Si buscas utilitario, no pierdas de vista al nuevo Renault Clio. La primera prueba nos ha convencido por completo, demostrando que cumple todo lo que promete.

El nuevo Renault Clio se pone a la venta en julio, que será cuando se conozcan los equipamientos definitivos y la gama para España; las primeras entregas a los clientes comenzarán en septiembre. Mientras tanto, nosotros ya lo hemos probado en la presentación internacional en Lisboa, y podemos confirmarte que el nuevo Clio cumple todo lo que promete.

Los precios del nuevo Renault Clio parten desde los 15.600 euros del TCe 100 con acabado Intens, 17.300 euros para el dCi de 85 CV con el mismo acabado y 19.700 euros para el TCe 130 CV EDC con acabado ZEN.

Más le vale que haya sido así, pues la batalla en esta categoría va a ser épica, con un Seat Ibiza en lo más alto en ventas, y la llegada de los nuevos Peugeot 208 y Opel Corsa elevando el listón. La cosa va a estar muy igualada, aunque 208 y Corsa parten de salida con versiones completamente eléctricas, mientras que el Clio apostará por un híbrido.

El diseño del nuevo Renault Clio: evolución exterior

Nos cuentan en Renault al hablar del exterior del nuevo Clio de quinta generación que, en algunos mercados como el español, la primera razón de compra del utilitario de Renault en su anterior generación ha sido el diseño, por delante del precio.

Sin duda, a poco que se repita esta ecuación en otros países, puede ser un motivo más que sobrado para que el diseño exterior del nuevo Renault Clio parezca continuista. Luego lo pones al lado del Clio de cuarta generación y se aprecia mucho más claramente la evolución. Pero entre que el frontal es casi calcado al del Mégane, y que la zaga recuerda un poco al Clio anterior y otro poco al Renault Kadjar, al principio cuesta percibir que estamos ante un coche cien por cien nuevo.

Aquí puedes verlo en vídeo.

 

Aquí hay que saber que el Clio es justo esto, un coche completamente nuevo. Estrena una nueva plataforma modular –denominada CMF-B– preparada para la conectividad, la conducción autónoma y la electrificación. De hecho, en 2020 veremos llegar la ya anunciada e interesante versión híbrida, el Renault Clio E-TECH, que dará mucho que hablar con su sistema de propulsión completamente nuevo que combina un motor de gasolina de 1.6 litros y 2 motores eléctricos.

Promete ahorros de combustible de hasta un 40% en ciudad respecto a un motor térmico, gracias a su capacidad para recorrer hasta 5 km en modo eléctrico. ¡Y sin enchufe!

Ojo al dato, porque el 85% de piezas de esta plataforma son nuevas en comparación con el Clio de cuarta generación. Mejora la rigidez, permite ahorrar hasta 50 kg en peso, también hace posible un diseño de la carrocería que optimiza la aerodinámica… Por su configuración modular, la veremos en muchos futuros modelos de Renault y de Nissan.

En cuanto al tamaño, Renault rompe con la tendencia a la que estamos acostumbrados de ver coches cada vez más grandes que sus predecesores. El nuevo Clio se queda en 4,05 metros de longitud, recortando en 12 mm la cifra del modelo anterior. Sí es casi 7 cm más ancho, y casi 1 cm más bajo.

De las cuatro anteriores generaciones del Clio, que salió al mercado en 1990, se han comercializado más de 15 millones de unidades.

Entre los 11 colores de carrocería disponibles se añaden algunos nuevos como el Naranja Valencia que puedes ver en las fotos de la unidad que probamos, además de un marrón y un azul muy elegantes. A destacar la apuesta por los faros completos con tecnología LED. No pudimos probarlos de noche, pero Renault anuncia un alcance 70 metros superior al de los halógenos convencionales.

El tamaño exterior contenido no ha sido impedimento para que el Clio crezca en espacio interior. Aunque de puertas hacia adentro, podemos hablar casi de revolución, en vez de evolución.

El interior del nuevo Clio: revolución

Cuando vimos las primeras imágenes del interior del nuevo Renault Clio nos hicimos una primera idea del cambio tan radical por el que había apostado Renault para su nuevo utilitario. Nos faltaba ponernos a sus mandos y comprobar si es tan amplio como decía la marca. Si realmente la calidad y la ergonomía van a ser una de las señas de identidad del modelo. Y, sobre todo, sentir la experiencia de manejo de la nueva pantalla multimedia de 9,3 pulgadas, tipo tablet, claramente inspirada en la del Renault Espace.

