Ya nos hemos puesto al volante del Volkswagen T-Cross, el nuevo SUV pequeño de la marca. Te contamos cómo va, y te damos las claves para que puedas elegir bien.

Se repite una y otra vez en la presentación del nuevo Volkswagen T-Cross una frase que llama la atención: “Mucho más que un SUV urbano”. Y lo primero que uno piensa es que para eso está el Volkswagen T-ROC, ¿no? La referencia es obligada, y la duda, razonable.

Por eso, conviene estar al tanto de las principales diferencias entre un VW T-Cross y un T-ROC, en tamaño, gama de motores, precio… Y también te dejamos aquí la correspondiente prueba del VW T-ROC, con el análisis de la gama y recomendaciones de compra.

Ahora toca centrarnos en el nuevo T-Cross. Y para empezar, qué mejor que un vídeo:

Diseño exterior e interior del Volkswagen T-Cross

El más pequeño de los SUV de Volkswagen mide 4,11 metros de longitud, tiene una anchura de 1,78 metros, y alcanza una altura de 1,56 metros. Por tamaño, y también por planteamiento y precio, sus principales rivales son el Seat Arona, el Peugeot 2008, el Renault Captur o el Kia Stonic.

La plataforma sobre la que se construye el T-Cross, que se fabrica en la factoría de Volkswagen en Pamplona, es la que se utiliza en su “primo-hermano”, el Seat Arona. También utilizan la misma base el Seat Ibiza y el Volkswagen Polo.

Exteriormente, el T-Cross guarda mucha relación con el T-ROC, especialmente en el diseño de la parte delantera. Por detrás, la unión entre los dos grupos ópticos le otorga un aspecto muy característico. Existen 12 colores de carrocería, y el techo puede ser gris perla o negro.

Una de las ventajas del T-Cross frente a la competencia es su amplio habitáculo, que hace que pueda ser incluso una alternativa a un coche compacto. Tiene unas plazas traseras muy buenas en cuanto a altura y espacio para las piernas, con la ventaja de que la banqueta puede desplazarse longitudinalmente 14 centímetros.

Esto permite contar con una capacidad de maletero variable entre 385 y 455 litros (llega hasta 1.281 abatiendo los respaldos), entre los mejores de su categoría. De serie lleva kit de reparación de pinchazos, pero se puede sustituir opcionalmente por una rueda de repuesto de emergencia.

 

El diseño del salpicadero está muy bien resuelto en cuanto a ergonomía, huecos prácticos para dejar objetos y posición al volante. Como en el T-ROC, la calidad de acabado es buena. Pero la impresión que transmite la gran cantidad de plásticos duros utilizados por todo el habitáculo resta puntos. De un Volkswagen siempre esperas algo claramente por encima de la media en este sentido, algo que no sucede ni en el T-ROC ni en el T-Cross.

Volkswagen ofrece distintos sistemas multimedia para el T-Cross, desde la Radio Composition Media con pantalla táctil de 8 pulgadas, hasta el más avanzado Discover Media con datos de navegación para Europa, que ofrece los servicios de Guide&Inform durante tres años.

Una opción tecnológica muy recomendable es la instrumentación digital configurable. El problema es que únicamente se ofrece de serie en el acabado Sport, y no puedes montarla ni como opción en el resto. A destacar que es una nueva versión del Digital Cockpit de Volkswagen, con una pantalla más grande incluso que la del propio T-ROC.

La instrumentación convencional es de relojes clásicos, con una pantalla central de información.

Volkswagen Connect: bien conectado de serie

La conectividad tiene cada vez mayor importancia en los coches nuevos, y en Volkswagen lo saben bien. Por ello, apuestan al máximo en este apartado, algo necesario en un coche que tiene como público objetivo a una clientela principalmente joven.

No falta la compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay en los sistemas multimedia. Pero también existen hasta 4 conexiones USB de serie (a partir del segundo nivel de acabado), o cargador inalámbrico para el móvil.

Además, la aplicación Volkswagen Connect ofrece muchas funcionalidades que convierten al teléfono móvil en todo un asistente personal cuando lo conectamos al vehículo, gracias al módulo VW Connect DataPlug de serie.

