El flamante viaje en el tiempo que Porsche ha propiciado con la producción limitada del Porsche 935 de 2019 se viste de época con sus decoraciones personalizadas

No hay duda de que el Porsche 935 ha sido una de las propuestas más salvajes y emocionantes que la firma alemana ha producido en los últimos años, sobre todo, para quienes sentimos la competición como algo más que un entretenimiento.

Por eso, que las decoraciones de los 77 únicos Porsche 935 que serán producidos y entregados podrán lucir colores míticos en la historia de Porsche en el automovislimo deportivo.

No cabe duda que cada producto de Porsche replica ADN con genes motorsport, pero especialmente algunos, como la soberbia propuesta solo para circuitos que interpreta el mítico Porsche 935 «Moby Dick» desde finales de la década de los 70 hasta mediados de la de los 80.

Y es que este número podrá aparecer en las puertas de su reinvención para el Siglo XXI ya que, los dueños de estos nuevos coches de carreras podrán elegir entre 7 decoraciones diferentes, todas ellas inspiradas en decoraciones que Porsche ha lucido en competición.

77 unidades con 7 posibles decoraciones

Las decoraciones posibles son a cada cual más bonitas y emotivas, desde la imbatible combinación de Gulf Racing hasta la que hace propios los colores de John Player Special.

Y es que el prestigioso y laureado equipo privado Team Kremer, indisolublemente vinculado al éxito de los Porsche en carreras y al desarrollo del Porsche 935 en sus orígenes, tuvo especialmente importancia en las carreras sobre todo, en Estados Unidos.

Un reconocimiento que toma imagen de decoraciones sobrias y elegantes como la citada negra y dorada pasando por otras más coloridas como la que lució en 1977 en su asalto al Circuito de Nürburgring.

También, en su decoración con fondo blanco y tonos azules, el Porsche 935 puso sus miras en circuitos tan complejos y emocionantes como el de Sebring, cuyas 12 horas, en su edición de 1980, fueron completadas en el menor tiempo por este coche.

No podía faltar un guiño al circuito francés de La Sarthe y a la cita por antonomasia para los aficionados a las carreras, sobre todo, de resistencia, las 24 horas de Le Mans.

Si bien la decoración rojiblanca procede del vehículo y múltiple vencedor Porsche 917, la adaptación a la carrocería del Porsche 935 recuerda a la que también pudo lucir el Porsche 918 Spyder y, más recientemente, el prototipo del mismo, el Porsche 917 Concept.

También colorida y llamativa es la roja y amarilla con los colores del fabricante italiano de elementos de competición Momo, un coche que no pasó desapercibido en pruebas tan exigentes como los 1.000 km de Spa.

Otra de las pruebas clave para la afición a los deportes del motor son las 24 horas de Daytona que, en su edición de 1981, tuvo al Porsche 935, en su evolución conocida como K3, como vencedor de la carrera maratoniana.

No serán todas las que vistieron grandes hazañas o se portaron en grandes temporadas, pero sin duda, son un gran homenaje a la historia de Porsche en circuitos, algunos de ellos, donde el nuevo Porsche 935 rodará de nuevo.