La octava generación del Volkswagen Golf ya está en el configurador de la marca, por lo que nos hemos hecho una pregunta: ¿Cuál merece más la pena, el diésel o el gasolina?

Fue a finales del pasado año cuando conocimos por primera vez la octava generación del Volkswagen Golf, la renovación definitiva del mítico compacto de la marca de Wolfsburgo. Por ello, ya hemos analizado detenidamente su gama, lo hemos comparado con el nuevo Seat León e incluso nos hemos ido a por su variante más prestacional: el GTI que por primera vez llegará con Etiqueta ECO.

Pues bien, unos meses después, la nueva generación del compacto ya ha hecho su aparición en el configurador de la marca. Por lo tanto, ya nos podemos centrar en sus motorizaciones y en sus precios.

Todavía no es definitivo, y es que todavía faltan bastantes opciones mecánicas, pero las reflejadas sí que nos dejan una cuestión interesante: ¿Qué Volkswagen Golf merece más la pena, gasolina o diésel?

Por el momento, hay cinco mecánicas disponibles

Pues bien, esta disyuntiva nos surge después de ver que tenemos en el configurador tres variantes de gasolina -1.5 TSI de 130 CV, 1.5 TSI de 150 CV y 1.5 TSI MHEV de 150 CV- y otras dos diésel -2.0 TDI de 115 CV y 2.0 TDI de 150 CV-.

Por lo tanto, el primer motor de la gama de gasolina en hacer aparición ha sido el bloque 1.5 TSI, aunque en tres configuraciones diferentes, dos sin hibridación y otra con tecnología Mild Hybrid que contará con las ventajas de la Etiqueta ECO de la DGT.

Por su parte, la oferta de motores de gasóleo está basada en la mecánica 2.0 TDI, aunque al igual que pasa con los motores de gasolina, viene en dos configuraciones disponibles: una con 115 CV y la más potente con 150 CV.

A su vez, el Volkswagen Golf está disponible con dos niveles de equipamiento: Life y Style. Hoy no vamos a analizarlos, aunque sí es pertinente indicar que el motor 2.0 TDI de 150 CV está sólo disponible con el acabado más alto de la gama.

¿Qué Volkswagen Golf interesa más, el diésel o gasolina MHEV?

Mientras que tendremos que esperar para que la mecánica diésel más básica de la gama tenga un homólogo de gasolina-previsiblemente el 1.0 TSI de 115 CV-, lo más lógico será comparar las motorizaciones de 150 CV.

Por lo tanto, la pregunta más lógica y que más compradores se harán será cuál de las dos variantes merece más la pena: el 2.0 TDI de 150 CV o el 1.5 TSI MHEV de 150 CV.

En el primer caso, se coge como base el conocido motor 1.5 TSI y se le añade un sistema de hibridación ligera de 48V. Ya os contamos en qué consiste un sistema Mild Hybrid, por lo que en el Volkswagen Golf 1.5 TSI MHEV es capaz de ocuparse de alimentar a los componentes eléctricos del coche así como de ayudar al motor de combustión en aquellos momentos en los que se necesite.

Este propulsor ahora es un ejemplo de eficiencia, puesto que también cuenta con un sistema de desconexión de cilindros para mantener los consumos a raya. Además, por el momento sólo se puede asociar a la transmisión automática DSG de 7 relaciones.

Mientras tanto, el propulsor 2.0 TDI de 150 CV no cuenta con un ningún sistema de electrificación, por lo que tenemos un bloque de cuatro cilindros capaz de generar 320 Nm de par. Al igual que su contrincante de gasolina, irá asociado a la transmisión automática DSG de 7 relaciones.

¿Cuál tiene mejores prestaciones?

El primer punto que podemos comparar entre ambos serán las prestaciones. Como era de esperar, el 2.0 TDI de 150 CV gana por goleada a la hora de ofrecer su poder, y es que desarrolla 70 Nm de par más que su contrincante de gasolina.

En cuanto a las prestaciones puras, no hay grandes diferencias entre los dos, por lo que tampoco es un elemento determinante. El 1.5 TSI es capaz de hacer el 0 a 100 km/h en 8,3 segundos, mientras que el 2.0 TDI hace lo propio en 8,6 segundos. Si la aceleración es muy pareja, la velocidad máxima lo es más todavía, y es que ambas versiones declaran una punta de 216 km/h.

¿Cuál gasta más?

He aquí el primer punto importante a la hora de elegir entre la variante de gasolina microhíbrida o la diésel:

El Volkswagen Golf 1.5 TSI MHEV consigue declarar un consumo homologado de 5,9 l/100 kms según el ciclo de emisiones WLTP. Mientras tanto, el Volkswagen Golf 2.0 TDI reduce esta cifra a unos muy interesantes 4,4 l/100 kms, la magia del diésel…

Sin embargo, esta diferencia de litro y medio en los consumos la compensa la versión de gasolina con su Etiqueta ECO de la DGT, y es que gracias a esta, tendremos una serie de beneficios fiscales que pueden compensar este exceso de gasto a largo plazo.

¿Cuál es más barato?

Teniendo en cuenta que el motor diésel de mayor potencia sólo está disponible con el nivel de equipamiento más alto de la gama –Style-, compararemos los precios asociados a este acabado.

El precio del Volkswagen Golf 1.5 TSI MHEV Style parte de los 33.425 euros, mientras que si queremos optar por la versión 2.0 TDI de 150 CV, tendremos que pagar 35.885 euros. Por lo tanto, la versión diésel es 2.460 euros más cara que la gasolina Mild Hybrid.

Conclusión: ¿Merece más la pena el diésel o el gasolina?

Después de analizar las dos opciones más parejas en todos los sentidos, nuestra recomendación es optar por el Volkswagen Golf 1.5 TSI MHEV de 150 CV, es decir, el de gasolina. Sólo en casos muy puntuales en los que se vayan a hacer cantidades ingentes de kilómetros al año, nos podrá merecer la pena optar por el diésel.

Además, tener el distintivo ambiental ECO en el parabrisas puede suponer todo un alivio si vivimos en las ciudades más contaminadas de España, por lo que podremos circular aun con los protocolos anticontaminantes activos. Con todo esto, lo tenemos claro, nos quedamos con el gasolina.