Prueba Subaru Impreza 2018: apuesta segura

El nuevo Subaru Impreza 2018 ofrece una alternativa que destaca entre los coches compactos por su favorable relación entre el precio que pagas y lo que te llevas a cambio, siempre que no busques un coche de tacto o rendimiento deportivo.

 

Si eres de los que todavía asocia Subaru Impreza a los colores azul y amarillo –con aquel inconfundible “555” en el capó– del coche que Colin McRae llevó a lo más alto en el Mundial de Rallyes a mediados de los años 90, y con el que muchos de mi generación hemos echado tantas horas en la PlayStation que, dedicadas a estudiar idiomas, nos darían para hablar chino, ya puedes ir cambiando el registro.

Subaru Impreza 2018

Subaru abandonó el Mundial de Rallyes en 2008, y la cuarta generación del Subaru Impreza, que se comercializó desde 2011 hasta 2016 –aunque no llegó a España–, ya supuso un giro radical para cambiar de público objetivo. Dicen los responsables de la marca que se echaron a la calle a preguntar a los clientes para estudiar lo que demandaba el mercado. Y ahora, tras más de 3,5 millones de Subaru Impreza vendidos en todo el mundo (de ellos, 250.000 en Europa y 5.500 en España), llega la quinta generación del compacto japonés, que se lanzó en el mercado doméstico en 2016, potenciando las dos cualidades principales de su predecesor: seguridad y fiabilidad.

No hay otro compacto en el mercado con tracción total, cambio automático y el equipamiento del Impreza por este precio: desde 20.400 euros

En la actualidad, el 96 por ciento de los Subaru siguen rodando tras más de 10 años. E en concreto, el Impreza es reconocido como el vehículo más duradero en el mercado americano. Y por eso, además de por su seguridad, quiere seguir siendo reconocido y valorado el Subaru Impreza, que dejó a un lado cualquier connotación deportiva asociada a la competición.

Diseño y tamaño del Subaru Impreza: formato compacto

Quizás sea este el motivo por el que el nuevo Subaru Impreza no es un coche especialmente llamativo; más bien podríamos decir que resulta hasta discreto. Los prominentes alerones, los pasos de rueda ensanchados o las grandes tomas de refrigeración hace tiempo que quedaron en el olvido. Ahora priman otras cosas a la hora del diseño: la visibilidad, la facilidad para acceder al interior, la practicidad de uso… y la seguridad.

Subaru Impreza 2018

Para el nuevo Subaru Impreza, la marca desarrolló una plataforma –la misma que lleva también el nuevo Subaru XV– que se utilizará en futuros modelos de la marca, preparada para superar los crash-test mínimo hasta 2025, y también apta para sistemas de propulsión híbridos y eléctricos. Siempre me resulta llamativo cuando una marca presenta un nuevo modelo los porcentajes que dicen aumenta la rigidez de una generación a otra. En el caso del Impreza se habla de un 90 por ciento más de rigidez lateral, y un 70 por ciento más de rigidez torsional. Seguro que estás pensando lo mismo que yo: o este es “la caña” de rígido… o es que el otro era muy blando.

Subaru Impreza 2018

Luego entramos más a fondo en este tema, pues de la rigidez de la carrocería de un coche te da una muy buena idea su comportamiento dinámico, y el Impreza saca una magnífica nota en este apartado. Pero el hecho de haber conseguido la mejor puntuación de la historia en el JNCAP –el organismo equivalente al EuroNCAP en Japón, que realiza las pruebas de choque– ya nos da una idea de por dónde van los tiros.

En cuanto a dimensiones, estamos ante un compacto al uso. El Subaru Impreza mide 4,46 metros de longitud, 1,77 de anchura y 1,48 de altura. Crece por tanto 45 mm a lo largo y 35 a lo ancho, reduciendo la altura en 10 mm. También gana 25 mm en distancia entre ejes, que se va a los 2,67 metros. Es curioso que, con el aumento en tamaño, el Impreza mantenga el mismo radio de giro de 5,3 metros, lo que asegura una buena maniobrabilidad. Se comercializa con carrocería de 5 puertas.

Motor 1.6 de gasolina, cambio Lineartronic y tracción total

Y pasamos directamente a la acción, ya hablaremos del interior más adelante. Lo primero que hay que saber es que el Subaru Impreza se comercializa con una única combinación de motor y transmisión. El 1.6 bóxer de 4 cilindros con 114 CV de potencia a 6.200 rpm y un par máximo de 150 Nm a 3.600 rpm se asocia siempre en el Impreza al cambio automático de variador continuo Lineartronic, y a la tracción total permanente Symmetrical AWD de Subaru.

Subaru Impreza 2018

Que no haya un Impreza con tracción delantera tiene su explicación cuando desde Subaru aseguran que el 92 por ciento de los propietarios actuales de un Impreza responden que su primer motivo de compra fue la tracción AWD. Que no se ofrezcan variantes con cambio manual es una cuestión técnica: como parte de la ya mencionada apuesta por la seguridad, Subaru equipa de serie a todos los Impreza con el sistema de ayudas a la conducción Eye Sight, que sólo es compatible con el cambio automático.

Subaru Impreza 2018

¿Qué tal va esta combinación? Pues se resume muy fácilmente en una frase: me atrevo a decir que el chasis del Impreza admitiría sin problemas un motor con el doble de potencia. Y esto quiere decir lo que ya habrás interpretado: en primer lugar, que el bastidor es magnífico; en segundo lugar, que el motor se queda algo justito, más por los 150 Nm de “empuje atmosférico” que por una cuestión de potencia.

