Ya está aquí el Ford Mustang Mach-E, un SUV eléctrico deportivo con hasta 465 de potencia que puede recorrer hasta 600 km con una carga completa de sus baterías.

Han pasado 55 años para que Ford amplíe la gama Mustang. Y lo han hecho con una versión que a los más “puristas” les habrá llevado a echarse las manos a la cabeza: el Mustang Mach-E. Nada más y nada menos que un Mustang con carrocería SUV y propulsión cien por cien eléctrica. ¿Quién lo iba a decir?

El Ford Mustang Mach-E, que se presenta en el Salón de Los Ángeles, es el primero de los 14 coches eléctricos que Ford tiene previsto lanzar en Europa antes de finales de 2020, que será precisamente cuando el nuevo Mustang eléctrico llegue al mercado. Hasta el momento de su presentación, habíamos visto alguna filtración del Mustang Mach-E antes de tiempo.

Mustang Mach-E: diseño SUV

Con 4,71 metros de longitud, 1,88 de anchura y 1,60 de altura, las proporciones del Mustang Mach-E dejan claro que estamos ante un SUV, con una carrocería más alta que un turismo, aunque más baja que otros vehículos de este tipo . La distancia entre ejes es de 2,98 metros. Uno de sus rivales más directos en este sentido podría ser el Jaguar I-Pace.

Deportivo no implica en este caso abandonar el concepto práctico y versátil que se asocia a un SUV. Lo cual, nos hace pensar en un futuro Mustang eléctrico con una carrocería más pegada al suelo y un diseño más coupé. En el Mustang Mach-E, el habitáculo, según Ford, permite acomodar a cinco pasajeros.

Y el espacio para el equipaje alcanza los 402 litros de capacidad, ampliables a 1.420 litros si se abaten los asientos traseros. Súmale a esto 100 litros en un hueco bajo el capó delantero (las ventajas de los motores eléctricos, que ocupan tan poco espacio que pueden caber en una bolsa de deporte, como el motor del VW ID.3), y la funcionalidad está servida. Además, este pequeño maletero delantero es drenable, está pensado para guardar ropa sucia o mojada y que pueda escurrir.

¡Adiós definitivo a las llaves!

Ford se suma a la tecnología que permite acceder al habitáculo a través del teléfono móvil. Este sistema, denominado “Phone as a Key”, debuta en la gama Ford con el Mustang-E. Y si te estás preguntado qué pasa si pierdes el teléfono o te quedas sin batería, tranquilo: siempre puedes abrir el coche mediante un código de seguridad en un teclado oculto en el pilar B, y otro en la pantalla táctil para arrancar el motor.

En cuanto al diseño interior, quizás sea aquí donde los que esperaban alguna reminiscencia que recuerde al Mustang salgan más defraudados. Todo queda en manos de una enorme pantalla digital colocada en posición vertical, que recuerda a algunos modelos de Tesla.

Tiene 15,5 pulgadas, se complementa con la instrumentación digital de 10 pulgadas y funciona con la nueva generación de Ford SYNC, actualizable vía satélite, y con el doble de potencia de cálculo que el actual sistema SYNC 3 de Ford. No podía faltar el control por voz, conectividad basada en la nube, compatibilidad con Apple CarPlay o Android Auto… Como novedad, en el futuro el Mustang Mach-E podrá recibir actualizaciones inalámbricas para modificar incluso el rendimiento del vehículo.

Dos tipos de batería, desde 258 a 465 CV, tracción 4×2 y 4×4

Ford lanza desde el principio el nuevo Mustang Mach-E con distintas configuraciones de motor, tracción, batería y autonomía.

La batería, situada en el piso del vehículo, puede ser de 75,7 o de 98,9 kWh de capacidad. La primera está formada por 288 celtas de iones de litio, y la segunda llega a las 376 celdas. Están refrigeradas por líquido, y van situadas en una carcasa impermeable y a prueba de impactos. La garantía para la batería es de 8 años o 160.000 km.

En función de la combinación entre batería, motor y sistema de tracción, se ofrecen hasta seis versiones con potencias que van entre los 258 y los 465 CV de la variante más deportiva, el Mustang Mach-E GT. La autonomía en el caso más desfavorable es de 420 km, y de hasta 600 km con la batería más potente, siempre cifras estimadas según el ciclo de homologación WLTP.

Con 830 Nm de par, la versión GT puede acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 5 segundos. El Mustang más “lento”, que es el menos potente y el de más autonomía, es capaz de cubrir la aceleración corta en menos de 8 segundos.

Presentación del Ford Mustang Mach-E

Entre las soluciones de recarga, Ford ofrece distintas posibilidades. En casa, que es donde se realizarán el 80% de las recargas, según la maca, con el Wallbox Ford Connected, que multiplica por cinco la potencia de un enchufe doméstico. Esto permite añadir unos 50 km de autonomía por cada hora de carga. En el caso de hacerlo con un enchufe doméstico, cada hora conectado a la corriente prorporciona unos 35 km de autonomía.

Además, Ford ofrece acceso a la red Ford Pass, con más de 125.000 estaciones en Europa repartidas por 21 países. Se puede acceder a través de una cuenta vinculada a la app Ford Pass. Por último, el Mustang Mach-E también ofrece compatibilidad con la carga de alta potencia a 150 kW que ofrece la red Ionity, de la que Ford es fundador y accionista. En este tipo de estaciones, bastarían 10 minutos para añadir unos 90 km de autonomía, y en menos de 40 minutos la batería alcanzaría el 80% de su capacidad.

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