Kamui Kobayashi recibió unas misteriosas indicaciones de un piloto de LMP2 que podrían haber forzado su abandono.

La suerte no estuvo del lado de Toyota en las 24 Horas de Le Mans. Al abandono del coche número 9, que fue embestido por un LMP2, se unió el excéntrico incidente sufrido por el coche que lideró gran parte de la prueba – el prototipo número #7 pilotado por Kamui Kobayashi -, un suceso difícil de explicar que ha desatado las incendiarias declaraciones del director técnico del Toyota Gazoo Racing, Pascal Vasselon.

Problema en el embrague tras recibir unas misteriosas indicaciones de un “falso comisario”

El coche #7 sufrió un percance en su embrague justo después de haber repostado bajo Safety Car, y desde Toyota se apunta que la causa podría tener su origen en las misteriosas indicaciones que recibió de un “falso comisario”, el cual le habría obligado a parar y arrancar en varias ocasiones.

El presunto culpable: un piloto de la categoría LMP2

El presunto culpable ha sido identificado por muchos como Vincent Capillaire, un piloto de la categoría LMP2 que competía con el equipo Algarve Pro Racing, y para confusión del coche #7 de Toyota, iba equipado con un mono del mismo color que utilizan los comisarios (naranja); aunque hay que decir que como cualquier piloto llevaba el casco y el arnés de seguridad, algo que por los nervios de la competición no consiguió advertir Kamui Kobayashi.

La inexplicable justificación del piloto tras la polémica

Tras ser multado por dirección de carrera, Vincent Capillarie escribió lo siguiente en su cuenta de Facebook:

“El sábado por la noche, durante la carrera, estaba esperando mi relevo con el casco en mi cabeza en mi box. Quise mostrar mi apoyo al coche líder, parado en el semáforo en rojo unos metros delante de mi garaje. Fue una muestra de apoyo espontánea, signo de la relación que hay entre pilotos. Recibí una multa por parte de los comisarios por este gesto y admito que fue inoportuno. Lo lamento”

Comisario falso Le Mans

Es difícil saber hasta que punto sus polémicas indicaciones provocaron la rotura del coche #7 de Toyota, pero en cualquier caso, había mucho en juego como para animar de manera tan desafortunada a un coche que llevaba más de 9 horas liderando la prueba. Además, muchos afirman que los gestos de apoyo realizados por Capillaire son algo antinaturales, e inducen por tanto a la sospecha.

El director técnico de Toyota Gazoo Racing culpa al “falso comisario” de los problemas mecánicos sufridos por el coche #7

En declaraciones a Sportscar365, una de las publicaciones referencia en lo que a competiciones de resistencia se refiere, el director técnico de Toyota Gazoo Racing aseguró que el embrague del coche número 7 sufrió un percance por culpa del “falso comisario”. Estas fueron sus declaraciones:

“Es increíble… Alguien se acercó a decirle, y lo tenemos en vídeo “Vamos, vamos, vamos”. Y normalmente nuestros pilotos acostumbran a dar preferencia a los gestos de personas (sobre otras indicaciones). Por nuestra parte le dijimos que parara porque el pelotón tras el Safety Car estaba de camino y no era posible salir. Hubo, como te puedes imaginar, cierta confusión. Arranque, parada, arranque, parada. Realizó varias operaciones de arrancado con el embrague y el motor de combustión y terminó por quemar el embrague al encontrarse en una situación que jamás debió producirse”.

Los embragues de los LMP1 no están diseñados para salir desde parado

La teoría de Vasselon es válida desde el punto de vista mecánico, puesto que los embragues de los LMP1 híbridos no están diseñados para funcionar desde parado, funcionan en modo 100 % eléctrico hasta que alcanzan cierta velocidad. Teniendo en cuenta que Kobayashi habría conectado el motor de combustión para realizar la maniobra de salida en varias ocasiones, la opción de que la mecánica de su Toyota sufriese un sobreesfuerzo anormal es posible.