La iluminación exterior es fundamental para mejorar la seguridad vial y, por ello, puede que sea motivo de multa usar mal las luces del coche

Las multas de tráfico se asocian normalmente a infracciones como exceder la velocidad velocidad máxima, aparcar de manera incorrecta, utilizar el móvil al volante o saltarse un semáforo. Sin embargo, existen otros motivos por los que nos pueden multar y, uno que pocas veces viene a la cabeza, es el del uso de las luces.

Hacer un uso correcto de este imprescindible elemento del vehículo es algo esencial, sobre todo por la noche, ya que son la única garantía que tenemos para lograr una correcta visualización de la carretera. Hay algunas claves para sacarle partido a las luces del coche, pero a continuación, vamos a explicaros cómo debemos utilizarlas y algunos casos de mala utilización por los que nos podremos llevar una multa.

¿Cuándo es obligatorio utilizar las luces?

Este es el primer paso esencial que debemos entender para evitar sustos. La legislación señala que el alumbrado se debe llevar encendido de manera obligatoria en todos los vehículos que circulen entre la puesta o el ocaso y la salida del sol. De igual manera, será obligatorio a cualquier hora del día en caso de circular por un túnel.

Además, las motocicletas deberán llevar encendidas las luces durante todo el día. Otro caso excepcional en el que las ópticas de nuestro vehículo tienen que estar encendidas es cuando circulamos por un carril reversible o en sentido contrario al que es utilizada la calzada normalmente.

El reglamento también exige el uso de las luces en caso de que las condiciones meteorológicas o ambientales disminuyan la visibilidad. Esta situación incluye la niebla, la lluvia intensa, nevada, humo o polvo o cualquier otra circunstancia de este tipo.

En estos casos de visibilidad reducida, se deberá hacer uso de la luz antiniebla delantera (en caso de que nuestro vehículo disponga de ella) o la luz de corto o largo alcance. Este tipo de luces se podrá utilizar de manera única en caso de que existan condiciones meteorológicas adversas o en carreteras estrechas que tengan muchas curvas. La normativa entiende por carreteras estrechas todas aquellas que tengas una calzada de 6,50 metros de anchura o inferior.

Por el contrario, la luz antiniebla trasera sólo deberá permanecer encendida cuando las condiciones meteorológicas o ambientales sean especialmente desfavorables. Se entiende como este tipo de casos la niebla espesa, lluvia muy intensa, fuerte nevada o nubes densas de polvo o humo.

9 casos en los que pueden multarte por utilizar mal las luces

Inmovilizar el vehículo sin hacer uso de las luces

Si nos detenemos en el código de circulación, es muy claro en este aspecto: “Todo vehículo que, por cualquier circunstancia, se encuentre inmovilizado entre la puesta y la salida del sol en la calzada o arcén de una vía, deberá tener encendidas las luces de posición y las de gálibo”. Por tanto, en caso de que paremos por cualquier motivo en este espacio y no hagamos lo que el reglamento dicta, se considerará una infracción grave, por lo que la multa será de 200 euros.

Circular con las luces apagadas

Actualmente y, sobre todo, si tienes un coche nuevo, es difícil cometer esta infracción. En muchos de los vehículos de última generación, los faros llevan un sensor que los enciende de manera automática. Incluso, adaptan el haz de luz al entrar en una curva y se ocupan de no deslumbrar en caso de que venga un vehículo de frente.

Sin embargo, todavía vemos algún despistado que circula por la noche sin activar las luces, ya sea porque su coche no es tan moderno, o porque se le ha olvidado ponerlas en posición automática. Pues bien, la multa por circular con las luces apagadas en condiciones de visibilidad desfavorable es sancionable con 200 euros.

No utilizar las luces de cruce en ciertos casos

Como hemos comentado anteriormente, el uso de las luces de cruce es obligatorio cuando circulamos en carriles reversibles o lo hacemos en sentido contrario al que habitualmente tiene la calzada por la que circulamos. En caso de no hacerlo, nos podremos enfrentar a una sanción de 200 euros.

Llevar un faro fundido

Muchas veces llevamos un faro fundido y no nos damos cuenta, sobre todo en caso de que la bombilla que haya dejado de funcionar esté alojada en los faros traseros del coche. Desde el año 2010 ya no es obligatorio llevar bombillas de repuesto en el coche, aunque sigue siendo la opción más recomendable.

