El Mercedes Clase C se renueva para mantener el pulso con el Audi A4 y el BMW Serie 3.

El Mercedes Clase C es uno de los buques insignia de la marca de la estrella, una berlina que en 2016 registró más de 415.000 unidades vendidas en todo el mundo. Como no podía ser de otra manera, el sedan recibe una nueva versión en este 2018 y lo hace con varios avances en lo que a tecnología se refiere. El nuevo Clase C se aproxima en este apartado a sus hermanos mayores, el Clase E y Clase S, pero ¿es mejor que sus rivales de Audi y BMW?

Una remodelación estética de lo más discreta

Mercedes Clase C

El nuevo Clase C no ha cambiado demasiado su apariencia. Estamos ante uno de esos restyling discretos a los que nos tienen acostumbrados las marcas, pero teniendo en cuenta que el relevo generacional del Clase C tuvo lugar hace solo tres años, la escasez de cambios visuales en esta nueva versión entra dentro de lo normal.

A simple vista, podemos apreciar algunos cambios en los parachoques, la parrilla frontal y los faros. Estos últimos cuentan con tecnología MULTIBEAM LED con función ULTRA RANGE, o lo que es lo mismo, iluminación de largo alcance. Para que os hagáis a la idea de la sofisticación técnica que ofrece este sistema de iluminación, cada faro cuenta con 84 proyectores LED individuales.

Mercedes Clase C

La carrocería introducirá dos nuevas tonalidades: verde metalizado Esmeralda y plata metalizada Mojave. A nivel de acabado, el nuevo Clase C contará con el acabado deportivo AMG Line y las terminaciones Exclusive y Avantgard.

Nuevas tecnologías heredadas del Mercedes Clase S

Uno de los puntos fuertes del nuevo Clase C es la herencia tecnológica que ha recibido de uno de sus hermanos más lujosos: el Mercedes Clase S. La novedad más destacable en este aparado ha sido la incorporación de una instrumentación completamente digital, que viene acompañado con una pantalla de 12,3 pulgadas, de forma opcional eso sí.

Mercedes Clase C

El nuevo Clase C también cuenta con el último sistema de conducción semi-autónoma de la marca, un paquete que incorpora una cámara y varios radares que son capaces de controlar la carretera a distancias de hasta 500 metros.