Entre otras cosas, MiVolkswagen proporciona información sobre el vehículo como el nivel del depósito de combustible, intervalo0s de servicio o mensajes de control. La función Aparcamiento permite localizar la última ubicación del coche en un mapa, con posibilidad de guiado hasta el mismo. Con el Historial de Rutas se puede acceder a los recorridos diarios, que almacenan parámetros como la duración, costes de combustible, etc.

También existe una función de llamada de ayuda en carretera con el servicio VW, o contacto con el centro de servicio VW preferido para llamada directa o envío de solicitud de visita. Incluso es posible compararse con otros usuarios en eficiencia ganando puntos y trofeos mediante Mis retos.

Al volante del Volkswagen T-Cross

 De momento, tres son las posibilidades a elegir al comprar un T-Cross: dos motores de gasolina de 1 litro y 3 cilindros con 95 y 115 CV, o un 1.6 diésel de 95 CV. Para finales de año se espera la llegada del 1.5 TSI de 150 CV. Existe la posibilidad de cambio DSG para el 1.0 de 115 CV, y no hay versiones de tracción total.

Ninguno de los tres motores se queda corto para un coche como el T-Cross. El 1.0 de gasolina es agradable de utilizar, incluso cuando su sonido o su funcionamiento dejan claro que estamos ante un 3 cilindros, por ejemplo al hacerlo trabajar en la zona alta del cuentavueltas.

Para un uso por ciudad o practicando una conducción eficiente, podría ser difícil identificar si conducimos una u otra versión. Y es que, a pesar de que el menos potente utiliza una caja de cambios de 5 marchas, frente a la de 6 velocidades del 115 CV, los desarrollos del primero son más cerrados.

Pero la potencia extra del 115 CV está ahí para cuando la necesites. Recupera mejor, acelera claramente más, y con sus desarrollos más largos, permite movernos por autopista con el motor girando más bajo de revoluciones. Esto aporta una ventaja doble: menos ruido y menos consumo. Por ello conviene hacer bien las cuentas a la hora de elegir motor, y no tener miedo a la mayor potencia del 115 CV. No lo vas a pagar en consumo, y te llevas más cosas además de 20 CV extra, como te contaré más adelante.

No hemos probado el 1.6 TDI en el T-Cross, pero sí hemos conducido recientemente un Seat Arona con este motor. Son alrededor de 500 euros más que el 1.0 de 115 CV en el precio de salida. Un motor muy capaz y que da mucho juego en el T-Cross. Es la opción a elegir… solo si viajas mucho por carretera y vas a hacer poca ciudad. En caso contrario, mejor gasolina.

Y no lo digo solo por el consumo, también porque el diésel es más propenso a tener que pasar por el taller si no sales con él a carretera. Por cierto, este 1.6 TDI ya utiliza Adblue para el filtro de partículas. Los dos, tanto el 1.0 TSI como el 1.6 TDI, llevan correa de distribución.

Por lo demás, el T-Cross es de esos coches a los que enseguida le coges el hilo, da igual el motor. Los mandos son suaves y se manejan con facilidad. La dirección es precisa y transmite bien lo que sucede entre el asfalto y las ruedas. Tiene buena visibilidad, es maniobrable y ágil en ciudad, y la suspensión trabaja bien cuando se trata de contener los movimientos de la carrocería, con un acertado equilibrio que proporciona eficacia sin comprometer el confort.

Sin tracción total disponible, y sin ayudas a la conducción off-road, el T-Cross está capacitado para salir del asfalto gracias a una altura de carrocería algo más elevada que la de un turismo. Pero solo deberías aventurarte por pistas o caminos que no se encuentren en mal estado.

Equipamiento y precios del VW T-Cross: para pensárselo

Inicialmente, la gama T-Cross incluye las dos variantes mencionadas del motor 1.0 TSI de tres cilindros de gasolina, con 95 y con 115 CV, y el 1.6 TDI de 95 CV. El único motor con el que se puede optar por el cambio DSG es el 1.0 de gasolina más potente. Y ojo, porque cada vez hay que rascarse menos el bolsillo para llevarte el cambio de doble embrague: 1.210 euros es lo que cuesta en opción, totalmente recomendable.

