Como si el Bugatti Divo no fuera caro ya por sí solo, ahora hacerte con una de las cotizadas plazas agotadas, para recibir uno completamente nuevo, te costará un extra de nada menos que 2 millones de dólares…

Parece que hacerte con un Bugatti Divo te costará mucho más que un “órgano”. Si no fuiste uno de los afortunados que pudo hacerse con una de las plazas de reserva ofrecidas por la marca, hacerlo ahora comprándosela a un tercero, te saldrá 2 millones de dólares más caro.

Dicho listado con los precios se ha descubierto en Alemania, concretamente en Munich, donde un vendedor de coches a puesto a la venta la plaza de reserva por la cantidad anteriormente citada.

Este incremento supone una suma total de 6.650.000 millones de € para hacerte con un Divo, es decir, 7.913.000 millones de € con impuestos incluidos. Esto supone más del doble del precio de un Bugatti Chiron usado o 4 veces más que un Bugatti Veyron, dependiendo de su estado.

La jugada parece redonda para los especuladores, donde sin ni siquiera comprar el vehículo, venden la plaza de reserva por unas ganancias totales de nada menos que 2 millones de dólares…

El vendedor dice que este Bugatti Divo en particular será fabricado para finales de este año, concretamente para el 28 de diciembre. Así que sí, efectivamente, será uno de los regalos de navidad más caros que podamos imaginarnos.

Este modelo en concreto vendrá pintado de negro, lleno de Alcántara en su interior, y con todos los lujos que alguien pueda imaginar dentro de un coche. Sin embargo, esto no justifica este más que exagerado precio, pero ya se sabe, al final si tienes el dinero para gastarlo eres libre de hacerlo en lo que te plazca, aunque parezca una inversión hecha por un chimpancé desquiciado por su juguetito nuevo a cualquier coste.

El Divo será igual de sorprendente debajo de su capó. Incorporará un motor de 8.0 litros W16 que genera 1.500 CV de potencia bruta y nada menos que 1.600 Nm de par motor, para regalarte una sensación única en recta, alcanzando los 100 km por hora en menos de 3 segundos.

Su velocidad máxima estará limitada a 380 km/h, debido a que el propio constructor ha afirmado que no existen ruedas en el mercado que puedan soportar los números que podría alcanzar el modelo sin dicha limitación. Esto parece un paso atrás, sobretodo si tenemos en cuenta que el Bugatti Veyron podía alcanzar los 400 km/h, aunque en realidad no importa demasiado, siendo  el circuito de Nürburgring uno de los únicos lugares en la tierra que pueden llevar a estas bestias a alcanzar su velocidad máxima de manera segura.