Las nuevas versiones de los Volkswagen Polo y Golf TGI añaden más prestaciones y más autonomía, al tiempo que mejoran la eficiencia.

Volkswagen también apuesta por el gas natural GNC, y nos presenta sus nuevos Polo y Golf TGI. Una alternativa a los coches híbridos con motor eléctrico y de gasolina a la hora de adquirir un coche de bajo consumo para uso diario y que cuente con la etiqueta ECO de la DGT.

Una de las principales novedades de esta renovada gama TGI es la adopción de un tercer depósito de gas natural GNC. Esto permite, en el caso del Polo TGI, aumentar la autonomía funcionando con gas en 60 kilómetros, mientras que el Golf TGI consigue hasta 80 km extra.

No son híbridos, pero tienen etiqueta ECO

Aunque pueden funcionar con gasolina o con GNC, los TGI de Volkswagen no son coches híbridos. Podemos referirnos a ellos como coches “bi-fuel”, pero no tienen dos motores, como es el caso de los coches híbridos convencionales. Aun así, por sus ventajas medioambientales, la DGT los otorga la etiqueta ECO, al igual que a los coches con GLP o Autogas. Aquí puedes ver las diferencias entre los coches con GLP y con GNC.

Al igual que en el caso del nuevo Seat León TGI, el VW Golf TGI recurre al avanzado motor 1.5 Turbo de 4 cilindros, en sustitución del anterior 1.4. Este motor funciona según el ciclo Miller, lo que permite utilizar una relación de compresión muy elevada para un motor turboalimentado, de 12,5:1, lo que repercute en un mejor rendimiento y en una mayor eficiencia.

Volkswagen anuncia para el Golf TGI de 130 CV de potencia un consumo combinado de gas desde 3,5 kg/100 km. Con los 17,3 kg de gas de sus depósitos (un total de 115 litros de gas), puede recorrer alrededor de 500 km en modo GNC. Al precio actual del gas, que es de 0,90 €/kg, cubrir esa distancia con el Golf GTI sale por menos de 20 euros.

En el caso del Polo TGI esta cifra es incluso más favorable, al quedar el consumo combinado (siempre según cifras de homologación) en 3,2 kg/100 km. El depósito adicional aquí es de 16,5 litros, lo que amplía la capacidad total de almacenaje de combustible hasta los 91,5 litros, lo que corresponde a 13,8 kg de gas. El motor del Polo es el 1.0 de tres cilindros con 90 CV.

Según Volkswagen, además del ahorro en euros por kilómetro recorrido, conducir con GNC también es beneficioso para el medioambiente. La marca cifra la disminución de emisiones de CO2 en un 25% frente a un motor de gasolina, mejorando también las emisiones de monóxido de carbono y de óxidos de nitrógeno tanto frente a los motores de gasolina como a los diésel.