En su afán por mantener el empleo nativo de EEUU, Donald Trump ha alardeado via twitter de negociar con Ford para evitar que una planta de Lincoln se trasladase de Kentucky a México. El tema es que la planta americana nunca iba a trasladarse al país vecino.

Desde que comenzase la campaña para ser elegido presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ha querido asegurar que el empleo del pueblo estadounidense nativo sería protegido, incluido en el sector automovilístico. Esta madrugada y, a través de twitter, Donald Trump ha querido darse crédito por negociar que una planta de Ford situada en Kentucky no se traslade a México. El tema es que en los planes de Ford sólo se contemplaba una expansión en la línea de producción, no un traslado al país vecino.

Y continua añadiendo lo siguiente:

La planta en cuestión está situada en la localidad de Louisville (Kentucky, EEUU) y da empleo a cerca de 10.000 personas en la construcción de grandes camionetas como la F-250, la F-550 o la Ford Expedition, y de crossovers como el Lincoln MKC o el Ford Escape.

Ford contemplaba la posibilidad de que la producción de únicamente el Lincoln MKC pudiera dejar la planta de Lousiville, con el objetivo de dejar más capacidad para la construcción del Ford Escape. En otras palabras, ni la planta ni los 10,000 empleos estaban en peligro de abandonar Kentucky rumbo a Mexico. Las entradas de nuevos trabajos para construir el Ford Escape hubieran compensado las salidas correspondientes a la producción del Lincoln MKC en la planta de Louisville. De hecho, estamos ante un caso de expansión en la línea de producción de Ford, no ante un traslado de planta, pues la producción del Lincoln MKC hubiera continuado en otro lugar.

Este es el comunicado emitido por Ford anoche:

“Hoy confirmamos con el presidente electo que nuestra pequeña producción de vehículos Lincoln en la planta de ensamblaje de Lousiville permanecerá en Kentucky. Tenemos la confianza de que Donald Trump y el nuevo congreso perseguirán políticas que mejoren la competitividad de nuestro sector, haciendo posible mantener la producción de vehículos en nuestro país”

Este comunicado deja claro que el cierre de la planta de Kentucky o los planes de mudarse a México nunca fueron contemplados por Ford, algo que Donald Trump sí ha sugerido en sus tweets.