El gobierno noruego adoptará políticas fiscales para incentivar la adquisición de coches eléctricos e híbridos.

Noruega quiere suprimir las ventas de coches gasolina y diésel. El objetivo del país nórdico es que el 100 % de su parque automovilístico esté formado por vehículos sostenibles para el año 2025. El gobierno utilizará el sistema “quien contamina paga” (“polluter pays”) para incentivar la compra de modelos bajas emisiones: híbridos y eléctricos.

En un informe publicado en la web de transporte ecológica Elbil, el gobierno noruego ha asegurado que el objetivo de lograr un mercado de automóviles formado por vehículos sostenibles es “factible si se emplean las medidas políticas adecuadas”. Dicho documento sostiene que la introducción de un “sistema fiscal verde” motivaría la compra de vehículos ecológicos frente a los tradicionales, en cualquier caso, las políticas pertinentes no prohibirían directamente la adquisición de modelos gasolina o diésel.

A día de hoy, los vehículos eléctricos de alquiler ya están exentos de impuestos en Noruega. Los demás modelos de cero emisiones tienen acceso libre a los carriles BUS-VAO, las carreteras de peaje y los ferry de forma gratuita. Por el contrario, los automóviles de combustión interna del país nórdico están sujetos al pago de diferentes tasas en función de sus emisiones de CO2 y NOX.

Con el objetivo de incrementar su infraestructura y dar un mejor servicio a la movilidad sostenible, el gobierno noruego se ha propuesto la meta de alcanzar un punto de carga por cada 10 vehículos eléctricos en 2020.

Las ventas de coches eléctricos representaron el 22 % del mercado automovilístico noruego en 2015; se espera que dicha cifra aumente hasta el 30 % en los próximos tres años. Si las predicciones se cumplen, el número de vehículos eléctricos podría alcanzar las 250.000 unidades, lo que a su vez significaría que la red vial noruega podría llegar a contar con 25.000 puntos de carga públicos.