Otro nuevo tipo de dispositivo sancionador podría empezar a multar. Son los radares de ruido y ya están en fase experimental

Como si los diferentes radares de velocidad fueran la única amenaza, visible o invisible, otro y distinto tipo de amenaza se cierne sobre los vehículos.

Por eso, para quienes quieren mantener intacto el saldo de puntos, una de las muchas claves para no quedarnos sin carnet es conocer las distintas posibilidades con las que las diferentes administraciones y organismos públicos controlan y sancionan a los usuarios que inclumplen la normativa, como, en este caso, la normativa sobre ruidos.

Multas para los coches más ruidosos

Así, por ejemplo, según la directriz que recoge la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial «No pueden circular por las vías objeto de esta ley los vehículos con niveles de emisión de ruido superiores a los reglamentariamente establecidos (…)» e, igualmente, los agentes con materias competentes en materia de Tráfico podrían inmovilizar un coche siempre y cuando «(…) supere los niveles de gases, humos y ruido permitidos reglamentariamente según el tipo de vehículo.»

Igualmente, dependiendo de la localidad, las ordenanzas municipales también pueden recoger situaciones sancionables respecto de los vehículos, por ejemplo, la aplicación generalizada toma el Decreto 2028/1986, de 6 de junio, por el que se dictan normas para la aplicación de determinadas directivas comunitarias, relativas a la homologación de tipos de vehículos automóviles, y del Decreto 1439/1972, de 25 de mayo de homologación de vehículos automóviles en lo que se refiere al ruido por ellos producido, admitiéndose como válido un valor de 4 dB por encima del valor de
homologación.

Multas de coches por música alta, alarmas o aceleraciones en exceso

Además, un coche y, por ende, su usuario o propietario, puede verse en otras situaciones como es la habitual de «Reproducir música a gran volumen en los vehículos, con las ventanas y/o puertas abiertas, forzar las marchas de los vehículos a motor por aceleraciones innecesarias, produciendo ruidos molestos.».

Pero también la instalación de sistemas disuasorios de robo ya que, las alarmas de los coches están sujetas a un volumen máximo «autorizado para este tipo de alarmas será de 85 dB(A), medido a tres metros de distancia y en la dirección de máxima emisión» pero, además, la comprobación de estos datos ha de realizarse «(…)como máximo una vez al mes y en un intervalo de tres minutos, dentro del horario de 9:30 a 20 horas.»

Es decir, aunque parezca banal, los ruidos de los coches son susceptibles de ser sancionados si no se cumple con las variadas disposiciones y textos legales. Tanto como lo es la velocidad o el tipo de conducción realizada.

Qué son los radares de ruido

Para analizar la sonoridad de un coche o del uso dado al mismo y determinar su influencia negativa sobre la salud, debido a su impacto y repercusión como contaminación acústica, ya se están utilizando unos sonómetros homologados para medir el nivel de sonido emitido por un vehículo, tanto en circulación como detenido.

La Dirección General de Tráfico aún no se ha pronunciado sobre su intención a la hora de adherirse a este nuevo tipo de radar, que ya está siendo probado en países como Suiza.

Y, aunque sí que sabemos que ya prueba otras modalidades de control y sanción de velocidad como son los radares en cascada, los sonómetros delatores, o radares de ruido, pudieran ser otro tipo de artilugio que incluir al catálogo de dispositivos permitidos y utilizados para multar.