El grupo Renault, socio en el proyecto Rouen Normandy, estrenará el primer servicio de coches eléctricos autónomos vía App en Europa.

Gracias al apoyo de la región de Normandía, el Grupo Renault junto a colaboradores  como Transdev y Matmut, todos ellos socios del proyecto Rouen Normandy Autonomus Lab, ponen a prueba el primer servicio de movilidad compartida y autónoma bajo demanda en carreteras europeas convencionales.

Este ambicioso proyecto, todavía en fase de pruebas, se abrirá al público el último trimestre de 2018 en el municipio de Saint-Etienne du Rouvray, con cuatro vehículos Renault ZOE, 100% eléctricos, a los que se sumará I-Cristal, un bus autónomo desarrollado conjuntamente por Transdev y Lohr. Durante este período de pruebas abierto al público, los Renault ZOE podrán desplazarse en un radio de 10 km en este barrio.

La idea de este proyecto, además de favorecer el medio ambiente, es poder ofrecer mediante el uso de una aplicación (similar a algunas que tenemos en España como EMov, Cooltra o Car2Go), el alquiler  de vehículos autónomos, los cuales, irán a buscar al usuario de manera automática, acto seguido, se les podrá fijar un destino, y darán al cliente la posibilidad de hacer otras actividades sin la necesidad de tener que tocar el volante (aunque por el momento habrá un conductor por si algo falla durante el trayecto).

Pese a que la tecnología está todavía en pañales, esta iniciativa es un gran paso adelante hacia el futuro. Los Renault ZOE, están equipados con varios sensores de una gran sensibilidad, ubicados en todos los ángulos de la carrocería para evitar problemas y riesgos de seguridad. Estos sensores se encargan de detectar desde peatones cruzando, hasta medir la velocidad de los coches cercanos para poder frenar o acelerar a tiempo. Estos sensores cuentan con el apoyo adicional de otros sensores fijos ubicados en farolas y postes del municipio, implementando ayudas y mejoras al recorrido.

El interior del coche dista bastante del diseño tradicional al que estamos acostumbrados. El cliente se sentará en la parte de atrás, donde encontrará asientos que imitan a un pequeño sofa, con mucho espacio para poder estirar las piernas, y delante, tendrá una pantalla con la que podrá interactuar, navegar por internet, ver la televisión…

A continuación os ofrecemos un pequeño adelanto del servicio a modo de vídeo, que la propia compañia Rouen Normandy Autonomus Lab, ha hecho público:

Esta iniciativa, pese a estar en fases arcaicas de producción a lo que la tecnología se refiere, podrá marcar un antes y un después en el mundo del desplazamiento mediante automóvil. En el futuro, el cliente podrá subirse al coche, hablarle al monitor a través de una inteligencia artificial para fijar el destino, y acto seguido relajarse viendo una película, estudiar, adelantar trabajo o incluso echarse una siesta.  Sin duda algo que traerá muchos puntos positivos, pero también generará detractores, ya que a largo plazo esto podría significar el inicio del fin de la conducción tal y como la conocemos hoy en día.

Conoce más del Renault ZOE autónomo con esta colección de imágenes: