El constructor francés ya trabaja en el proyecto que le lleve a producir, al menos, un modelo de coche eléctrico de bajo coste

Thierry Bollore, Director General de Renault ha declarado que la marca que dirige ya está trabajando con el fin de poner en el mercado un coche eléctrico barato que pudiera llegar a estar a la venta en un plazo máximo de 5 años.

Con esta premisa los esfuerzos de la marca se centran en ofrecer un automóvil eléctrico barato. Un utilitario urbano, de dimensiones reducidas y autonomía suficiente como para poder realizar los quehaceres diarios sin comprometer la capacidad de almacenamiento.

Un coche eléctrico que trate de ser útil, alejado de los grandes lujos o tecnologías superficiales y prescindibles en cuanto a los servicios de conectividad o entretenimiento y que otras marcas han adoptado como aliciente suplementario de sus vehículos pero que, dentro del Grupo Renault con Dacia a la cabeza, han demostrado que es posible hacer de coches modestos superventas, como es el caso del Dacia Sandero, como el de la prueba, uno de los coches más vendidos mensualmente en nuestro país.

Una estrategia similar a la que Fiat ha fijado para el que será el próximo próximo Fiat Panda y su variante como Panda eléctrico. La introducción en el catálogo de un coche eléctrico de bajo coste o barato potenciaría la expansión de los vehículos que recurren, por completo, a la energía eléctrica.

No podemos olvidar que Renault, con la producción del Renault Zoe, tiene experiencia en cuanto a los coches eléctricos más baratos o, al menos, dentro del ránking de los automóviles eléctricos más asequibles.

Un coche eléctrico «Made in China»

Una producción basada en una plataforma ya existente con componentes ya probados, ahorraría costes y, por ende, reduciría significativamente el precio de venta de un hipotético Renault eléctrico low-cost.

Aunque, de esta parte, parece que lo que Renault pudiera llegar a hacer es replicar la producción del modelo City K-ZE destinado al mercado chino ofreciéndolo en los concesionarios, al menos, de Europa.

Este coche es una variante del microcoche KWID dirigido a países de economías emergentes. Tomando la base de este vehículo, la reconversión como coche eléctrico tiene en el gigante chino su punto de mira.

Algo totalmente lógico dado que el país del mundo donde más coches eléctricos nuevos se matriculan es China.

Allí, según el configurador de la marca en el país asiático, el precio del Renault eléctrico City K-ZE parte, gracias a los descuentos y a las subvenciones, desde 61.800 yuanes, al cambio, menos de 8.000 euros.

Esto puede llevar a pensar en que el Renault eléctrico low-cost en Europa que rompiera con la tendencia de precios al alza de los coches y, más, de los coches eléctricos.