El nuevo Volkswagen Atlas Cross Sport se ha presentado en Estados Unidos para competir en uno de los segmentos más de moda en la actualidad.

El Volkswagen Atlas Cross Sport ya se presentó en 2018 como uno de los concept car más ambiciosos de la marca en el Salón del Automóvil de New York. Un año después, los de Wolfsburgo han presentado la versión de producción en Chatanooga.

Este nuevo SUV de estilo Coupé ya es el tercer modelo de la gama Atlas para el mercado norteamericano, al que destinaron la edición especial Basecamp que pudimos conocer hace unos meses. Scott Keogh, CEO de Volkswagen Group of América, declaraba: “Esperamos ingresar en este segmento en crecimiento con el Volkswagen Atlas Cross Sport, que ofrece una tecnología sobresaliente de Volkswagen, características de asistencia al conductor, estilo y valor”.

El diseño del nuevo Volkswagen Atlas Cross Sport es mucho más deportivo y agresivo que el del Atlas convencional. La parte trasera muestra una caída de estilo Coupé mucho más armoniosa que, junto al nuevo diseño de las luces traseras y el nuevo paragolpes delantero, hacen que parezca un Golf en formato XL.

La parte frontal cuenta con unos nuevos faros Full Led y la parte baja de la carrocería ha sido rematada con unos nervios en acabado cromado que le dan un aspecto realmente atractivo. Además, Volkswagen pondrá en la gama de acabados el pack R-Line, por lo que estas versiones contarán con el recién estrenado emblema R.

El Volkswagen Atlas Cross Sport está basado en la plataforma MQB

Por el momento, el Volkswagen Atlas Cross Sport está destinado al mercado norteamericano, ruso y de Oriente Medio, escenarios donde las normativas de emisiones todavía no tienen demasiado peso. Por tanto, el fabricante sólo ofrece dos motorizaciones de gasolina: un 2.0 de cuatro cilindros y 235 caballos y un V6 de 276 caballos, estando ambos asociados a una transmisión automática de ocho relaciones. Además, se ofrecerá de manera opcional la tracción integral 4Motion.

Esta nueva versión tiene un tamaño ligeramente menor al del modelo convencional, puesto que cuenta con 4,90 metros de longitud. Sin embargo, al estar basado ya en un modelo, comparte su mismo esquema, que no es otro que la archiconocida plataforma MQB. Por lo tanto, esto significa que a pesar de su estética más agresiva, cuenta con una distancia entre ejes idéntica y una habitabilidad similar.

Por lo tanto, ya ha llegado el nuevo SUV de Volkswagen que tendría que enfrentarse a modelos como el BMW X4 o al Mercedes-Benz GLC Coupé en nuestro mercado. Sin embargo, hablamos de supuestos por el hecho de que Volkswagen no planea comercializarlo en el mercado europeo, por lo que sólo nos queda esperar a irnos de vacaciones a Estados Unidos para poder verlo en persona.