En caso de que detectes que llevas una bombilla fundida, tienes tres opciones si quieres evitar el riesgo de que te pongan una multa de 200 euros: cambiar la bombilla, llamar al seguro para que haga lo propio o pedir una grúa para que traslade el coche al taller.

Echar gasolina con las luces encendidas

Este es uno de los casos más desconocidos y por los que nos podemos llevar una multa tontamente. La DGT considera casi igual de grave hacerlo de esta manera que si echáramos gasolina con el motor encendido (la diferencia es que el segundo de los casos implica pérdida de puntos).

En caso de repostar sin apagar las luces, nos podemos enfrentar a una multa de hasta 200 euros. La sanción en este caso es la misma que si lo haces con la radio encendida o con cualquier otro dispositivo de radiación electromagnética encendido, como por ejemplo el teléfono móvil.

Llevar fundidas de la luces de la matrícula

Este es otro de los casos en los que nos podemos despistar y no darnos cuenta. Sin embargo, tenemos que estar siempre atentos a que estos focos iluminan de manera correcta la matrícula de nuestro vehículo.

Esta placa es la única manera de identificar el vehículo. Por ello, si no se ve de manera correcta, es como si nos pidieran el DNI y tuviéramos una pegatina pegada por encima. Por tanto, la multa por llevar estas luces fundidas es la misma que en los casos anteriores: 200 euros.

No utilizar los intermitentes

Poner los intermitentes cuando hacemos una maniobra parece algo lógico. Sin embargo, parece que para muchos conductores, esa palanca situada en el lado izquierdo de detrás del volante es toda una desconocida.

No usar los intermitentes para advertir una maniobra con el suficiente tiempo de antelación puede acarrear una multa de 80 euros. En caso de que no los conectamos en caso de hacer un giro, la infracción cobra gravedad, por lo que la sanción asciende a los 200 euros. En caso de que se nos hayan fundido, es obligatorio utilizar el brazo para indicar nuestros movimientos.

Excederse con los faros antiniebla

Hemos explicado anteriormente en qué momentos es obligatorio utilizar los faros antiniebla, estando exentos de esta obligación aquellos vehículos que no los tengan instalados. En conclusión, estos sólo deben utilizarse en casos muy extremos en los que la visibilidad prácticamente no nos permita ver nada con claridad.

Conectar los faros delanteros o los traseros sin que las condiciones atmosféricas sean tan adversas como para hacer uso de ellos, puede ser sancionado con una multa de 200 euros.

Pasarse con las ráfagas

El reglamento permite hacer una pequeña ráfaga con la luz de carretera en caso de querer avisar de un peligro al coche de delante, como por ejemplo un adelantamiento inadecuado. Sin embargo, si nos excedemos con el número de ráfagas que hagamos, podemos provocar un deslumbramiento. Por ello, esta mala práctica está catalogada como una falta leve, por lo que la multa es de 80 euros.

¿Cómo podemos mejorar la visibilidad en la carretera?

Si queremos evitar estas y otras multas, debemos estar atentos de no infringir ninguno de los nueve puntos anteriormente citados. Sin embargo, os vamos a dar algunos consejos para que la visibilidad incluso en condiciones meteorológicas adversas, sea la mejor posible:

  • Se antoja importante hacer una revisión periódica del funcionamiento de todas las luces de nuestro vehículo, haciendo especial hincapié en las antiniebla delanteras y traseras (que son las que menos utilizamos y las que más fácilmente pasamos por alto). Además de comprobar que ninguna de las bombillas está fundida, hay que regularlas de manera correcta para no provocar deslumbramientos a los usuarios del resto de la vía.
  • Aunque nos pueda parecer poco importante, hay que llevar limpias tanto las lunas como las ventanas del coche. Si hacemos esto, además de mejorar la visibilidad, podemos evitar deslumbramientos.
  • Antes de comprar una bombilla para nuestro vehículo, debemos de estar seguros de que es homologada. Por lo tanto, cuidado a la hora de comprarlas por internet, cerciórate de que tenga el sello de homologación para la CE.
  • Debemos mantener la distancia de seguridad con el coche de delante, ya que si nos pegamos demasiado al mismo, este puede tapar nuestro radio de visión.