El motor de cilindros horizontales opuestos sigue teniendo sus ventajas a la hora de conseguir un centro de gravedad bajo que favorece la agilidad. La plataforma se siente tan rígida como afirman en Subaru. Y y se notan los ajustes realizados en las suspensiones y en la dirección, con una desmultiplicación que la hace realmente rápida. La tracción total, ahora con sistema ATV de reparto activo de par (para el eje delantero en versiones Sport, y para las cuatro ruedas en el Executive), pone el límite de agarre muy alto, y la carrocería balancea muy poco.

Subaru Impreza 2018

El resultado es un coche cómodo, con unas suspensiones que filtran muy bien. Pero al mismo tiempo, con una respuesta en zonas viradas que te recuerda una y otra vez que los 114 CV del motor se quedan cortos para todo lo que no sea moverte por ciudad o viajar de forma tranquila manteniendo cruceros constantes. El cambio Lineartronic de variador continuo no es el mejor cambio automático de la categoría, pero es la única opción de transmisión disponible y no se lleva mal con el funcionamiento del motor. No puede ofrecer las sensaciones de un cambio de doble embrague, aunque tampoco el motor lo pide. Piensa en el Impreza como en un coche muy cómodo para uso diario, que tiene otras muchas virtudes por delante de las prestaciones. En cuanto al consumo, apunta 7,5 l/100 km como media en uso real, si no quieres equivocarte. Puede parecer mucho, pero no lo es tanto si tienes en cuenta que hablamos de un coche con tracción total permanente, y con cambio automático. Y si el consumo es una preocupación, Subaru ofrece la opción de adaptar el Impreza para que funcione con GLP, por 1.750 euros.

El sistema de ayuda a la conducción Eye Sight de Subaru

Que Subaru apuesta decididamente por la seguridad en el nuevo Impreza es algo que no solo queda claro por el hecho de ofrecer el sistema Eye Sight de serie. Hay pequeñas cosas en el diseño que se perciben con el uso y el manejo del coche que, de una u otra forma, también guardan relación con la seguridad. Por ejemplo, la visibilidad es muy buena en todas las direcciones. Y la ergonomía está muy lograda. Se agradece que los mandos sean grandes y fáciles de accionar, incluso los situados en el volante. También que se lea bien la información de las tres pantallas, y que su manejo sea fácil e intuitivo.

Subaru Impreza 2018

El sistema Eye Sight es el nombre que Subaru le da al paquete de ayudas a la conducción de serie en todos los Impreza que, según la marca, permite reducir hasta en un 61 por ciento los accidentes. Son datos de una muestra sobre 300.000 coches vendidos en Japón, comparando vehículos con y sin este sistema. Está basado en dos cámaras estereoscópicas situadas junto al retrovisor interior, e incluye como funciones principales el aviso de colisión y la asistencia a la frenada pre-colisión, frenada de emergencia, control de crucero adaptativo y el sistema de aviso de salida de carril y de mantenimiento en el mismo.

Interior, equipamiento y precio del Subaru Impreza

No vamos a esperar más para hablar del precio del Impreza. Porque 20.400 euros para el 1.6 Lineartronic Sport, incluyendo los 1.400 euros de descuento que ofrece la marca, es un precio “cañón” para un coche con tracción total, cambio automático y una dotación de seguridad tan completa, aunque su motor se quede justito. Añade a esto el climatizador, los asientos calefactabes, el sistema multimedia con pantalla de 6,5 pulgadas o el freno de mano eléctrico…

Subaru Impreza 2018

Por su parte, el acabado Executive supone 2.800 euros de sobreprecio, pues tiene 1.700 euros de descuento y el precio final se queda en 23.200. Pero añade faros LED adaptativos, llantas de 17 pulgadas en vez de 16, retrovisores eléctricos plegables y térmicos, volante y palanca de cambios forrados en piel, cámara trasera, sistema multimedia con pantalla de 8 pulgadas y un equipo de audio superior, sistema de alerta de tráfico trasero y pantalla LCD a color de 6,3 pulgadas entre los relojes de la instrumentación.

Subaru Impreza 2018

¿Cómo disfrutan de todo esto el conductor y los pasajeros? Pues en un interior que brilla por su funcionalidad. El nuevo Impreza aprovecha muy bien el espacio, y ofrece un interior agradable a la vista y que transmite calidad al tacto. De nuevo la suma de pequeños detalles lo hace todo: puertas traseras con un gran ángulo de apertura para favorecer el acceso, huecos prácticos para vaciarte los bolsillos, máxima conectividad con dispositivos móviles, buenas cotas de habitabilidad en todas las plazas… Redondea el panorama un maletero cuya capacidad puede variar desde los 310 litros montando una rueda de repuesto normal hasta los 385 si se opta por un kit antipinchazos, o 345 litros con rueda de emergencia.

 

¿Rivales del Impreza? Depende de cómo lo mires. Coches con su tamaño, que tengan tracción total y cambio automático, los que hay tienen motores mucho más potentes y cuestan mucho más, como el Audi A3 Sportback TFSI 190 quattro S tronic, o el BMW 120d xDrive Automático, ambos por encima de los 36.000 euros. Si buscamos solución a la ecuación de otra manera, existe una forma diferente de verlo: por lo que cuesta el Impreza te llevas un Volkswagen Golf, pero la versión 1.0 TSI de 110 CV, con cambio manual, tracción 4×2 y acabado básico Edition.

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