Y lo primero que podemos decir es que la sensación de calidad percibida es magnífica. Al menos en las dos versiones que hemos tenido ocasión de conducir, con los acabados más altos de la gama. Renault se ha esforzado a la hora de ofrecer la mayor superficie posible con materiales acolchados, algo que se nota en todas las zonas que habitualmente quedan “a mano”.

También se ha trabajado en los asientos, con una banqueta 15 mm más larga y respaldos más finos para dejar más espacio para las piernas en las plazas traseras. Me han resultado especialmente cómodos, con mención especial para la sujeción que ofrecen los asientos deportivos en el nuevo acabado R.S. Line, que toma el lugar de los acabados GT-Line que Renault ofrece en algunos modelos, y aporta una personalización exclusiva con un toque muy deportivo.

El diseño del salpicadero no tiene nada que recuerde al Clio anterior. Lo llaman “Smart cockpit”, y se ha replanteado por completo. Está más centrado al conductor, libera más espacio, se respira un aire mucho más moderno. Y la pantalla multimedia de 9,3 pulgadas. En una inusual posición vertical (no así en Renault) se ve y se maneja genial. De momento es la pantalla más grande de la categoría, habrá que ver cuánto le dura el récord.

Se agradece que Renault haya optado por seguir ofreciendo mandos convencionales para los sistemas principales, con un teclado tipo “piano” bajo la pantalla, y una zona inferior para el manejo de todo lo referido con la climatización. Lo que no hemos podido ver es cómo quedan las versiones con la pantalla inferior, que se queda en “solo” 7 pulgadas.

Tras el volante multifunción, también de nuevo diseño y mucho más compacto para dar cabida a más mandos (aunque no los del sistema de sonido, que siguen en un satélite separado), el Clio presenta tres tipos de instrumentación. Las versiones básicas, que no hemos podido ver, llevan relojes analógicos con una pantalla de información central de 4 pulgadas. Las unidades que probamos llevan la nueva instrumentación digital, que se ofrece en dos variantes, con 7 o con 10 pulgadas.

Esta última llegará más adelante, pero apostamos por ella, visto lo “apelotonada” que queda la información en la versión de 7 pulgadas, que mantiene a los lados dos relojes para la temperatura del agua y el nivel de combustible que entre ambos casi ocupan lo mismo que la pantalla principal. En la de 10 pulgadas, además de poder configurar los modos de visualización, será posible integrar la navegación.

Todo esto es novedad en Renault, aunque no en la categoría, donde el primero en democratizar la instrumentación digital en un utilitario fue el Volkswagen Polo. En este vídeo puedes ver lo que nosotros no vimos al no estar disponible para la toma de contacto: todas las posibilidades de la nueva instrumentación de 10 pulgadas.

 

 

Por último, Renault ofrecerá distintos paquetes de personalización, con hasta ocho ambientes interiores en función del color de la consola central, los paneles de puerta o la línea de las salidas de ventilación que recorre el salpicadero. Además, Multi-Sense permitirá cambiar entre ocho tonos para la iluminación ambiental.

Multi-Sense llega al Clio por primera vez procedente de los Renault de segmentos superiores. Permite elegir entre el modo ECO, Sport y MySense, para personalizar la experiencia de conducción. Y lo hace no solo con la iluminación ambiental. También cambia la configuración de la pantalla en la instrumentación digital, el tacto de la dirección y la respuesta al pedal del acelerador.

Esto último apenas se percibe entre los modos Eco y Sport, en comparación con otros modelos de la marca. Algo en lo que Renault ya está trabajando para ajustar los reglajes con una mayor diferenciación. Nos comentan los ingenieros de la marca que cada vez es más difícil, debido a las limitaciones que imponen las normativas contaminantes en cuanto quieres “jugar” un poco con la electrónica.

Capacidad de maletero del nuevo Clio

Renault anuncia una capacidad de maletero de 391 litros, según un estándar de medición que, en el Clio actual, es de 330 litros. En cualquier caso, es un buen maletero comparado con la media de la categoría. De los nuevos utilitarios que están por llegar, le supera por muy poco con el mismo sistema de medición el nuevo Peugeot 208.

