La falta de cordura puede tener graves repercusiones, propias y ajenas

Sabemos que mientras se conduce, quien comanda el volante necesita prestar la mayor de las atenciones. También sabemos que, a veces, las distracciones pueden proceder del entorno del coche en el que se circula.

Pero cuando distraerse mientras se conduce es una elección personal, hecha a voluntad del que en ese momento dirige su vida y condiciona la de quienes le rodean, no tiene justificación ninguna.

En este caso vamos a tomar el mensaje que en la red social Twitter ha publicado la Dirección General de Tráfico. Un mensaje que no solo demuestra la falta de responsabilidad de ciertas personas a las que, en teoría, se les ha concedido la potestad de tener una licencia de conducir sino que demuestran que tener carné de conducir no implica estar capacitado para hacerlo.

En la grabación capturada por uno de los helicópteros de la DGT, los famosos Pegasus, se recogen los instantes en lo que este «ojo en el cielo» del organismo público competente en materia de tráfico capta una de las más impresionantes e indignantes escenas sobre temeridad al volante vistas anteriormente.

Como se puede ver, el vídeo muestra a dos ocupantes en las plazas delanteras de un vehículo en marcha en el que, quien ocupa la butaca del volante, se puede decir que solo se ocupa de la gestión del pedal derecho ya que, mientras el coche circula a nada más y nada menos que 126 km/h este sujeto se muestra entretenido, centrado y jugando con un cubo de Rubik.

Las distracciones pueden matar

Cabe recordar que, como ya recogimos, según las estadísticas manejadas por la DGT, las distracciones al volante son el motivo de hasta un tercio de los accidentes causados por las salidas de carretera.

Dentro de las acciones más temerarias, la Dirección General de Tráfico recapituló este verano las conductas o actos que mayor tiempo y distancia sin prestar atención mientras se conduce.

Lejos de aparecer entre las acciones que más distraen mientras se conduce, jugar a un cubo de Rubik se alza como la distracción más negligente vista y, como tal, esperemos que, como conducta temeraria, se proceda a aplicar contra el conductor de este coche las sanciones y multas pertinentes.