago, el primer ejemplo de la era moderna de la marca.