Tesla prepara su llegada a Asia tras la imposición de aranceles a las importaciones a China. Elon Musk pretende arrancar la producción en dos años.

La construcción de la Tesla Gigafactory 3 en Shanghái acelera sus pasos. La marca de coches eléctricos ha comprado una parcela de cerca de 850.000 metros cuadrados en la región de Lingang, en la provincia de Shanghái (China). La creciente tensión comercial entre EE. UU. y China ha propiciado que los californianos agilicen los pasos para producir en Asia.

Localizada a 75 kilómetros de Shanghái, Tesla pretende abrir en Lingang su primera fábrica en el continente asiático. La ubicación dónde se instalará la Gigafactory 3 también acoge a otros fabricantes de vehículos extranjeros. La marca de Elon Musk ha conseguido la concesión de los terrenos para los próximos 50 años. Las cifras de la operación se han cerrado en 140,5 millones de dólares (122 millones de euros), según ha informado Tesla en su perfil de Weibo, red social china comparable a Twitter.

Tesla producirá vehículos en China dentro de dos años

A principios de 2018, Tesla anunció la creación de una factoría de producción en China. El acuerdo con el gobierno de Shanghái permitiría al fabricante estadounidense contar con la propiedad total de la instalación. Según la marca, la fábrica estará construida en dos años, mientras que la factoría alcanzará su pleno rendimiento en otros “dos o tres años”. La idea inicial de Tesla es llegar a producir un total de 500.000 unidades por año.

Elon Musk Tesla

Sin embargo, según confirmó Elon Musk, el plan inicial es alcanzar la cifra de 250.000 vehículos por año. La inversión proyectada por Tesla es de 2 mil millones de dólares, aunque la financiación tendrá su origen en la deuda local generada en China a partir de 2019, según el fabricante de vehículos eléctricos.

La tensión comercial entre los Estados Unidos y China ha provocado que las previsiones de Tesla aceleren el proceso. Según el informe de ganancias de Tesla correspondiente al tercer trimestre de 2018, los californianos cuentan “con una desventaja de costes de entre el 55%  y el 60%”. El aumento de los aranceles a las importaciones al país asiático ha motivado esta decisión.