Ponemos a prueba el Nissan Qashqai, un superventas que tiene en su precio y en la facilidad de uso la justificación de su popularidad

La receta para el éxito comercial del Nissan Qashqai nos ha quedado clara una vez que hemos realizado la prueba del Nissan Qashqai con acabado Tekna+, un coche que, desde este año, estrena motor, el 1.33 DIG-T de 160 CV asociado a una caja de cambios automática DCT.

Y es que el Nissan Qashqai es el SUV más vendido de lo que va de 2019 y ya lo fue durante el pasado año utilizando su precio, la sencillez de su manejo y la comodidad en su uso como una combinación imbatible.

Un coche concebido para disfrutarse durante su uso

De inicio, la recepción en este coche tiene como protagonistas a los asientos. Tanto las butacas delanteras como las traseras lucen un llamativo tapizado, en piel Nappa los anteriores y en piel sintética los posteriores, cuyo entrelazado además sirve para configurar la ergonomía ya que, además, cuenta con soporte dorsal y lumbar que permiten ajustar, a la perfección, el apoyo de la espalda.

Un habitáculo muy espacioso que gana aire gracias a un enorme techo solar panorámico abarca la totalidad de las plazas.

Si peca de algo el habitáculo del Nissan Qashqai es de contar un salpicadero demasiado sobrio e, incluso, con retazos un tanto desfasados. Así, por ejemplo, la pantalla de 7 pulgadas resulta pequeña y sus gráficos poco elaborados, el salpicadero cuenta con una consola central con los controles y ajustes dispuestos en una botonera analógica y sin atractivo.

Como también los es el cuadro de mandos tras el volante, un volante, por cierto, de tacto agradable y envuelto en piel, que se sitúa delante de dos sencillas esferas, una para marcar las rpm y otra la velocidad y una pantalla central para el ordenador de abordo y otras informaciones como la de la navegación o el equipo multimedia, todo sea dicho de paso, cuyo sistema de audio resulta de buena calidad sonora, un pequeño display bajo el centro del arco superior del volante sin mucho esmero en cuanto a su diseño se presta bajo la visión del conductor.

Y si el habitáculo resulta amplio, el maletero más. Gracias a una disposición tan simple como eficaz, es uno de los espacios de carga mejor aprovechados que últimamente hemos podido disfrutar en un SUV.

Algo que no siempre se cumple y que, con un volumen de 430 litros resulta muy fácil meter ingentes cantidades de bultos pequeños o una cantidad más que suficiente como compartimento de carga en caso de viajes familiares de larga estancia gracias a contar, también, con un falso piso que se desmonta y se monta en cuestión de segundos, ganando profundidad o altura, dependiendo de lo que vaya a ser depositado.

Un SUV de manual

Como decíamos, la receta del éxito de este coche se basa en varios puntos: un precio muy atractivo (la unidad utilizada durante esta prueba, el Nissan Qashqai con acabado Tekna+, aparece en el configurador de la marca desde 29.500 euros, descuentos y promociones aplicados) y una configuración de SUV tal y como exige el mercado.

Y es que este coche, gracias a su tracción a las dos ruedas motrices, gracias a marcar un peso contenido de 1.375 kg se siente ágil gracias a los 160 CV de potencia y a la inclusión de una caja de cambios automática que solo pudiera ser accionada manualmente, mediante la palanca situada entre los asientos delanteros, en momentos puntuales y a voluntad de quien lo conduce como pudieran ser reducciones para retener el régimen de giro en un rango de giro determinado.

La flotabilidad de la dirección se puede hacer virtud para quien busca un coche que gire sus ruedas con poco esfuerzo, algo que puede agradecerse en maniobras cuando se haya detenido como el estacionamiento o desaparcamiento del vehículo.

Igualmente, la tracción viene potenciada del uso de unas ruedas Michelin Pilot Sport 4. Una suma, la de la motricidad y los neumáticos, que ha sido una de las mayores sorpresas positivas al conducir este coche en situaciones dinámicas.

El coche funciona mejor cuando más rápido se va. A velocidades bajas, por ejemplo, en vía urbana las inercias y balanceos penalizan, como en la mayoría de SUV, el dinamismo, mientras que, circulando en vías rápidas, la agilidad y el agarre de este coche, a pesar de su situación elevada respecto del suelo, es más que significativo favoreciendo una sensación dinámica al volante, por desgracia, algo que no es habitual en este tipo de carrocerías apoyadas en chasis distanciados del suelo.

Con una más que gratificante aceleración inmediata puede prescindir de diferentes modos de conducción como el Sport o Dynamic ya que el empuje llega de manera temprana cuando se ejerce presión sobre el acelerador. Su frenada es también algo brusca, con un tanto del pedal del freno muy radical, como a veces también es el asistente de frenado que puede intervenir aún teniendo el conductor el control de la detención.

El consumo medio de este coche ha sido de 7,8 litros de gasolina a los 100 km por los 7,1 de su homologación en ciclo WLTP. Cabe señalar que en la prueba del Nissan Qashqai ha tenido gran protagonismo el trazado urbano, con un tiempo invertido próximo al 60 por ciento del uso del coche en población y un 40 en vías rápidas, de los cuales, también han tenido protagonismo las retenciones habituales de las horas puntas de una provincia como Madrid.

Por eso es posible que este consumo pueda rebajarse siempre y cuando el uso fuera mayoritariamente el carretera, fuera de poblado, y usando el modo eco, siempre y cuando su botón se encuentre ya que, su ubicación, le confiere un accionamiento poco intuitivo que obliga a alejar la vista de la calzada cuando quiere activarse.

El Nissan Qashqai es el líder

Dada la sencillez de su manejo, la simplicidad de su uso como coche con caja de cambios automático y una arquitectura estructural de todocamino, como marca el mercado, el test del Nissan Qashqai nos ha dado la respuesta al por qué es uno, sino el SUV, más popular del mercado: porque cumple con los cánones actuales.

Por ello, no cabe duda de que el Nissan Qashqai con motor 1.33 de 160 CV con acabado Tekna+, siempre y cuando se mantenga en el umbral de los 30.000 euros, es una compra más que recomendable para quienes busquen un SUV sin complicaciones, cómodo y con un consumo asumible en el día a día.

Carrocería
Puertas
Maletero (l.)
Todo Terreno5430 - 439
Consumo Medio (l/100km)
Potencia (CV)
CO2 (g/Km.)
3,8 - 7,2110 - 16399 - 154

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