Dentro del entorno del proyecto Dieper, un grupo de ingenieros han desarrollado un motor de gasóleo más eficiente y menos contaminante

Un equipo de investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia, miembros procedentes del Instituto CMT-Motores Térmicos, han trabajado en el desarrollo de un motor de gasóleo de bajo consumo y cuyas menores emisiones procedentes de la quema del hidrocarburo generan menos volumen de gases nocivos que los que actualmente están construyéndose y montándose en los vehículos de nueva matriculación, según la normativa comunitaria que limita la tasa máxima de partículas de residuos expulsados a la atmósfera.

Un trabajo enmarcado dentro del proyecto europeo Dieper liderado por la multinacional austriaca AVL, en el que centros de investigación y estudios, como la universidad UPV trabajan de manera conjunta con constructores, como Renault, Iveco o Fiat, y otros fabricantes y proveedores de la industria de la automoción, como Continental, Bosch o Siemens trabajan de manera conjunta aportando el conocimiento y la tecnología para mejorar la eficiencia de los motores térmicos.

Un grupo de trabajo que busca la manera de ofrecer soluciones que alivien la atmósfera en la que vive inmersa la industria automotriz y que sea capaz de encontrar soluciones innovadoras a corto plazo que supongan un balón de aire fresco a los constructores y a la sociedad.

Y, como resultado, han sido presentados dos vehículos que equipan unos motores extremadamente más eficientes que los que actualmente están permitidos.

Así, uno de los modelos ejemplificaba al grupo de vehículos destinados al transporte de pasajeros y el otro, un vehículo comercial ligero, destinado al transporte de mercancías.

Diesel

El diésel podría tener una nueva oportunidad

Las simulaciones realizadas en estos vehículos muestran que serían capaces producir unas emisiones de los gases de combustión en más de un 80 por ciento respecto de los vehículos que, actualmente, cumplen la última legislación vigente en materia de calidad y mejora del aire.

A la vez, estas simulaciones computerizadas demuestran que el consumo de carburante también se reduce.

Esta mejora en la eficiencia energética se produce gracias al uso de relaciones de compresión variable, la mejora de la gestión térmica y el desarrollo de nuevos filtros de partículas.

Uno de los aspectos más motivadores es que, como apunta Jesús Benajes, catedrático e investigador en el Instituto CMT-Motores Térmicos y coordinador de la parte del proyecto relacionada con los procesos termo-fluidodinámicos en el interior del motor, se trata de «soluciones ya disponibles a día de hoy para su integración en los motores que equiparán los futuros turismos medianos y grandes y los vehículos comerciales ligeros o furgonetas».

Es decir, la tecnología actual ya dispone de estos elementos, ahora queda poder integrarlos de forma adecuada para poder construir motores de nueva generación con una capacidad para reducir el uso y la dependencia de carburante y, a la vez, minimizar las emisiones tóxicas y de efecto invernadero.