Solo se van a fabricar 750 unidades del nuevo Mercedes-AMG GT R Roadster, uno de los descapotables más eficaces del mundo para conducir en circuito.

Vale, me dirás que lo de conducir al límite en circuito y sin techo, como que no. Y estoy de acuerdo contigo. Pero da igual lo que pensemos tú y yo. Seguro que las 750 unidades que se van a fabricar del Mercedes-AMG GT R Roadster se acaban antes de una bolsa de caramelos en la puerta de un colegio. Como puedes imaginar, está realizada sobre la base de los recién renovados Mercedes-AMG GT Coupé y Roadster.

Así es la versión más bestia y radical del AMG GT Roadster, que se ha presentado en el Salón de Ginebra, y con el que la familia AMG GT suma nada más y nada menos que 16 integrantes para satisfacer a los amantes de las altas prestaciones. De todos ellos, recientemente hemos probado el Mercedes AMG GT 63 S 4Matic. Y todavía nos estamos relamiendo…

Motor V8 biturbo con 585 CV

Este biplaza con techo de lona no podía montar bajo el capó otro motor que el AMG V8 biturbo de 4 litros, con una potencia de 585 CV y un par máximo de 700 Nm. Sus prestaciones nos dan una idea del coche del que hablamos: 3,6 segundos para pasar de 0 a 100 km/h “sin despeinarte”, y una punta de 317 km/h.

Frente a otros modelos AMG, aquí se utilizan turbocompresores diferentes, y un intercooler optimizado. La lubricación es por cárter seco, y para el escape deportivo AMG Performance se utiliza una combinación de acero y de titanio. También se ha modificado la caja de cambios Spedsshift DCT AMG de doble embrague, que además de relaciones ajustadas para una mejor aceleración, incluye un nuevo modo launch control denominado RACE START.

Para aprovechar todo el potencial del motor en circuito, el AMG GT R Roadster incluye, entre otras cosas, suspensión con amortiguación adaptativa, dirección activa en el eje trasero y aerodinámica activa. El sistema AMG Dynamics incluye cuatro programas : Basic, Advanced, Pro y Master.

Los neumáticos son lo mejorcito de Michelin, unos Pilot Sport Cup 2, neumáticos para circuito homologados para circular por la calle. Las dimensiones son 275/35-19 en el eje delantero, y 325/30-20 en el eje trasero, que también cuenta con un diferencial autoblocante de regulación electrónica. El potente equipo de frenos de serie puede sustituirse opcionalmente por uno con discos carbocerámicos, que son unos 15 kg más ligeros que los de acero.

Para ahorrar peso, la capota de lona, realizada en tres capas, utiliza una estructura muy ligera fabricada en aluminio, magnesio y acero. Entre las medidas de refuerzo de la carrocería, y las destinadas a reducir el peso final del conjunto, destacan la cruceta del túnel de transmisión, las barras diagonales que unen la estructura delantera o las vigas de refuerzo entre el motor y el cambio, todas realizadas en fibra de carbono.

Aerodinámica activa

Entre los elementos aerodinámicos que hacen que este Roadster corte el viento con eficacia se encuentra un perfil activo situado en los bajos. Está realizado en fibra de carbono y puede descender hasta unos 40 mm para modificar el flujo del aire. Según Mercedes, utilizando el denominado efecto Venturi, al crearse una “aspiración” utilizando el aire que pasa por debajo del vehículo, con esta medida se puede reducir hasta 40 kg la fuerza ascensorial en el eje delantero cuando se circula a una velocidad de 250 km/h, mejorando así la precisión de la dirección.

Otra medida aerodinámica destacable es el AIRPANEL. Consta de unas lamas verticales en la parte inferior del alerón delantero, que se abren y se cierran por medio de un motor eléctrico, para controlar y dirigir el aire según las necesidades de refrigeración del motor en cada momento.

Si exteriormente, el AMG GT R Roadster incluye numerosos detalles estéticos distintivos de esta versión, con la fibra de carbono como protagonista, en el interior sucede otro tanto. Los asientos de serie son los AMG Performance, y opcionalmente –ya podía ser de serie en un coche tan exclusivo– se ofrece el reposacabezas AIRSCARF con un difusor de aire caliente integrado.

Para la instrumentación digital se utiliza un cuadro de 12,3 pulgadas, que se complementa con la pantalla multimedia de 10,25 pulgadas en la consola central. También llegan las nuevas teclas con tecnología TFT estrenadas en la reciente remodelación del modelo, así como el nuevo volante AMG Performance, con teclas AMG que incluyen pequeños visualizadores LCD para mostrar el ajuste seleccionado.