Las formas son muy regulares y aprovechables, y cuando se monta el magnífico equipo de audio Bose, el subwoofer queda en un lateral, sin interferir en el volumen total o a la hora de colocar la carga. Eso sí, para introducir el equipaje habrá que poner más músculo en juego: el umbral de carga es ahora más elevado, con el botón de apertura del portón trasero situado en el paragolpes, justo por encima de la matrícula.

Renault explica que se ha optado por este diseño porque en muchos mercados esta configuración tiene beneficios importantes para el usuario en el precio de la póliza del seguro, al reducirse el coste de posibles reparaciones debido a colisiones por alcance.

La explicación es lógica: con el diseño de la zaga del nuevo Clio, en muchas de estas posibles colisiones solo habría que reparar el paragolpes, que es mucho menos costoso que hacerlo también con el portón del maletero. Para facilitar las cosas, el Clio cuenta con una sólida bandeja que permite configurar un doble fondo en el maletero, colocando la bandeja, si se desea, a ras de borde de carga.

En cuanto al habitáculo, se ganan algunos milímetros en todas las cotas, especialmente en anchura, para mantenerse en la media de la categoría.

Los motores del nuevo Renault Clio: ¡sorpresa en gasolina!

Y llegamos al apartado mecánico. Cinco son las opciones que propone el nuevo Clio, hasta la llegada del híbrido en 2020, y la interesante versión GLP, que tardará unos meses después del inicio de la comercialización.

La gama se inicia con el motor SCe atmosférico de 3 cilindros, 75 CV y 95 Nm de par, destinado principalmente a flotas, por lo que se asocia a los dos acabados inferiores de los cuatro que se ofrecerán en España, Life e Intens.

Le sigue el nuevo 1.0 TCe, también de tres cilindros pero ya con turbocompresor, 100 CV de potencia y 160 Nm de par. Un moderno motor –aunque todavía con inyección indirecta– que incorpora tecnologías como la válvula de descarga de accionamiento eléctrico y distribución variable, que gana 10 CV y 20 Nm de par respecto al TCe de 90 CV al que da relevo. Inicialmente se ofrece con caja de cambios automática de 5 marchas, y más adelante podrá asociarse con un cambio automático X-TRONIC. Aquí, menos el acabado Life, se puede elegir entre cualquiera de los restantes: Intens, Zen y R.S. Line.

Completa la oferta en gasolina el 1.3 TCe ya utilizado en los Captur, Mégane, Scénic y Kadjar, que en el Clio tiene una configuración de 130 CV de potencia y 240 Nm de par máximo, y se asocia al cambio de doble embrague EDC de 7 marchas.

Renault sigue apostando por los motores diésel para el nuevo Clio, y ofrece dos versiones del 1.5 Blue dCi, con 85 y con 115 CV, ambos con cambio manual de seis velocidades. Ahora incluyen sistema de tratamiento de los gases de escape SCR, y utilizan aditivo Adblue. A recordar que el accionamiento de la distribución en los diésel es por correa, frente a la cadena que utilizan los motores de gasolina. Aquí puedes ver las ventajas de la cadena frente a la correa de distribución.

De todos los motores, únicamente estaban disponibles para la toma de contacto el 1.0 TCe y el 1.3 TCe, este último asociado al acabado deportivo R.S. Line. Y la sorpresa ha sido mayúscula: aunque la diferencia en potencia y en prestaciones es evidente, en conjunto, sorprende mucho más el Clio con el “pequeño” motor 1.0 de 100 CV que su hermano de 4 cilindros con 130 CV.

Habrá que ver la diferencia final de precio entre ambos para tomar una posible decisión de compra. Pero salvo que busques sensaciones que encajen mejor con lo que podrías esperar de un acabado tan “pintón” como el R.S. Line –y el TCe de 130 CV las ofrece– este 1.0 de 100 CV cunde un montón.

Muy agradable de conducir por su suavidad y por el empuje que ofrece desde bajas vueltas, cumple con las expectativas de cualquier usuario que necesite un coche con el que moverse con agilidad y con un consumo contenido por la ciudad, como para desplazarse en largos recorridos incluso con el coche cargado. En este último caso solo hay que hacer un uso más decidido del cambio, que ofrece un mejor guiado y precisión que en el anterior Clio.

