Normalmente nos solemos fijar en la parte estética que nos ofrece nuestro techo panorámico en el vehículo, sin embargo, rara es la ocasión en la que nos ponemos a pensar si esto añade o nos quita seguridad en nuestro vehículo…

Se suele decir que en caso de accidente, los coches que poseen techo panorámico suelen salir peor parados, y, la opinión general suele apuntar en esta dirección. Hoy comprobaremos si realmente el techo panorámico resta o no seguridad a nuestro vehículo.

Empecemos por lo obvio. Uno de los puntos negativos más destacables del techo panorámico, especialmente si este no cuenta con cortinilla, es que en épocas como el verano, sin duda el habitáculo acabará calentándose más e incluso, mientras nos desplazamos, el sol puede impactar directamente sobre nuestra piel, que bajo una exposición prolongada, puede llegar a sufrir quemaduras, etc.

Si quieres asegurarte de mejorar tu seguridad en los desplazamientos, te recomendamos que le eches un vistazos a estos útiles consejos para conducir en lluvia, y de esta manera anticiparte al invierno que se avecina.

A parte de la cortinilla, la mayoría de techos panorámicos están ya tintados, por lo que el efecto de factores externos como el sol no serán tan problemáticos como antes.

Ahora bien, ¿qué hay de la seguridad?. Nuestra información proviene de propios estudios y opiniones fabricantes de coches.

Ellos afirman que la rigidez de un techo en el que se inserta un trozo de cristal a modo de techo panorámico, es incluso superior a la de un techo metálico enterizo. Evidentemente, esto hace referencia especialmente a la rigidez torsional.

Si lo piensas bien, en el fondo tiene todo el sentido del mundo. El grosor del cristal es bastante mayor que la lámina de metal a la que sustituye. Además los sistemas de anclaje del techo panorámico o solar, suplementan su resistencia a ser retorcido.

En caso de accidente sin embargo, estas afirmaciones pierden fuerza, ya que si volcamos, por ejemplo, los trozos de cristal rotos podrías servir de metralla contra nuestro propio cuerpo, por no hablar claro está de que cualquier objeto peligroso o agente externo al vehículo podrá introducirse en el vehículo a través de esta apertura.

Pese a que esta rara situación se puede acabar manifestando, son incontables los test de seguridad realizados por los distintos fabricantes, donde estamos seguros, han reducido esta posible anomalía al máximo, incluso llegando a reducir la peligrosidad en caso de producirse.