Reino Unido podría prescindir de las señales de tráfico en sus carreteras a partir de 2027 según un informe publicado pero para eso, la tecnología de conectividad debe recorrer un largo camino.

Reino Unido podría prescindir de las señales de tráfico en sus carreteras a partir de 2027. ¿Te imaginas una carretera sin ninguna señal? Seguramente no, ya que se produciría el caos; sin embargo, una mayor conectividad en los vehículos podría hacer realidad dicha afirmación, y mucho antes de lo que uno podría haber esperado.

Al menos esto es lo que sugiere un nuevo informe titulado ‘Hoja de ruta de movilidad autónoma y conectada en el Reino Unido para 2030‘. Está firmado por Zenzic, una organización que se describe a sí misma como «dedicada a acelerar la revolución autónoma en el Reino Unido al unir la industria, el gobierno y la academia».

Tal y como aseguran algunas fuentes, el informe establece que las tecnologías emergentes de movilidad conectada y autónoma eliminarán la necesidad de que las vías tengan señales de tráfico, ya que los conductores del Reino Unido verán «autopistas desnudas» a partir de 2027.

Las carreteras de Reino Unido no tendrán señales de tráfico en 2027

A partir del próximo año, nuevas pautas de planificación y planos para CAM- Las ciudades, pueblos, carreteras y caminos rurales preparados buscarán acomodar los servicios CAM para operaciones eficientes. Esto, afirma Zenzic, dará como resultado planes para nuevas carreteras alejándose de los activos de alto coste; 10 millones de euros por cada kilómetro de autopista inteligente,  a favor de la infraestructura digital.

El CEO de Zenzic, Daniel, ha apuntado que «estamos en un período de dramáticos cambios sociales y económicos. El transporte es fundamental para el cambio y pronto se transformará con las nuevas tecnologías asociadas con la conectividad y la automatización, incluida la infraestructura digital que cambiará la cara de las carreteras del Reino Unido. El concepto de ‘carretera desnuda’ tiene como objetivo brindar beneficios económicos en términos de eficiencia local y nacional, así como beneficios tangibles para la movilidad pública, incluida una mayor seguridad y una mejor ruta a través de una comunicación centralizada con los conductores «.

«Además, la conectividad mejorada del vehículo eliminará la necesidad de una nueva señalización vial. La evolución física y el desmantelamiento de las señales que se esperan para 2027 serán la primera indicación visible de que se ha implementado una nueva infraestructura vial, seguida de la adopción generalizada de la señalización en el automóvil (utilizando tecnología en el automóvil para mostrar digitalmente los límites de velocidad, las salidas de las autopistas) y actualizaciones de tráfico, por ejemplo) en 2028″.

El problema que surge, por supuesto, es que además de los coches nuevos y autónomos con funciones de conectividad avanzadas, también hay millones de los más antiguos que no tienen esa tecnología y cuyos conductores deben confiar en las señales tradicionales. Además, dado el marco temporal, es prácticamente imposible que los propietarios hayan hecho la transición a la última generación de modelos «inteligentes». Zenzic reconoce esto, pero responde que poner la infraestructura en su lugar ayudará en el desarrollo más rápido de los automóviles autónomos y la tecnología relacionada.

Sin embargo, Zenzic reconoce que «contar con la infraestructura para facilitar el desarrollo y las pruebas de tecnologías y servicios autónomos será clave para desbloquear información que informe estas normas y regulaciones, diseño de servicios y requisitos tecnológicos».