El nuevo Chevrolet Corvette quiere rivalizar con los mejores deportivos europeos, y para ello se ha “reinventado”, convirtiéndose el primer Corvette con motor central de la historia.

Punto y aparte. Chevrolet ha tenido que dejar la tradición y la historia a un lado en su mítico deportivo, para presentar el nuevo Chevrolet Corvette Stingray 2020… con motor central.

Una jugada con la que los aficionados a los coches deportivos que hemos tenido la ocasión de conducir algún Corvette con el V8 colocado en posición delantera siempre habíamos soñado. De momento, solo Porsche parece tener ingenieros que son auténticos magos a la hora de ir contra la física y la lógica. Y ahí está el Porsche 911 para demostrarlo.

La octava generación del Corvette es un borrón y cuenta nueva

Pero volvamos al Corvette, al que tampoco le vamos a negar su encanto y todo lo que ha conseguido en estas siete generaciones anteriores, a pesar de confiar desde 1953 en la arquitectura a base de motor delantero y tracción trasera. Ya estábamos pendientes de su inminente presentación, tras las informaciones del nuevo Corvette 2020 que habían aparecido en las últimas semanas.

Ahora, el deportivo americano, que se ha presentado directamente en su versión base, el Corvette Stingray, tiene su motor V8 de 6,2 litros con una potencia de 405 CV y un par máximo de 637 Nm en lo que viene a denominarse posición central, esto es, por detrás del conductor, pero por delante del eje trasero.

“Se maneja mejor que cualquier otro vehículo en la historia del Corvette”, afirma Mark Reuss, Presidente de GM. ¡Pues haberlo hecho antes!, nos dan ganas de contestarle desde aquí….

También hay que reconocer que en Chevrolet llevan ya tiempo con este proyecto, conscientes de las ventajas que aporta esta configuración. Sobre todo si quieres ser competitivo en términos de rendimiento con los mejores deportivos europeos. La principal clave es la distribución de pesos que permite colocar el motor central. La segunda, un diseño que no está condicionado por el enorme capó y espacio que se necesita con el V8 por delante.

Estéticamente, el nuevo Corvette resulta impresionante. Puede sonar a atrevimiento, pero lo diré: desde ciertos ángulos incluso desprende un cierto aire Ferrari… Con su nueva arquitectura de motor central, las dimensiones se quedan en 4,63 metros de largo (+14 cm) y 1,93 de anchura (+5,5 cm) y una altura de 1.23 m, con una distancia entre ejes de 2,72 metros.

El nuevo motor V8 del Corvette

Donde Chevrolet no se ha animado a dar otro paso adelante siguiendo las últimas tendencias, como ha hecho con el cambio de motor a la posición central, es en el sistema de propulsión utilizado. Aquí no hay hibridación, ni tan siquiera sobrealimentación.

El V8 LT2 de 6,2 litros “small block” sigue siendo un motor atmosférico con inyección directa de gasolina y dos válvulas por cilindro (las de escape huecas y refrigeradas por sodio), aunque ahora es el más potente montado nunca en un Corvette, con sus 495 CV. La nueva configuración permite montarlo en posición más baja. Y se ha rediseñado el sistema de lubricación por cárter seco, para hacer frente a las fuertes aceleraciones G que ahora es capaz de alcanzar el “Chevy”.

Otra novedad es la primera caja de cambios de doble embrague de ocho marchas que utiliza Chevrolet, desarrollada junto a TREMEC. No falta el diferencial electrónico de deslizamiento limitado, que está integrado en la transmisión.

A los modos conocidos del sistema dinámico de conducción, weather, tour, sport y track, se incluyen dos nuevos. MyMode y Z Mode. Este último, que se activa directamente desde un botón “Z” en el volante, permite ajustar también parámetros sobre el motor y la transmisión.

Para el chasis, la nueva plataforma asegura una mayor rigidez. Se ha bajado el centro de gravedad, y las suspensiones de paralelogramos deformables incluyen amortiguadores magnetoreológicos Magnetic Selective Ride Control 4.0 en las versiones con el pack opcional Z51. Estas últimas también llevan de serie los neumáticos Michelin Pilot Sport 4S, en dimensiones 245/35-19 para el eje delantero, y 305/30-20 en el trasero. Los frenos están firmados por Brembo.

Por lo demás, y a falta de cifras oficiales de rendimiento, como puedes ver en la galería de imágenes, el nuevo Corvette mantiene la carrocería –para la que se ha utilizado fibra de vidrio y fibra de carbono en muchos elementos– en su configuración con techo targa.

En la parte delantera, donde antes se encontraba el V8, ahora queda un pequeño compartimento para equipaje de mano. Y al interior le ha llegado la digitalización y el infoentretenimiento, destacando un novedoso sistema Performance Data Recorder para analizar la conducción mediante cámaras de alta definición.

El Chevrolet Corvette 2020 comenzará a fabricarse a finales de año en la factoría de GM en Bowling Green. El precio para el mercado americano en la versión de entrada Stingray partirá de unos 60.000 dólares.

Galería de imágenes Chevrolet Corvette 2020