Sus cifras provisionales son una punta de 187 km/h, con una aceleración de 0 a 100 km/h de 11,8 segundos, y un consumo medio (todavía NEDC) de 4,4 l/100 km. Como comparación, el 1.3 TCe alcanza los 200 km/h, acelera hasta 100 km/h en 9 segundos, y el consumo medio se queda en 5,1 l/100 km. Durante la prueba, medimos un consumo con el ordenador de viaje entre 6,5 y 7 l/100 km con el 1.0, según el recorrido (incluyendo conducción “ligera” por carreteras de curvas y autopista), frente a los 7,5-8 l/100 km del 1.3 TCe en las mismas condiciones.

A destacar, además del buen rendimiento de los motores, la sólida sensación que transmite el nuevo Clio al conducirlo. Tiene un aplomo y una pisada de coche grande cuando circulas por autopista, manteniendo un gran confort de marcha a pesar de que la suspensión no es en absoluto suave.

Existen dos ajustes de chasis, que Renault asocia a la potencia y al peso, no a los acabados. Así, un Clio 1.3 TCe tiene los mismos reglajes tanto si es Intense como si es R.S. Line, mientras que un Clio 1.0 TCe lleva muelles y amortiguadores de distinto tarado para compensar el menor peso, pero siempre buscando que la sensación y el tacto al volante sea lo más parecida posible, independientemente del motor. Un tacto que, sin duda, convence.

Ayudas a la conducción

Además de todos los sistemas que ya son frecuentes en los utilitarios más modernos de la categoría, Renault sigue avanzando al añadir ayudas a la conducción que hasta ahora no estaban disponibles en el Clio.

Entre ellas, destacan la cámara 360 grados, que ofrece una imagen cenital mediante la utilización de cuatro cámaras de vídeo en el vehículo. La hemos probado y funciona muy bien, con imágenes definidas que proporcionan una gran ayuda para aparcar.

También es primicia el sistema de frenada activa de emergencia, capaz de detectar peatones y ciclistas, basado en cámara de vídeo y radar. Completan la oferta de asistentes y ayudas a la conducción el control de crucero adaptativo con función “stop-go”, las luces largas de carretera, el reconocimiento de señales de tráfico, la alerta de cambio involuntario de carril o el asistente para el mantenimiento de trayectoria, entre otros.

Pero la “estrella” de las nuevas ayudas a la conducción del Clio, que por el momento no es tan fácil de encontrar entre los utilitarios, es el sistema de ayuda a la conducción en atascos denominado “Highway & Traffic Jam Companion”, que también pudimos probar.

Nada nuevo respecto a otros sistemas de este tipo: alivia de trabajo al conductor al controlar la velocidad y mantener el coche centrado en la vía, permitiendo la detención completa y el arranque automático nuevamente en un tiempo de tres segundos sin actuación del conductor, lo que lo hace ideal para situaciones de tráfico denso.

Se ofrecerá a partir de 2020 (todavía se desconoce el precio), únicamente en el Clio TCe con motor de 130 CV y cambio EDC. Puedes ver cómo funciona en este vídeo.

En cuanto a conectividad, tanto las versiones del nuevo sistema multimedia Renault EASY LINK con pantalla de 7 como de 9,3 pulgadas son compatibles con Android Auto y Apple CarPlay.

A destacar que gracias al módulo de conectividad instalado a bordo, los mapas de la cartografía y el software del sistema son actualizables automáticamente vía online, como parte de los servicios de Renault EASY CONNECT, que se ofrecen de forma gratuita durante los tres primeros años. Otras funcionalidades son la navegación TomTom y las alertas de radares y puntos peligrosos de Coyote.

Por otro lado, la aplicación MyRenault también ofrece funciones como el control remoto del cierre centralizado, la preparación de la ruta de navegación y la continuación de la misma desde el teléfono al abandonar el coche, o un seguimiento del historial de mantenimiento del vehículo.

Galería de imágenes Renault Clio 1.0 TCe Intens

 

Carrocería
Puertas
Maletero (l.)
Hatchback, Familiar5, 3300 - 911
Consumo Medio (l/100km)
Potencia (CV)
CO2 (g/Km.)
0,0 - 6,975 - 22082 - 135

Ver todas las versiones del Renault Clio (13.150€ - 30.260€)