Ya hemos hecho la prueba del Dacia Duster con el motor 1.3 TCe de 150 caballos, un coche que ha demostrado cumplir en prácticamente todas las situaciones y que, sin duda, se convierte en una compra inteligente.

La segunda generación del Dacia Duster llegó al mercado el pasado año con la responsabilidad de sustituir a uno de los SUV líderes en ventas del mercado. Su papel no es para nada fácil, puesto que la marca ha tenido que desarrollar su nuevo modelo con un precepto principal: debía seguir siendo un low cost.

Por lo tanto, la duda principal es si se nota esta característica en los aspectos más importantes y puede llegar a luchar con el resto de rivales del competido segmento de los SUV. El Dacia Duster se ve la cara con modelos tan reconocidos como el Nissan Qashqai que acabamos de probar o el Seat Ateca, pero todo ello con un precio de partida mucho más bajo que estos.

Respecto a la primera generación lanzada en 2014, el Dacia Duster es ahora un producto mucho más redondo. La calidad de sus interiores y sus ajustes ha mejorado, ofrece un comportamiento muy confortable y una habitabilidad suficiente como para poder convertirse en un buen coche familiar.

El comprador del Dacia Duster debe tener en cuenta que comprar el SUV más barato del mercado tiene algunos handicaps, pero la pregunta es si estos son tan importantes como para que su diferencia de precio respecto a los rivales no sea un suficiente argumento de compra.

Un diseño atractivo y robusto

En primer lugar, la carrocería del Dacia Duster mide 4,34 metros de longitud, por lo que es 5 centímetros más corto que un Nissan Qashqai pero 9 centímetros más largo que un Fiat 500 X. Por lo tanto, se sitúa en un limbo entre los SUV del segmento C y los SUV urbanos.

Su diseño exterior ha ganado enteros respecto a la primera generación, puesto que pese a que no es nada rompedor ni llama la atención, podemos decir que es cuanto menos correcto. Cuenta con una estética realmente robusta lo miremos por donde lo miremos, y los 21 centímetros de altura libre al suelo nos dejan claro que es mucho más capaz fuera del asfalto que la gran mayoría de todocaminos del mercado.

En la parte delantera, llama la atención una generosa moldura plástica de efecto metálico (de serie en los niveles de equipamiento Prestige y Explore) y unos faros de formas muy rectas que dan la sensación de estar ante un coche poderoso.

Si nos vamos hacia el lateral, nos da la misma sensación, y es que encontramos formas rectas y una nervadura que recorre la parte baja del coche rodeando también ambos pasos de rueda. En estos, se alojan unas atractivas llantas de aleación de 17 pulgadas. Para rematar esta imagen tan aventurera, el Dacia Duster lleva instalados dos rieles en el techo de acabado metálico.

La zaga del Dacia Duster es la que más se diferencia respecto a la generación lanzada en 2014. En ella, el protagonismo se lo llevan unas ópticas de forma cuadrada cuyo dibujo lumínico recuerda a un punto de mira. En el acabado Xplore en el que estaba terminado nuestra unidad, se incluye una protección plástica con el mismo acabado que la delantera.

Un interior sencillo pero resultón

Siguiendo con la tónica a la que nos acostumbra el exterior del Dacia Duster, su habitáculo también cuenta con un diseño poco llamativo y una calidad de materiales de aprobado. La pieza que menos nos ha gustado han sido los aireadores, con un tacto demasiado ligero que da miedo mover con demasiado brío. Salvando este último detalle, los ajustes no son malos y dan la sensación de estar ante un interior robusto.

Prácticamente todos los sitios en los que puedas tocar son de plástico duro, aunque los buenos ajustes hacen que no escuchemos grillos ni crujidos. El puesto de conducción del Dacia Duster es muy aceptable: contamos con una posición elevada propia del segmento SUV, un volante mutifunción de generoso diámetro terminado en un símil a la piel de tacto agradable y una consola central ligeramente orientada a nuestra posición para tener todo a mano.

En esta, destaca una pantalla del sistema de infoentretenimiento de aspecto algo desfasado y un tamaño de 7 pulgadas. Sin embargo, cuenta con una interfaz sencilla y agradable de utilizar, por lo que realmente no necesitamos mucho más. Sí que desentona la entrada USB de la esquina superior derecha, en la que podrían haber puesto una tapa para no dejarla al descubierto.

En la parte más baja tenemos un piano con las funciones más destacadas del coche y, bajo este, los mandos del sistema del climatizador prestados directamente del Renault Kadjar. El pomo del cambio también es el mismo que podemos encontrar en el SUV francés.

Más atractivo en el nivel de equipamiento Xplore

En caso de escoger el Dacia Duster con el nivel de equipamiento Xplore, su habitáculo gana enteros en atractividad. Este añade una buena cantidad de detalles en color rojo, como en los aireadores o en el marco de la palanca de cambios. Además, la tapicería tiene un diseño de tartán en gris y rojo, los pespuntes rojos y el emblema “Duster” bordado en los respaldos.

El espacio en los asientos traseros es muy razonable, por lo que dos personas pueden ir con total comodidad e incluso tres pueden llegar sin convertirse en siameses en caso de tener una urgencia.

El maletero del Dacia Duster cuenta con una capacidad de 411 litros, una cifra que le sitúa por debajo de modelos como el Hyundai Tucson que probaron nuestros compañeros de Highmotor (459 litros), pero por encima del Suzuki Vitara (375 litros) o del Opel Mokka X (350 litros).

