La introducción obligatoria en los vehículos de serie de sistemas que fomentan la seguridad vial reduce la exigencia a la hora de realizar el nuevo examen de conducir y de aprobar dicha prueba

Con una tecnología que avanza cada año hacia el aumento de la seguridad a bordo y fuera del coche, los sistemas preventivos o de ayuda a la conducción facilitan la tarea de comandar un automóvil.

Por eso, es innegable que la inclusión de ADAS, o Sistema Avanzado de Asistencia a la Conducción, aumenta la seguridad en el uso de los coches pero también alivia ciertas tareas durante la conducción y, mucho más, durante el nuevo examen de conducir.

Acciones como puede ser la de aparcar el vehículo de manera más ágil y sin hacer contacto con ningún objeto próximo, iniciar la marcha desde parado en pendiente sin que el coche se mueva por el efecto de la gravedad,  activar los limpiaparabrisas en caso de lluvia o encender las luces correctas del coche cuando la luz reduce su intensidad.

Hasta un total de siete de estos asistentes ya están admitidos en los vehículos utilizados durante la realización del examen práctico de conducir.

Los asistentes a la conducción permitidos en el nuevo examen de conducir

Y es que los asistentes que la Dirección General de Tráfico ha permitido que equipen y usen los coches de las autoescuelas las cámaras de visión posterior, el asistente de inicio de marcha en pendiente, el sistema Start-Stop, el de alerta de tráfico cruzado, el de aviso de frenada de emergencia o, directamente, el sistema de frenado de emergencia junto con el de detección de fatiga puede actuar durante el nuevo examen de conducir sin tener repercusión en el resultado final.

Es cierto que la DGT se guarda la posibilidad de exigir que el aspirante a conseguir el carné de conducir demuestre su habilidad para realizar la misma tarea sin que estos ayudantes de nuevo cuño actúen siempre y cuando el examinador así lo exija. Cosa que difícilmente ocurrirá puesto que, amparándose en la obligación de que ciertas tecnologías o dispositivos ya son obligatorios que se incluyan por normativa en seguridad vial.

Resultaría raro que un examinador obligara a realizar una maniobra obligatoria y perpetua, tanto antes de entrar el nuevo examen de conducir como ahora, como es la de estacionar, se realizara desconectando la cámara de visión posterior o los sistemas y avisadores de detección de proximidad situados en el contorno del vehículo.

Es por esto que, para quienes obtuvimos nuestra licencia sin estas ayudas, no nos quepa la duda de que, desde el 1 de septiembre, aprobar el nuevo examen de conducir es más sencillo.

No por demérito de los aspirantes a ello sino por la inclusión de sistemas que intervienen y fomentan la seguridad pero que también reducen la exquisited en la manipulación de un automóvil o alivian la atención de quien se encuentra al volante del coche de la autoescuela durante el nuevo examen de conducir.