El coche en fase de pruebas muestra una unidad casi definitiva y prácticamente sin ocultar nada del que será el modelo de producción

En la ciudad de Sttutgart ha tenido lugar el avistamiento. Una caza dada por el periodista especializado en automoción Greg Kable que vio como delante de su casa aparcaba una unidad en fase de pruebas del nuevo Volkswagen ID.3, el primer coche eléctrico fabricado y comercializado por la marca alemana.

Como se puede ver en las imágenes que el mismo Kable subió a Twitter, lejos del camuflaje psicodélico al que nos hemos tenido que acostumbrar al ver en las presentaciones de Volkswagen los ejemplos del que será el modelo que abra las puertas de la nueva era de los coches eléctricos, el vehículo luce una carrocería en negro grafito que hace más discreta su imagen pero que no puede evitar ocultar nada.

El Volkswagen ID.3 se muestra si tapujos

Salvo los logotipos delanteros y traseros, el Volkswagen ID.3 fotografiado por Kable, el frontal marca una mirada afilada gracias a la caída de los faros y a una luna prolongada que se apoya en unos pilares A de considerable longitud.

Lateralmente se aprecia una silueta que, desde el frontal hasta el pilar B tiene una inclinación aguda y que, desde el mismo pilar central hasta la zaga, la columna trasera es compacta, dotándole de un porte dinámico y robusto.

Además, gracias a la considerable distancia entre ejes y a unos grandes pasos de rueda, a pesar de no mostrar demasiadas complicaciones de diseño en más allá de la nervadura que une el arco superior de la rueda delantera con los tiradores de apertura de las puertas, la puerta de la toma de corriente y el piloto trasero, se ve un coche compacto pero de dimensiones generosas.

La zaga está diseñada mediante líneas paralelas próximas entre sí y la dureza de éstas, junto con una reducida luneta posterior que viene a ser cubierta por un importante spoiler instalado alrededor de la misma, salvo por la zona inferior, produce una imagen muy compacta. Algo que ayuda la superficie de unos pilotos de dimensiones reducidas.

Una imagen familiar

En general, una imagen sencilla, elegante, compacta pero voluminosa, con dinamismo y robustez que no deja lugar a dudas de que se trata de un Volkswagen hermanado, al menos, en cuanto a conceptos, con otros como el Volkswagen Golf pero, si cabe la licencia, más con la versión como monovolumen del compacto de referencia, el Volkswagen Golf Sportvan.

En definitiva, unas fotos que empiezan a arrojar luz sobre el aspecto final del coche y que junto con la publicación, supuestamente por error, de un vídeo donde aparecía el interior definitivo del Volkswagen ID.3, nos permite hacernos a la idea de cómo será el coche de producción.