El uso del teléfono móvil en el vehículo sigue siendo la principal causa de distracción en nuestras carreteras. Su uso ocasiona nada menos 390 muertes al año. La foto para Instagram, o el selfie de turno puede salirte más caro de lo que pensabas…

Usar el teléfono móvil mientras se conduce ocasiona 390 muertes al año. Estos son los datos que la DGT ha hecho públicos recientemente para intentar concienciar a los conductores acerca de los peligros que esto conlleva…

El estudio bautizado como “Smartphones: el impacto de la adicción al móvil en los accidentes de tráfico”, realizado por la fundación Línea Directa en colaboración con el Instituto Universitario de Investigación de Tránsito y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia, determina la peligrosidad que tiene usar este dispositivo al volante.

El estudio determina que el 20% de los fallecidos en carretera son producidos por una distracción con el móvil, es decir uno de cada cinco accidentes de tráfico, lo que se resume en un total de 8.000 accidentes con víctimas.

Estas cifras convierten el uso del móvil en “una de las principales causas de mortalidad en carretera, a la altura del consumo de alcohol o drogas”.

Al parecer una estimación aproximada, sugiere que nada menos que 13.000.000 de personas utilizan el móvil al volante casi a diario en ciertos momentos del día, ya sea para cambiar de canción o para leer un nuevo mensaje recibido. Estos datos se han conseguido determinar gracias al resultado de las 1.700 encuestas realizadas a los conductores, y evidentemente, los resultados son cuanto menos, preocupantes.

Así mismo el estudio determina que dentro de los 13.000.000 de personas, 600.000 se ven así mismos como auténticos adictos al móvil y reconocen que no pueden dejar de mirarlo mientras están al volante.

En este vídeo podemos ver ejemplos de accidentes ocasionados por el uso del móvil:

Por si fuera poco casi 2 millones de automovilistas se hacen selfies mientras conducen, especialmente el público más joven comprendido entre los 18 y 35 años, cuyo afán en muchos casos por querer destacar en redes sociales les impulsa a cometer actos realmente estúpidos como el que nos ocupa.

Los accidentes que se suelen producir por este tipo de distracción, son en su mayoría salidas de la vía, alcances traseros, protagonizados en su mayoría en conductores que viajan solos, en turismos, al inicio y al final de la semana laboral y en buenas condiciones meteorológicas y circulatorias. Estos accidentes en muchas ocasiones son de gran violencia, al ser demasiado tarde el momento que nos damos cuenta de los obstáculos o peligros que se aproximan.

Por supuesto los semáforos y los atascos son los lugares donde más frecuentemente se utiliza el dispositivo, estando la típica excusa de “estar parado, o estar aburrido”.

Queda claro que el móvil y el volante no son buenos amigos y que con un nivel de responsabilidad suficiente por parte de los conductores debería bastar para solucionar este gran problema, porque como siempre, “puede que no te pase nada, hasta que te acabe pasando”…