Un motor poco apropiado para el Dacia Duster

El motor del Dacia Duster que hemos probado es el gasolina 1.3 TCe de 150 caballos asociado a una caja de cambios manual de 6 relaciones y tracción a las ruedas delanteras. Este propulsor, el famoso desarrollado por Renault y Mercedes-Benz, nos ha demostrado tener potencia más que de sobra para mover con brío los 1.271 kilos que pesa el conjunto.

Se trata de un motor con fuerza en todo momento, por lo que se pueden completar los adelantamientos con total confianza. Sin embargo, en este motor se han hecho actualizaciones para añadir 20 caballos sobre el 1.3 TCe que ofrece 130 y que ya tenía una potencia ideal para este coche. Por lo tanto, quizá no merece la pena pagar los algo más de 500 euros de diferencia entre ambos.

El problema es que si se escoge el acabado Xplore, sólo puede elegirse el de 150 caballos, por lo que la opción más razonable es optar por el acabado Prestige, en el que sí podemos escoger la configuración de 130 caballos.

El principal problema del motor de 150 caballos son sus consumos, y es que es muy fácil subir a los 8 litros sin darnos cuenta, una cifra demasiado elevada para un coche con las pretensiones del Dacia Duster. Por el contrario, si escogemos el 1.3 TCe de 130 caballos, tendremos unos consumos que rondaran los 6,5 litros, por lo que habremos hecho una compra mucho más inteligente.

Buen confort de marcha para llevar a toda la familia

El comportamiento del Dacia Duster 1.3 TCe está completamente enfocado al confort de marcha, por lo que se convierte en todo un devora kilómetros. El coche cuenta con un buen aplomo en carretera y una suspensión muy blanda con la que se traga las imperfecciones de la carretera sin ningún problema.

Donde el Dacia Duster no está especialmente cómodo es en las carreteras con curvas, por lo que en caso de encarar un puerto de montaña, lo mejor es tomárselo con calma. Su suspensión es demasiado blanda para estas situaciones, por lo que los balanceos de la carrocería no dan demasiada confianza y el escaso agarre lateral de sus asientos hará que nos tengamos que agarrar al volante como si no hubiese un mañana.

La dirección es demasiado asistida y está muy desmultiplicada, por lo que en ningún momento incita a hacer una conducción más deportiva y nos obliga a girar demasiado incluso al meternos en una rotonda. Sin embargo, este problema no es específico de Dacia, sino que viene directamente de las esferas más altas, y es que el tacto es exactamente el mismo que podemos encontrar en el Renault Kadjar.

En cuanto al tacto de la caja de cambios correcto y totalmente propio de un coche de esta índole, con unos recorridos largos y unos desarrollos que permiten que el motor vaya desahogado a velocidades de crucero elevadas.

Un equipamiento a la altura

El Dacia Duster 1.3 TCe 150 Xplore es el tope de gama, por lo que cuenta con un equipamiento más que suficiente como para poder satisfacer nuestras necesidades. En su dotación de serie, encontramos elementos de ayuda a la conducción como el regulador/limitador de velocidad, asistente de frenado, ayuda al arranque en pendiente, el detector de ángulo muerto o cámara trasera de aparcamiento.

Por otro lado, este acabado cuenta de serie con elementos como el sistema de infoentretenimiento compatible con Android Auto y Apple Car Play, climatizador monozona o los retrovisores abatibles eléctricamente. El Dacia Duster ofrece todo esto por un precio que parte de 17.050 euros, es decir, 13.000 euros menos que un Nissan Qasqhai Tekna+. No está mal, ¿Verdad?

¿Se nota que el Dacia Duster es un coche barato?

A primera vista, el Dacia Duster cuenta con una imagen robusta que para nada denota su naturaleza de coche barato. Sin embargo, si sacamos la lupa y miramos con más detenimiento, sí que podemos encontrarnos algunos detalles que no llegan a desentonar, pero sí que nos hacen más comprensible su diferencia de precio respecto a sus rivales.

Es en el perfil del coche donde podemos diferenciar algunos detalles que permiten que el Dacia Duster sea el SUV más barato del mercado:

En primer lugar, es fácil darse cuenta de que las aletas son más anchas que la zona donde comienza la puerta delantera. En vez de calentarse la cabeza con detalles complicados, la marca rumana ha utilizado como nexo entre ambas partes un embellecedor plástico que no distorsiona para nada el conjunto.

Otro elemento en el que nos damos cuenta de que estamos ante un coche low cost es el recubrimiento del paso de rueda trasero. Si nos agachamos para ver qué hay bajo las ruedas delanteras, podemos ver el típico paso de rueda plástico, pero si hacemos lo propio en el tren trasero, el chasis está al descubierto. No es lo más bonito del mundo, pero gracias a ello se han podido ahorrar unos euros y no es algo que desentone especialmente.

Dacia utiliza elementos para toda su gama

Además, una de las características de Dacia es que tiene elementos de carrocería comunes a toda su gama. De esta manera, nos damos cuenta que los retrovisores son exactamente los mismos que podemos encontrar en un Dacia Sandero o en un Dacia Lodgy. No es el único elemento, y es que por ejemplo, las puertas delanteras también son comunes. Hablando de puertas, otro detalle que llama la atención es el bombín descubierto para abrir y cerrar el coche, algo ya más propio de los coches de los 80.

Por lo tanto, que el Dacia Duster cueste la mitad que sus rivales se nota en algunos aspectos estéticos. Sin embargo, para nada tienen una importancia especial y perfectamente se puede vivir con ellos, por lo que tenemos que mirar muy detenidamente para darnos cuenta de sus flaquezas.

Carrocería
Puertas
Maletero (l.)
Todo Terreno5411 - 475
Consumo Medio (l/100km)
Potencia (CV)
CO2 (g/Km.)
0,0 - 8,190 - 150115 - 158

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