Después de que Saab fuera absorbida por NEVS, el grupo sueco con capital chino ha llevado al Saab 9-3 a China para fabricar un eléctrico utilizando su plataforma.

National Electric Vehicle Sueden (NEVS) es la compañía que se encargó de Saab en el momento en el que nadie quería cargar con una marca que había sido maltratada durante sus últimos años de vida.

Después de que General Motors destruyera una de las marcas más fascinantes de la historia de la automoción, NEVS se hizo con el control de Saab en el año 2012. Esta compañía es sueca, aunque su capital es chino y su tecnología de origen japonés estaba completamente orientada al desarrollo de coches eléctricos.

Saab sufrió un auténtico linchamiento

La empresa sueca pretendía retomar la producción del Saab 9-4X y del 9-5. Sin embargo, General Motors volvió a salir a la palestra e impidió que se siguieran produciendo. Una pena puesto que el Saab 9-5 llevaba tan sólo un año en el mercado y, como demostró en la prueba de nuestro portal hemano, era un modelo realmente interesante. Por lo tanto, sólo quedaba en el catálogo de la marca el Saab 9-3 que la compañía presentó en el año 2003.

Los problemas no habían hecho más que empezar, puesto que Scania pasó a manos del Grupo Volkswagen y prohibió a NEVS seguir utilizando el logo del grifo que siempre había identificado a la marca. Como hemos dicho antes, sólo quedaba el Saab 9-3, y como algo es algo, NEVS lo aprovechó para producir prototipos eléctricos sobre él.

No contentos con eso, en 2014 perdió la denominación comercial de siempre por sus problemas de liquidez, y en 2016 Saab AB (división aeronáutica ahora independiente) se la vetó definitivamente. Por lo tanto, en 2016 ya no quedaba nada de la marca sueca, ni siquiera su nombre o su logo.

NEVS no dejó morir a la compañía y el Saab 9-3 era el último superviviente

A pesar de este linchamiento, Saab pasó a ser directamente NEVS y logró salir adelante. En 2017 comenzó la construcción de una nueva factoría en Tianjin (China) con capacidad para fabricar, en principio, 200.000 coches eléctricos al año. Esta planta les permitiría hacer frente al encargo de 150.000 unidades del NEVS 9-3 EV por parte de Panda New Energy, una empresa de alquiler de coches chino.

Ese mismo año cuando comenzaron a creer en el proyecto, por lo que NEVS lanzó los nuevos 9-3 Concept y 9-3 X Concept, dos modelos claramente inspirados en los diseños que dejó la marca sueca, pero con un importante restyling. Además, ambas versiones contaban con una autonomía que rondaba los 300 kilómetros con una sola carga. Por ello, podría competir con el Hyundai Ioniq EV, por ejemplo.

A finales de 2017, se comenzaron a producir a pequeña escala las primeras unidades del NEVS 9-3 EV, con una potencia de 177 caballos y una autonomía de 300 kilómetros según el ciclo NEDC.

Evergrande le dió aire a NEVS

Sin embargo, la buena noticia por fin llegó este mismo año: el gigantesco grupo chino Evergrande (propietario de una buena parte de Tesla), se hizo con el 51% de NEVS. Con esta adquisición, el grupo asiático anunció que haría una inversión de nada menos que 2.000 millones de dólares en el fabricante. Además, el propio NEVS adquirió el 20% de Koenigsegg inyectando 170 millones de dólares para que estos también pudieran desarrollar sus futuros eléctricos.

Por tanto, después de este soplo de aire fresco que tanto necesitaba NEVS, la construcción de la fábrica de Tianjin ya ha concluido y se han comenzado a poner en la línea de producción los primeros NEVS 9-3 eléctricos. Por lo tanto, parece que Saab no ha muerto, y aunque desconocemos si se volverán a comercializar coches con ese nombre, no estaría nada mal que volviera para dar en la cara a más de uno.