Las 125 unidades previstas del Koenigsegg Jesko ya tienen nombre y apellidos… desde antes incluso de la finalización del Salón de Ginebra, donde se presentaba.

Ni aunque te toque el euromillón y decidas invertir los 2,7 millones de euros que cuesta ­–sin impuestos– el espectacular Koenigsegg Jesko, podrás comprar uno. Y es que el fabricante sueco ha liquidado las 125 unidades programadas inicialmente en un visto y no visto. No es la primera vez que sucede.

Koenigsegg ha desvelado que antes de presentar su nuevo superdeportivo en el pasado Salón de Ginebra, ya contaban con 83 reservas. Clientes que prácticamente habían puesto un cheque en blanco encima de la mesa, sin ni siquiera conocer el diseño final o las características del modelo.

Posteriormente, tras su puesta en escena y convertirse inmediatamente en uno de los auténticos protagonistas del Salón de Ginebra, en los cinco días siguientes al certamen se cerraron las reservas de las 42 unidades restantes, hasta totalizar las 125 previstas. Se trata del modelo de mayor volumen en la relativamente corta historia de Koenigsegg, empresa fundad en 1994, y que ha puesto en el mercado modelos ya míticos entre los deportivos de altas prestaciones, como el Koenigsegg Agera, el One 1 o el Regera.

De momento, sus afortunados propietarios tendrán que seguir esperando, pues la producción no se iniciará hasta finales de 2020. A partir de ese momento, saldrá de la línea de montaje un Koenigsegg Jesko a la semana, que según los clientes habrá sido previamente configurado bien para conducción en circuito, como el modelo presentado en Ginebra, o con una aerodinámica destinada a conseguir la velocidad máxima más alta posible.

El objetivo inicial es superar las 300 mph (más de 380 km/h). Y a la vista de sus características técnicas, lo tiene todo para conseguirlo. Recuerda que, entre otras cosas como su ligero chasis o una innovadora caja de cambios con siete embragues, su motor es un V8 biturbo de 5 litros con 1.280 o 1.600 CV según se utilice como combustible gasolina o etanol.