El Toyota LQ es una propuesta de interacción entre los coches del futuro y sus usuarios, un prototipo eléctrico y con nivel 4 de conducción autónoma

Durante el Future Expo, la muestra integrada en el conjunto de actividades del Salón de Tokio, a celebrar desde el próximo 23 de octubre al 4 de noviembre en la capital del imperio japonés, Toyota exhibirá en el prototipo LQ, una evolución del Toyota Concept-i de 2017.

Esta propuesta de coche eléctrico y autónomo está equipado con la tecnología basada en la inteligencia artificial basado en el soporte YUI y su agente interactivo que aprenderá a partir de la interacción con el usuario.

Toyota entiende que el futuro de la movilidad individual pasa por el transporte de los viajeros y del cuidado de los aspectos físicos y emocionales de las personas, por eso el Toyota LQ aúna en un mismo espacio el medio y canal para cubrir las necesidades.

El sistema de inteligencia artificial junto con las tecnologías de conducción autónomas ofrecen un servicio basado en los conceptos «aprender, crecer y querer» que buscan fomentar una relación entre el usuario y el vehículo de tal forma que se den respuestas a las peticiones, exigencias o gustos del viajero del Toyota LQ o de una hipotética versión como coche de fabricación masiva del futuro.

Un espacio especial y específico

Buscando ese ambiente de satisfacción del usuario, el Toyota LQ dispone de una cabina transparente y dorada de tal forma que no existen límites en su interior pero se consigue independencia para con el exterior.

Un ambiente que puede cambiar de color en función de si su conducción está siendo realizada por una persona o de manera autómata para diferenciar así quien ejerce su manejo.

Un habitáculo donde sentirse especial y cuidado gracias a YUI, un ambiente de relajación gracias a sus asientos con tratamiento antiestrés y ventilación destinado no solo al paso del tiempo mientras el viajero es transportado de manera automatizada en un nivel de conducción autónoma equivalente al 4.

En caso de que los sensores que monitorizan la actividad de sus ocupantes del Toyota LQ detectaran un nivel de cansancio en el conductor, sería posible que activara de forma autónoma la estimulación y la presión de la espalda de esta persona mediante el inflado de unas bolsas de aire dispuestas en el interior del respaldo que fomenta la respiración abdominal.

Además, dentro de las novedades que podrán pasar a formar parte de los coches del futuro de Toyota, indendientemente que el prototipo LQ llegue a fabricarse o no, es la nueva pantalla OLED. Un panel constituido a partir de ledes orgánicos que dan vida a un panel de instrumentación de nuevo cuño.