REE, una empresa con sede en Tel Aviv, Israel, ha creado una nueva plataforma en la que todos los elementos mecánicos se han instalado en los pasos de rueda. El resultado es una plataforma diáfana que parece un monopatín.

Una empresa israelí llamada REE está buscando hacer una revolución en las plataformas de los coches del futuro. La principal característica de esta nueva estructura es que consigue instalar en los pasos de rueda el motor, la transmisión, la dirección, la suspensión y los frenos, por lo que la parte central queda completamente diáfana. Gracias a esta forma, esta plataforma modular parece un monopatín, por lo que se podrían construir sobre ella coches muy diferentes.

Daniel Barel, CEO y fundador de REE, pensó que los coches eléctricos no se deberán ver limitados por las formas y las soluciones que han tenido siempre los coches de combustión. Por lo tanto, la colocación de elementos tales como el motor o la transmisión debían ser replanteados.

Por lo tanto, Barel se ocupó de reunir a un equipo con un objetivo común: desarrollar una plataforma completamente modular que pueda usarse para cualquier vehículo. Esto puede abarcar desde un buggy para jugar al golf a un superdeportivo, un todoterreno o un camión de reparto autónomo como el T-Pod Einride.

Estos son los pilares de la plataforma modular con forma de monopatín:

Esta revolucionaria plataforma está basada en cuatro pilares:

  • El primero de ellos es la modularidad, por lo que la propia empresa podrá seguir desarrollándola casi sin límite para mejorarla.
  • Otro pilar es optimizar el espacio, y es que esto permitiría a los fabricantes tener el máximo espacio posible para poder trabajar en una base que realmente parece un monopatín.
  • También se basa en la eficiencia energética, puesto que en un coche eléctrico la autonomía es su punto crítico.
  • Por último, se ha tenido en cuenta el aligeramiento, por lo que cuanto menos peso tenga, menor será su consumo.

En esta extraña y compleja plataforma, cada paso de rueda va asentado sobre una llanta muy liviana que va conectada a un sistema de dirección y suspensión realmente pequeños. A su vez, estos van conectados a pequeño motor eléctrico y unido a la transmisión.

La modularidad de la plataforma es casi infinita

La compañía con sede en Tel Aviv ha creado la plataforma para que pueda acoger varios tipos de suspensiones y sistemas de dirección. Además, se puede instalar un sistema de tracción y dirección delanteras o, por el contrario, integrales.

Por otra parte, el aspecto de cada paso de rueda puede variar según la aplicación que se le quiera dar. REE afirma que se pueden adaptar para un superdeportivo que alcance los 100 km/h en 3 segundos e igualmente para un todoterreno con una gran altura libre al suelo.

Además, esta nueva plataforma modular no está pensada ni para la conducción autónoma ni para que lleve el coche un conductor. Simplemente está pensada para las dos opciones, puesto que con un simple cable que transfiera datos podrá hacer materiales los movimientos que le pida el conductor o el sistema que se encargue de manejar al coche.

Otra de las ventajas de una plataforma así es su sencillez de mantenimiento. Todos los sistemas quedan muy a mano, por lo que bastaría con levantar el coche en un elevador para poder acceder a sus pasos de rueda. Una vez hecho esto, es muy fácil meter mano en los diferentes módulos destinados cada uno de ellos a una función diferente.

Los fabricantes de automóviles están interesados

Todo esto puede parecer una locura. Sin embargo, Barel ha afirmado que los fabricantes se han mostrado muy interesados y les han solicitado invertir en la empresa y asociarse para seguir desarrollando el I+D. “En ese momento, comprendimos que habíamos llegado al lugar donde debíamos estar. Que tenemos algo que no tiene nadie y que puede impulsar enormemente el futuro de los EV”.

Por tanto, estaremos muy atentos sobre los avances que tenga esta novedosa plataforma y veremos si acaba calando en el mercado. Sin duda, parece una solución beneficiosa puesto que ahorraría tiempo y costes, por lo que ya no veríamos noticias como el nuevo reto de Toyota y Subaru: desarrollar una nueva plataforma para coches eléctricos. Sin embargo, tendríamos que ver si meter todos los elementos mecánicos en un espacio tan pequeño no penalizaría tanto la potencia final como la autonomía.