Durante los meses de verano, los desplazamientos estivales dan lugar a despistes o a actitudes que, a veces, pueden acarrear una multas peculiares

Salir del trabajo, coger el coche, aparcarlo frente a la urbanización, darse un chapuzón en la piscina para refrescarse, secarse de aquella manera y de vuelta al coche de camino a casa… ¡multa! ¿Por qué? ¿Por estacionar en una zona prohibida, conducir con las chancletas, por llevar la música muy alta?

Cualquiera de estas tres situaciones es válida, ya que, cualquiera de esas acciones pueden ser sancionables y puede que no lo supieras o no te dieras cuenta.

Por eso, precisamente, vamos a tratar el tema de las multas desde la perspectiva del descuido o del desconocimiento con el fin de preservar tu “saldo de puntos DGT“, y, recuerda, una de las claves para no perder el carnet de conducir es estar siempre informado y actualizado sobre la ley.

Iniciar la marcha derrapando

Son las 15 horas y la jornada intensiva toca a su fin. Te montas en el coche y, ¡bruuuuuuummmm! las ruedas derrapando y las gomas echando humo… Digno de una peli o serie de A todo gas… Pues no solo acabas de perder unos 50 euros desgastando tus neumáticos, sino que la policía municipal te ha pillado y te has ganado una multa de 100 euros por una infracción leve como así se tipifica este tipo de puesta en movimiento.

Parar o estacionar en carriles de transporte público urbano

Como decíamos al principio, ese típico “Pero agente, si solo ha sido un momento” en el que se deja aparcado el vehículo en cualquier sitio para darse un chapuzón rápido, puede que el coche estuviera estacionado en los carriles destinados para el transporte público urbano, una acción castigada con 2 puntos y 100 euros.

Conducir con ropa o calzado inadecuado

Las chanclas, la toalla, el pareo, el bañador o el bikini… circular con calzado que no garantice el contacto y agarre con los pedales puede suponer una multa como también utilizar ropa, calzado o complementos que puedan comprometer el manejo del coche.

Además, el uso directo del cinturón de seguridad sobre la piel puede producir roces o heridas, por lo que más vale cambiarse antes de subir al coche que jugársela a ir sin cinturón, motivo por el cual pueden multarnos con 3 puntos y 200 euros.

Tampoco es excusa llevar a los menores de 1,35 metros sin un sistema de retención homologado o sin los arneses o cinturones abrochados ni “Si es que es para ir aquí al lado”. También sancionado con 3 puntos y 200 euros al conductor del vehículo.

Conducir sin prestar atención

Salir de la piscina y retocarse el maquillaje o peinarse el tupé es habitual pero puede que no sea buena idea si se hace dentro del coche y cuando ya se ha iniciado la marcha puesto que, conducir un vehículo sin prestar atención a la conducción, también es motivo de sanción, 200 euros.

Aprovechamos para recordar que, al menos de momento, no se ha prohibido fumar mientras se conduce pero sí se reconoce como uno de los factores de riesgo al volante.

Tocar el claxon, producir ruidos mecánicos o uso del equipo multimedia

Es veranito, el día se prolonga y la noche de fiesta más, por eso quieres compartir tu felicidad con los vecinos del barrio y pones la música de tu coche muy alta para que todo el mundo disfrute (o padezca y sufra) de tus gustos musicales… entonces, un vecino, muy sabiamente, avisa a la policía y… ¡80 euros de multa! por generar ruidos en una zona residencial, en horas de descanso, eso sin tener en cuenta la proximidad de tener un hospital a la vuelta de la esquina

Utilización incorrecta del alumbrado

Las tormentas de verano son habituales durante el estío, por eso, sobre todo tras un buen periodo de tiempo sin lluvia puede que nos sorprenda una de ellas y entonces sea necesario utilizar el alumbrado correspondiente.

Tanto circular sin el alumbrado como utilizarlo sin ajustarse a lo establecido reglamentariamente, es decir, llevarlo encendido cuando no es necesario, acarrea una multa 2 puntos y 100 euros.

No respetar la distancia de seguridad

Circulas por una vía con un carril por sentido a la velocidad máxima permitida pero ese maldito coche viene pegado detrás de ti como si de una carrera de campeonato de GT del IMSA se tratara… pues que sepas que, si los agentes detectan esa conducta es motivo de sanción. Multa de 4 puntos y 200 euros.

Impedir o dificultar el adelantamiento

Entonces, intenta adelantarte de cualquier manera y, no solo trata hacerlo en una zona prohibida (multa de 4 puntos y 200 euros) sino que, para evitarlo, tú aceleras e impides o pones trabas a su adelantamiento… pues esa actitud quizás sea tan peligrosa o más que la suya e, igualmente, es sancionable con los mismos 4 puntos y los mismos 200 euros.

multa de tráfico

Entonces ya lo das todo por perdido, la Guardia Civil os ha pillado y os ha puesto una multa. Tras rellenar el documento, el agente te lo entrega en mano y, al iniciar la marcha, haces una pelota con él y lo tiras por la ventana en señal de desacuerdo…

Mal hecho, porque, además de haberte ganado la multa, la conducta incívica denota un desprecio por el entorno y, por esta vez, te has librado de ser multado por segunda vez porque, si, en vez de un papel hubiera sido un objeto peligroso o que pudiera producir un incendio, se sancionaría con otros 4 puntos y 200 euros.

Cuando la realidad supera a la ficción

Estos son solo unos ejemplos inventados con fundamento real pero si tras leer estas situaciones ficticias, aún te queda curiosidad por saber cuáles son las conductas que acarrean las multas que más puntos quitan, tienes un artículo recopilatorio con estas sanciones.