Participar en un Track Day puede ser una de las mejores experiencias de tu vida. Sin embargo, ¿Sabes con qué coche correr? Te damos todas las opciones

Hace unos meses te contamos qué es un track day, esas jornadas en las que podemos sentirnos pilotos profesionales por un día. Hoy os traemos el segundo capítulo, y es que una vez que hemos tomado la dulce decisión de participar en uno, el siguiente paso es el de elegir con qué coche vamos a correr.

Tenemos diferentes alternativas, aunque claro está, unas son más recomendables que otras. Por ello, vamos a darte todas las opciones disponibles, desde meterte con tu propio coche a alquilar un coche de competición, ¡Vamos con ello!

¿Con qué coche puedo correr en un Track Day?

Hemos recopilado cuatro opciones para correr en un Track Day, queda en tí decidir cuál es la perfecta para ti:

Meterte con tu daily o coche de diario:

Esta es la opción menos recomendable, aunque muchas veces la más habitual por imposibilidad de hacerlo con otro. Claramente tendrás más cuidado, puesto que el coche con el que estás recortando tiempos el sábado es el que te llevará a trabajar el lunes, por lo que el disfrute puede llegar a ser equivalente al sufrimiento. Sin embargo, todo depende de ti, es decir, si no vas cortando el coche, dejas descansar mecánica y frenos y demás no tienes por qué acabar con el coche desmontado.

Salir a pista con un coche con preparaciones homologadas:

Foto: Divex Motor

Esta es la opción más cómoda, puesto que podrás ir con el mismo coche al propio circuito. Se trata de ir con un coche apto para circular por la calle pero con preparaciones específicas para mejorar su comportamiento en pista. Cuidado con esto, puesto que cualquier cambio para mejorar su mecánica o su conducción que hagas deberá estar homologado, puesto que si no lo está, no pasará la ITV y, por tanto, no podrás volver a circular con él.

Tener un coche exclusivamente para circuito:

Porsche 911 GT2 RS Clubsport 2019Dependiendo de nuestras intenciones, esta alternativa puede ser la más cara o la más barata. Puede costarnos mucho si preparamos el coche hasta los topes, aunque no tendremos que homologarlo, puesto que directamente el coche no puede pisar la calle. También es una opción muy cara si compramos directamente un coche de circuito como el bestial Audi R8 LMS GT2. Sin embargo, puede ser la más barata si compramos un coche que está para desguace, le sacamos los asientos y le pedimos unos cuantos neumáticos a nuestro amigo el mecánico.

Alquilar un coche:

No, no estamos diciendo que te vayas a una compañía de alquiler de coches cualquiera y entres con un Fiat 500 diésel en circuito, sobre todo, porque en caso de accidente la compañía de alquiler se lavara las manos. En algunos circuitos hay empresas que se dedican a alquilar coches preparados para circuito, por lo que es una buena opción a pesar de que la fianza suele ser muy elevada.

En Fórmula GT, por ejemplo, ofrecen todo un Renault Clio Cup de 210 caballos. Si lo alquilamos para rodar en el Circuito del Jarama, podemos pagar 169 euros por el pack que incluye una vuelta de copiloto más dos conduciendo o 199 euros para aumentar en una vuelta más al volante.