Las simulaciones de accidentes, o crash test, de Mercedes-Benz celebran más de medio siglo trabajando por y para la seguridad

La marca de la estrella acaba de celebrar el 60 aniversario de la primera prueba de choque de uno de sus coches. El 10 de septiembre de 1959 Mercedes-Benz realizó la simulación programada del impacto entre dos vehículos, lo que conocemos hoy en día de manera más popular como crash-test.

Tras el estudio de los accidentes donde sus coches se vieron implicados, el fabricante alemán quiso dar un paso por delante e investigar para anticiparse a las consecuencias que los accidentes de tráfico pudieran acarrear a sus ocupantes.

Ya en la década siguiente, para ser exactos, desde 1969, el Mercedes-Benz Accident Research se convirtió en uno de los pilares de la seguridad para los coches construidos que lucen la marca de la estrella.

Así, desde este momento y hasta la fecha, hasta 4.700 accidentes han sido examinados e, incluso, replicado de manera virtual, con el fin de encontrar las claves en la prevención de siniestros y minimizar las consecuencias en caso de sufrir uno a bordo de un Mercedes-Benz.

Un trabajo que no cesa en su empeño

Tras 5 décadas de trabajo, el departamento Mercedes-Benz Accident Research cuenta con el apoyo y la cooperación de diferentes organismos públicos como el Ministerio de interior y la policía de Baden-Württemberg quienes informan a los investigadores de la marca de los siniestros quienes, desde el año 2015, trabajan de manera autónoma e independiente en los siniestros en los que uno de sus coches ha estado involucrado en un radio de hasta 200 km.

Entonces se inician las pesquisas y, como equipo de investigación criminalista televisivo, los especialistas enviados hasta el lugar del suceso visitan la escena para reconstruir el accidente y reconstruyen la colisión.

Los resultados son comparados con otros siniestros y se obtienen los patrones comunes y se resaltan las singularidades de cada accidente, de tal forma, se busca tanto la marca común en los sucesos como la particularidades que les hace diferentes.

Gracias a estos equipos de trabajo que dieron inicio a su trabajo casi a mediados de la década de los años 50 del siglo ya pasado, la seguridad vial, propia de los viajeros de los vehículos implicados en siniestros como de las personas que interactuan en el entorno próximo de los vehículos se benefician de un aumento de la seguridad nunca antes vista.

Desde sistemas ya obligatorios desde hace décadas, como el sistema antibloqueo de frenos, más conocido por sus siglas en inglés, ABS (Anti-lock Braking System) a los más modernos y actuales ADAS, todos estos asistentes y ayudas a la conducción han sido incluidos de manera gradual gracias a que equipos como el trabajo de grupos como el Mercedes-Benz Accident Research que han demostrado que la prevención es el mejor aliado del fomento de la protección, tanto evitando o minimizando el riesgo de accidente como sus consecuencias.