El futuro del automovilismo reside en la tecnología autónoma. El simple hecho de imaginar un desplazamiento sin tener que mover un dedo, mientras disfrutas de contenido multimedia en tu vehículo personal, suena a ciencia ficción, sin embargo pronto se hará realidad…

Los vehículos autónomos se convertirán en las próximas décadas en el método de transporte estándar para todos. Un día entraremos en nuestro coche y mediante comandos de voz, le diremos al SO dónde queremos ir, para que este, calculando entre otras cosas, tráfico y ruta, nos lleve al destino sin tener que mover un solo dedo.

En los últimos años, son muchas las ciudades europeas que están intentando hacer planes, o preparando zonas para habilitar la conducción autónoma del futuro.

La infraestructura es un aspecto crucial en la integración de la tecnología autónoma, por eso Reino Unido se está poniendo las pilas para realmente, apostar por este tipo de tecnología. Tanto es así que sus pronósticos señalan al año 2021 como sede para la inauguración de taxis y buses autónomos.

Este ambicioso plan consta de una reorganización para la estructura de su transporte público. El Gobierno de Reino Unido indica que para el año 2021, circularán por las calles del país, autobuses y taxis que serán completamente autónomos.

Esto significa también, que se crearán líneas de autobuses autónomos en Escocia también, así como en diversos barrios de Londres. La financiación para llevar a cabo este proyecto, asciende a las 25 millones de libras esterlinas, es decir, unos 32 millones de Euros.

La idea que estos vehículos autónomos proporcionen hasta 10.000 viajes a la semana en sus inicios. Estos vehículos autónomos, teniendo en cuenta las tecnologías actuales, serán capaces de transportar hasta 42 pasajeros en un trayecto de unos 22 kilómetros, y operarán cada 20 minutos.

Los taxis autónomos se estrenarán en Londres, y la idea es que también estén disponibles en el año 2021. La empresa encargada de su distribución se llama Addison Lee, la cual recibirá ayudas por parte del Estado para completar el proyecto.

Pinta muy bien en lo que al futuro de la tecnología autónoma se refiere. Parece que son los gobiernos los que ahora se lo toman más en serio, con un poco de suerte, de aquí a 20 años las infraestructuras y los coches autónomos funcionarán como en todas esas pelis de ciencia ficción a las que estamos acostumbrados.