El Mazda3 ha sido renovado recientemente, por lo que al igual que su característica estética, su gama de propulsores ha evolucionado hasta acoger la tecnología Mild-Hybrid en su gama.

El Mazda3 acaba de ser presentado con un diseño que no ha dejado indiferente a nadie y dando un salto de calidad general que le ha colocado en plena lucha con los modelos premium del segmento.

Este relevo generacional era necesario para la marca, puesto que su modelo iba cayendo poco a poco en su número de ventas, llegando a descender a una preocupante 18ª posición en el ranking de compactos más vendidos en Europa.

Por ello, la cuarta generación del Mazda3 ha incorporado una gran cantidad de elementos para volver a la cumbre y desbancar a sus rivales. El último de estos elementos anunciados por la marca ha sido la incorporación del sistema Mild-Hybrid o de hibridación ligera.

Os vamos a explicar brevemente en qué consiste la hibridación ligera. Este sistema hace que el motor de arranque funcione como un generador, por lo que recupera energía en las frenadas o en el momento que levantamos el pie del acelerador, pero nunca puede mover por sí solo al vehículo. En uno de estos vehículos, la energía almacenada se utiliza para los sistemas auxiliares del coche, como por ejemplo las ventanas, el climatizador o los elevalunas eléctricos.

El Mazda3 Mild-Hybrid reduce sus emisiones y consumos

En concreto, el Mazda3 utiliza un pequeño motor eléctrico de 5,8 kW alimentado por una batería de 24 voltios. Este sistema colaborará con el motor de gasolina que de momento hay en la gama del compacto japonés: el 2.0 Skyactive-G de 2.0 litros y 122 caballos. La incorporación del sistema Mild-Hybrid a este motor incorpora ventajas como la reducción del consumo, que pasa a ser de 6 litros, o las menores emisiones de CO2, que se quedan en 136 gramos por kilómetro.

Además, otra de las ventajas de este motor es la desactivación de cilindros, siendo capaz de funcionar con dos o cuatro en función de las condiciones que se necesiten en cada momento.

La principal ventaja del sistema de hibridación suave es que cuenta con etiqueta ECO de la DGT, con las consiguientes ventajas de la pegatina ECO que esto conlleva. Además la marca afirma que la microhibridación apenas se detecta al conducirlo, por lo que conserva las prestaciones del motor de gasolina en todo momento.

Nuevo motor diésel para el Mazda3

Por otra parte, la principal novedad es la incorporación de los motores diésel a su gama. La marca ha desarrollado el motor 1.8 Skyactiv-D de 116 caballos, que tiene como misión sustituir a los 1.5 y 2.2 litros de la generación anterior.

El nuevo bloque diésel cuenta con un catalizador en el que se almacena el NOx para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno, por lo que no le hace falta tener un depósito adicional de AdBlue. Con todo esto, el nuevo Mazda3 1.8 Skyactiv-D consigue unos consumos de 4,8 litros a los 100 kilómetros y unas emisiones de 130 g/km.

Mazda prevé que entre el 85% y el 90% de las ventas de su compacto sean de la versión gasolina con el sistema de hibridación suave. Mientras tanto, las previsiones para el motor diésel estiman que sean de entre el 10 y el 15%.

Además, la marca ya está desarrollando un nuevo motor gasolina con la misma tecnología Mild-Hybrid pero más poderoso que el que ya hay en la gama, con una potencia que rondará los 180 caballos de potente.

El nuevo Mazda3 cuenta también con un sistema actualizado del G-Vectoring Control, capaz de modular el par motor para optimizar tracción de cada rueda en todo momento, por lo que la conducción conseguida es más precisa. El fabricante pretende también añadir un sistema de tracción total como opción dentro de la gama.