Porsche 911 GT2 RS Clubsport: la guinda que pone fin a la séptima generación 911

Hemos visto Porsche salvajes, muy salvajes y extremos, pero el nuevo Porsche 911 GT2 RS Clubsport es uno de los Porsche más radicales jamás fabricados.

Sobre la base del brutal Porsche 911 GT2 RS, el nuevo arma para los circuitos para los clientes de Porsche viene a ser otro unicornio entre las ya ocho generaciones del “nueve-once” tras la presentación ayer en Los Ángeles del nuevo Porsche 911.

También desde EE.UU. aparece este Porsche 911 GT2 RS Clubsport cuyo apellido no significa otra cosa que “para circuitos”. Con Clubsport hemos conocido otras versiones radicales del Porsche 911.

Porsche 911 GT2 RS Clubsport 2019

Un Porsche 911 GT2 RS Clubsport solo para circuitos

Este Porsche 911 GT2 RS Clubsport nace sobre el Porsche 911 GT2 RS, se ensambla alrededor del motor de seis cilindros en disposición bóxer biturbo que, como en el caso del recientemente renacido y también coche de circuitos nuevo Porsche 935 produce la friolera de 700 CV, friolera ya que todo ese derroche de potencial va dirigido al eje trasero, cuyos neumáticos tienen una pisada sobre 310 mm de goma, gestionado gracias a una caja PDK de doble embrague de siete velocidades optimizada para uso en los trazados de competición.

Tanto es así que desde el departamento situado en Weissach ha puesto toda la gasolina en la barbacoa para ofrecer un producto de los más suculento para los clientes más racing.

Por eso, sin renunciar a los sistemas y asistentes a la conducción como el control de estabilidad PSM (Porsche Stability Management), ABS y control de tracción, este coche cuenta con todos los dispositivos de seguridad y de equipamiento propios de un coche de carreras.

Al igual que los Porsche GT3 RS con paquete Weissach, los asientos, los arneses, la extinción, las barras antivuelco… todo disponible para proteger al máximo a su piloto y fomentar una cura de reducción de peso ya que, de los 1.545 kg de origen, marca en la báscula 1.390, también gracias a contar en su carrocería con elementos ligeros como el aluminio o el CFRP (polímero reforzado con fibra de carbono) encontrado en piezas como el capó, un capó que cuenta con especificaciones de competición junto con unas llantas ed 18 pulgadas realizadas de una sola pieza en material más liviano.

Porsche 911 GT2 RS Clubsport 2019

Pero si por dentro el ambiente es propio de coche de carreras, el exterior puede llegar a confundirse con una versión a medio camino entre el Porsche 911 GT3 RS de la Porsche Supercup y las versiones como Porsche 911 RSR e, incluso, con el acabado del Porsche 918 Spyder gracias a los colores de Martini Racing.

Aunque el chasis tiene de base el del coche de serie, el Porsche 911 GT2 RS Clubsport, la carrocería aumenta. No es solo una percepción visual: la longitud pasa de 4.549 mm a 4.743 y la anchura de 1.880 hasta los 1.978. Todo dominado por un alerón cuya efectividad es tan brutal como su presencia.

La suspensión exclusiva de esquema McPherson, cuenta con una configuración adaptada a los circuitos donde la regulación electro-mechánica con adaptación al radio de giro de la dirección.

Y si se dispone de un Porsche 911 GT2 RS Clubsport de 700 CV “todo atrás”, se hace imprescindible contar con un equipo de frenos que sea capaz de hacer tan efectiva la deceleración como la detención total. En el eje delantero, las pinzas de 6 pistones incluyen pastillas de competición que muerden sobre un disco de 390 mm de diámetro, detrás no son menos imponentes: pinzas de 4 pistones para presionar una superficie de 380 mm.

Porsche 911 GT2 RS Clubsport 2019

Un Porsche 911 GT2 RS Clubsport solo para circuitos

Con tan solo 200 unidades por fabricar, este Porsche 911 GT2 RS Clubsport ha sido ofrecido a clientes muy exclusivos, personas vinculadas a la marca y a la conducción deportiva cuya forma de entender la filosofía del uso del automóvil coincide con el vínculo deportivo que desde Porsche siempre ha demostrado con la competición automovilística.