El consumo, el uso, las dimensiones y los kilómetros recorridos son fundamentales a la hora de comprar un coche diésel.

De un tiempo a esta parte el diésel está sufriendo una pérdida de interés en los compradores y es que son muchos los factores que están interviniendo continuamente en la devaluación de dicho combustible. ¿Por qué merece la pena comprar un coche diésel?

Aunque las ventas de coches diésel hayan pasado, según ANFAC, del casi 42% de enero de 2018 al 28,9% de enero de 2019, es recomendable tener en cuenta a este tipo de modelos.

Menor consumo en carretera

A la hora de escoger un coche nuevo es fundamental pensar y calcular los kilómetros que se le van a hacer a dicho vehículo. Esto es importante puesto que esa cifra dará el resultado de la compra más recomendable.

Si el uso que se le quiere dar es para recorrer grandes distancias, lo ideal es decantarse por un coche diésel. En este campo, el rendimiento del gasóleo es imbatible en cuanto a consumos y autonomía cuando de repostar diésel en vez de gasolina se trata.

Repostar combustible equivocado

Conducción Off-Road

Son muchos los apasionados a las rutas 4×4 y a las actividades off-road que siguen apostando por los motores diésel y es que estos tienen dos características fundamentales; par motor y grandes cilindradas. En este tipo de conducción, los conductores exprimen al máximo el motor a bajas revoluciones, algo que ofrecen los diésel.

Al igual que en el anterior apartado, el ahorro en combustible de los coches diésel también es fundamental y es que la combinación de peso y poca aerodinámica puede hacer que se tenga que visitar la estación de servicio cada poco tiempo.

Seat Tarraco

Vehículos de gran tamaño

En este grupo están presentes los vehículos de grandes dimensiones: los SUV, las berlinas de representación e incluso, algunos coches con capacidad de hasta siete a nueve plazas. La opción de compra inteligente es la propulsada por gasóleo y es que las versiones gasolina ofrecen consumos muy altos y en algunos casos, o están relegadas a los motores con grandes cilindradas o directamente no están disponibles en el mercado.

Por ejemplo, el último fabricante que ha recurrido a lanzar un SUV diésel sin reparos es Volkswagen en su nuevo Volkswagen Touareg V8 TDI. Uno de los mejores SUV de 2019 gracias a, no solo a disponer de una potencia de 426 CV sino de un brutal par motor de 900 Nm debido al uso del gasoil

SUV más deportivos

Los nuevos diésel no son lo que eran

Los coches diésel modernos poseen numerosos sistemas anticontaminación como puede ser el FAP, o filtro antipartículas, o la válvula de recirculación de gases (EGR). Estas mecánicas distan mucho de las generaciones pasadas altamente contaminantes, sobre todo por las partículas de diésel no quemadas.

Es importante destacar que hoy en día son muchos los modelos diésel que son igual de limpios que un coche de gasolina equivalente. Además, muchos de ellos poseen la etiqueta medioambiental B.

En definitiva, en pleno año 2019 se puede decir que los diésel aún tienen muchos kilómetros por recorrer, si sobre todo se realizan por carretera, y aunque algunos fabricantes y/o administraciones pretendan ‘matarlo’ aún no existe ningún tipo de movilidad o combustible que garantice un mínimo consumo y una gran autonomía como, actualmente, sigue ofreciendo el diésel.

Las marcas que han decidido, por el momento, planear el cese de fabricación de coches impulsados por gasóleo son Toyota, Lexus, Porsche, Volvo y el grupo FCA formado por Alfa Romeo, Fiat, Jeep, Chrysler, Dodge, Abarth y Maserati entre otras.

Cabe destacar que, de otra parte, hay fabricantes que sí siguen apostando por desarrollar nuevos coches diésel. Es el caso de la alianza Renault-Nissan, Mazda, Ford, Mercedes-Benz y el grupo Volkswagen formado por Volkswagen, Audi, Skoda y Seat.