Son muchos los motivos que pueden influir en el consumo de tu diésel pero hoy te vamos a contar cuales son los más importantes. Pequeños gestos que pueden hacer que ahorres hasta un 30%.

Aunque son muchos los factores que intervienen en el consumo de un vehículo, hoy te traemos una serie de motivos por los que puede aumentar el consumo de tu diésel; indiferentemente de que se trate de un automóvil nuevo o con más de diez años. Todos nos hemos vuelto mucho más ahorradores y buscamos sacar el máximo rendimiento a los gastos que tenemos que hacer.

Un simple gesto puede hacer que nuestro coche aumente su consumo. Conocerlos es clave para optimizar el gasto y aprovechar, al máximo, cada litro de combustible.

Conducir con las ventanillas bajadas

Sabemos que hace mucho calor y que el uso del aire acondicionado también aumenta el consumo de nuestro vehículo pero circular con las ventanillas bajadas provoca una mayor resistencia al del automóvil. Siempre que sea posible y el calor lo permita, intenta conducir con las ventanillas cerradas.

Para que el aire acondicionado o climatizador no haga que el consumo se dispare, es recomendable que se mantenga una temperatura de entre 21 y 23º. Además, se debe apagar diez minutos antes de llegar al destino.

aire acondicionado

Vehículo excesivamente cargado

Cuando se conduce con un automóvil excesivamente cargado e incluso con sobrepeso, el consumo aumenta notablemente. Si el modelo en cuestión lleva baca, intenta no utilizarla salvo que se trate de un asunto de fuerza mayor. Es importante saber que si la carga se distribuye correctamente, no hará que se consuma más combustible.

Mantenimiento del automóvil

Son numerosos los casos en los que recomendamos realizar un correcto mantenimiento a los coches y es que éste influye, en gran medida, sobre el consumo. La presión de las ruedas debe ser la correcta. Si la presión es más baja que la que indica el fabricante, tendrás que hacer más visitas a la gasolinera. ¡Ojo! Porque un exceso de la misma puede llegar a ocasionar accidentes.

Otro de los aspectos a tener el cuenta es el cambio de filtros y la revisión de los niveles de los líquidos del coche. Cuidar estos componentes ayudará a alargar la vida útil y el motor trabajará de forma más eficiente. Las bobinas y los calentadores también pueden hacer que el consumo se dispare, y es que una mala combustión reduce la potencia y aumenta el consumo.

mantenimiento coche

Elegir la ruta correctamente

Por todos es sabido que circular por entornos urbanos hace que el consumo aumente, independientemente de que el vehículo sea diésel o gasolina. Por eso, hay veces que si se va del punto A al punto B por carretera, el coche consume menos; aunque haya que recorrer más kilómetros. De aquí la importancia de planificar la ruta.

Especial atención al arrancar el motor

Cuando se arranque un motor diésel, es recomendable pisar el embrague y asegurarse de que el coche está en punto muerto. Además de curarnos en salud, sobre todo por nuestra seguridad y la de los peatones, podríamos llegar a ahorrar un 10% de combustible.

Además, es importante no girar la llave hasta que el testigo de los calentadores no se haya apagado. Una vez que el coche se haya arrancado correctamente, se deberá esperar unos segundos para que el aceite llegue a todos los huecos del motor y lubrique todo el sistema. No hace falta esperar más de diez segundos.

Filtro de partículas

Circular en primera

Es recomendable que únicamente se utilice la primera marcha cuando el vehículo comience a moverse. Cuando el cuentarrevoluciones marque 1.700 rpm ya podrá cambiar de marcha. Acelere con suavidad y de forma progresiva. Además, cuando cambie de marcha a una superior hazlo de forma rápida, si deja caer el motor, recuperar la potencia le llevará a un gasto extra de gasóleo.

Este consejo se puede utilizar no solo para cambiar de primera a segunda marcha, sino para todas. Se recomienda mirar el cuentarrevoluciones aunque hay muchos conductores que con el sonido del motor ya saben cuándo deben cambiar.

Circular a una velocidad constante y en marchas largas ayudará a que el coche tenga un consumo normal, sin picos y sin grandes sobresaltos en la visita a la próxima estación de servicio. Cuando conduzca por autopista, si el vehículo dispone de control de velocidad, es recomendable que lo active. De esta forma, la conducción será mucho más suave y el consumo no se verá afectado.

¿Cómo calcular el consumo real de un coche?

El consumo real de un coche va a depender del tipo de trayecto, la carga y número de pasajeros que viajen en el vehículo. El primer paso es llenar el depósito completamente, comience a circular con normalidad, eso sí, habiendo puesto el cuentakilómetros parcial a cero antes de arrancar.

Repostar combustible equivocado

Cuantos más kilómetros realice, más precisa será la mediación que obtenga; lo recomendable es circular, al menos, 200 kilómetros. Una vez terminado el trayecto, vuelva a llenar el depósito y si es posible en la misma estación de servicio y surtidor. Ahora, ya sabrá los litros que ha necesitado para rellenar de nuevo el depósito que equivalen a los que ha gastado en todo el trayecto. Basta con hacer una regla de tres para saber el dato cada 100 km.