Estos motores se combinan con tres niveles de acabado, Edition, Advance y Sport, de forma que el Sport sólo se ofrece con el motor de 115 CV, para el que no está disponible el acabado Edition. Estos son los precios:

  • T-Cross 1.0 TSI 95 CV 5v Edition:           18.990 €
  • T-Cross 1.0 TSI 95 CV 5v Advance:        20.620 €
  • T-Cross 1.0 TSI 115 CV 6v Advance:      21.310 €
  • T-Cross 1.0 TSI 115 CV 6v Sport:           23.230 €
  • T-Cross 1.0 TSI 115 CV DSG Sport:        22.520 €
  • T-Cross 1.0 TSI 115 CV DSG Sport:        24.440 €
  • T-Cross 1.6 TDI 95 CV 5v Edition:          21.790 €
  • T-Cross 1.6 TDI 95 CV 5v Advance:        23.420 €

Para elegir bien, sobre todo si vas ajustado de presupuesto, conviene conocer al detalle el equipamiento que lleva cada versión.

Toma nota, porque las versiones Edition ya van muy bien equipadas, y solo echarás en falta las llantas de aleación. Incluye, por ejemplo, limitador de velocidad, volante multifunción, aire acondicionado, detector de fatiga, sistema de frenada de emergencia y sistema anticolisión, faros antiniebla con luz de giro y conectividad App-Connect.

El equipamiento que suman los Advance costaría 2.000 euros de elegirlo por separado, pero esta versión supone 1.630 euros frente a un Edition. Añade llantas de aleación de 16”, barras en el techo en negro, volante en cuero, sensores de aparcamiento, climatizador y control de crucero adaptativo. Merece la pena la inversión.

Ya por encima queda el acabado Sport, que cuesta 1.920 euros que el Advance, pero suma 3.000 euros en equipamiento. Aquí la llantas son de 17 pulgadas, las barras de techo van cromadas, los faros delanteros tienen tecnología LED, y se añade el selector de perfiles de conducción, cámara trasera, paquete luz y visibilidad, retrovisores abatibles eléctricamente y la instrumentación digital.

Como paquetes opcionales, en el Edition se puede añadir el paquete Confort, que cuesta 750 euros y añade el paquete luz y visión, el climatizador automático y asientos confort. Para el Advance, el paquete Tecnología tiene el mismo precio y añade cámara trasera, paquete luz y visión, retrovisores plegables y asientos delanteros con apoyo lumbar. En los Sport, este mismo paquete suma el arranque sin llave, el aparcamiento asistido y el cargador por inducción para el teléfono móvil.

Para poder personalizar el T-Cross tienes que partir desde la versión mas alta de gama, el Sport. Solo en este caso se ofrecen el paquete deportivo R-Line (2.175 euros), y los paquetes de diseño Green y Orange (665 euros). Ojo a estos últimos: puede llamar la atención visualmente las inserciones decorativas en color tanto exteriores como interiores, o las llantas de 18 pulgadas. Pero implican montar neumáticos 215/45, un perfil muy bajo, con la incidencia que ello tiene en el confort, en el precio de los neumáticos a la hora de cambiarlos y en el cuidado que hay que tener para no arañar las llantas.

¿Cuál es el VW T-Cross ideal?

Mi recomendación, siempre que se pueda, es hacer el esfuerzo de llegar al 1.0 TSI de 115 CV. Son 2.300 euros más que el T-Cross básico, pero es mucho lo que te llevas. Para empezar, todo el equipamiento que suma el acabado Advance, anteriormente detallado.

Pero también, y esto es lo importante, un motor más potente que no va a gastar más en utilización real, con una reserva de potencia que puede venir bien si tienes que salir de la ciudad o afrontar un viaje largo, una caja de cambios de seis velocidades en vez de cinco, y frenos traseros de discos en vez de tambor.

Galería de imágenes VW T-Cross

Carrocería
Puertas
Maletero (l.)
Todo Terreno5358 - 385
Consumo Medio (l/100km)
Potencia (CV)
CO2 (g/Km.)
4,2 - 4,995 - 115110 - 112

Ver todas las versiones del Volkswagen T-CROSS (18.990€ - 25.300€)