El Lotus Elan, uno de los proyectos frutados de la anterior gestión de la firma británica podría estar, de nuevo, sobre la mesa de trabajo

Y es que hasta la esperpéntica salida de Dany Bahar de la gestión de Lotus, el futuro de principios de la década a extinguir parecía la del resurgir de la marca.

Un futuro prometedor en la que modelos como el Lotus Esprit y el Lotus Elan volvían a sonar para el catálogo de los de Hethel, junto con el Lotus Elise e infinidad de variantes del Exige y del Evora. Modelos que llegaron a mostrar prototipos de avanzada evolución, como el que acompañan este texto, presentados en 2010.

Pero el fin de lo que parecía ser la simbiosis perfecta, entre el hambre (de la marca por vender coches) y las ganas de comer (comerse el mundo por parte de Bahar), acabaron como el rosario de la aurora

Con demandas mediante y la reinvención del que fuera uno de los personajes más prometedores de la escena de la industria del automóvil en forma de creador y líder de Ares Design y con la práctica quiebra de Lotus Cars hasta que el consorcio chino Geely compró en 2017 la firma, en manos entonces de Proton, para insuflar aire y dinero fresco a la salud y economía de la firma creada por el mítico Colin Chapman allá por 1948.

Sea como fuere, es importante repasar los últimos años y eventos en Lotus Cars ya que, no solo de coches de carreras, tanto de circuito como de calle, vive o vivirá la empresa británica ya que, el mercado manda y demanda y por ello la nueva era de Lotus también se sumerge en la actual era de la industria de la automoción.

De un lado, Lotus mantiene en su catálogo piezas tan emocionantes como el Lotus Exige pero ofrecerá un SUV y una berlina y, a la vez, el deportivo de cuyo nombre nadie parece tener clara su pronunciación, el Lotus Evija.

Y entre tanto se cuelan rumores sobre, nuevamente, el renacer de nombres importantes y exóticos en el pasado, no tan lejano, de la firma.

Los grandes y pequeños planes de futuro de Geely para Lotus

El Lotus Elan de, como pronto, 2022 vendría a ser el rival directo de coches como el Porsche 718 Boxster, un biplaza ligero, potente y emocionante y, posiblemente, algo más económico que el alemán.

La construcción de una nueva plataforma para 2022 que releve la exigua utilizada desde 2008 podría albergar la fabricación de los «Lotus E»: Elise, Exige, Evora y Elan.

La inversión hecha por el actual propietario de este constructor de sueños rodantes ha sido fijada por especialistas financieros en 1,5 billones de libras, todo para poner a Lotus, de nuevo, entre las marcas de deportivos más vendidas pero, también, de otro tipo de coches con talante espirituoso, que permita alcanzar unas ventas, en 2029 de 10.000 coches por los poco más de 1.600 que fabricaron durante 2018.