El nuevo Mazda CX-30 ya ha sido presentado de manera oficial. Llega con un diseño muy atractivo, una buena calidad de acabados, un completo equipamiento y tres motorizaciones entre las que destaca un Mild-Hybrid.

Tras unos meses desde que Mazda lanzara el Mazda3, la marca japonesa ha presentado el que es el segundo modelo de la nueva generación del fabricante, el nuevo Mazda CX-30. Este nuevo lanzamiento supone la incursión en un nuevo segmento del mercado, situándose entre el Mazda CX-3 y el CX-5 y con el punto de vista puesto en el Seat Ateca, el Hyundai Tucson o el Peugeot 3008.

El  Mazda CX-30 es la última evolución del lenguaje de diseño Kodo

Como hemos dicho, el Mazda CX-30 es el segundo modelo en acoger la versión más reciente del lenguaje de diseño Kodo, caracterizado por un diseño limpio que destila fluidez en sus líneas. En la parte delantera, encontramos la gran calandra que presentan los últimos modelos de la marca pero con un diseño aún más afilado. Mazda ha trabajado para que para que la parte delantera ofrezca diferentes puntos de vista según el ángulo y la luminosidad con las que lo miremos.

La parte trasera es muy musculosa, con unos pasos de rueda ensanchados que se van estrechando a medida que las líneas se acercan al techo. El portón trasero tiene una caída pronunciada, por lo que su silueta es de estilo Coupé. Además, la zaga presenta unas ópticas traseras en formas afiladas que recuerdan a los que ya presentó el Mazda3.

El nuevo Mazda CX-30 cuenta con llantas en tamaños de 16 y 18 pulgadas. En caso de montar las de tamaño más pequeño, presenta un diseño de radios y están pintadas en un tono oscurecido, por lo que la sensación es de que son más grandes. Por otro lado, si se escogen los niveles de equipamiento que montan de serie las llantas de 18 pulgadas, van pintadas en un tono metálico y tienen un diseño de radios de corte tridimensional.

Un habitáculo pensado para el conductor

El habitáculo del Mazda CX-30 sigue la misma línea que ya presentó hace unos meses el Mazda3. Esto quiere decir que se aprecia un puesto de conducción acogedor y con una buena ergonomía, estando limpio de botones.

La marca ha orientado el salpicadero en todo momento al conductor. Por ello, los tres relojes que forman el cuadro de instrumentos y la pantalla central están orientados hacia su posición, por lo que todo está pensado para que el conductor no tenga que apartar la vista de la carretera.

La parte superior del salpicadero está cubierta con una moldura de un material símil al cuero con pespuntes. Estos detalles se combinan con varios elementos en aluminio, por lo que en general, los acabados son mejores que los de la mayoría de competidores. Además, hay dos tapicerías disponibles en tela, una en tonos marrones y otra en azul marino, aparte de otras dos disponibles en piel: una blanca y otra negra.

La marca ha querido evitar las distracciones al volante

Mazda ha integrado un Head Up Display, por lo que sigue con la costumbre que tiene desde modelos anteriores. Esta va asociada a una amplia pantalla central de 8,8 pulgadas que se maneja mediante el mando HMI colocado en el túnel de transmisión.

Esta pantalla permite manejar el sistema de infoentretenimiento Mazda Connect, cuyo funcionamiento ha sido revisado para hacerlo más seguro y sencillo de manejar. Además, este sistema es compatible con Apple Car Play y Android Auto. Otras novedades en este sistema son el sensor giroscópico en 3D o la nueva función de búsqueda predictiva One-Box Search, que permite buscar destinos utilizando sólo palabras clave.

Además, el nuevo Mazda CX-30 puede montar dos sistemas de sonido: el Mazda Harmonic Acoustics, que viene de serie y cuenta con tres vías y ocho altavoces. De manera opcional, se puede escoger un sistema de sonido firmado por Bose con doce altavoces con el que se consiguen unos bajos más potentes y una calidad de sonido mejorada.

El fabricante japonés ha dado un golpe en la mesa para reducir las distracciones al volante, algo que conocimos hace poco cuando anunció que no iba a volver a instalar pantallas táctiles en sus coches. Por ello, todos los mandos en el habitáculo del nuevo SUV se pueden identificar al tacto, por lo que su uso es muy intuitivo y evita las temidas distracciones al volante.

El nuevo Mazda CX-30 cuenta con un maletero de 430 litros. En este punto, el nuevo modelo queda penalizado por su diseño, puesto que sus competidores cuentan con volúmenes de carga más amplios: el Peugeot 3008 tiene 520 litros, el Hyundai Tucson 488 litros y el Seat Ateca 510 litros.

Tres motorizaciones para el Mazda CX-30

El nuevo Mazda CX-30 aterriza en el mercado con tres motorizaciones disponibles: Skyactiv-G, Skyactiv-D y Skyactiv-X y todos ellos se pueden combinar con una transmisión manual de seis velocidades o una automática de idénticas relaciones.

  • El motor 1.8 Skyactiv-D es la opción diésel para el nuevo Mazda CX-30. Cuenta con una potencia de 114 caballos y ofrece un par máximo de 270 Nm y tendrá un consumo medio que oscilará entre los 4,1 y los 7,3 litros a los 100 kilómetros (WLTP).
  • La versión de gasolina es la 2.0 Skyactiv-G. Este propulsor ofrece unos discretos 122 caballos y tiene un par de 213 Nm. Sus consumos tampoco son nada del otro mundo, puesto que Mazda promete que están entre los 5,3 y los 9,7 litros dependiendo de las circunstancias (WLTP).
  • El nuevo Mazda CX-30 tiene variante Mild Hybrid gracias al motor Skyactiv-X. El objetivo es reducir el consumo de combustible mediante un motor eléctrico que asiste al principal (Skyactiv-G). Si quieres conocer más sobre esta tecnología, te explicamos qué son los Mild Hybrid, los híbridos que realmente no lo son.

Por otro lado, estará disponible el sistema de tracción integral i-Activ-AWD, al que se le ha añadido la detección de “carga vertical a las cuatro ruedas”. Gracias a esto, la electrónica controla la distribución de par en las ruedas delanteras y traseras, por lo que se mejora la tracción y el agarre en las situaciones más adversas. Este trabaja junto con el sistema G-Vectoring Control Plus, que se ocupa de mejorar la estabilidad usando los frenos, por lo que agarra la carrocería en los momentos en los que las inercias sean más fuertes.

Un equipamiento completo en cuanto a asistentes de seguridad

El Mazda CX-30 se ha equipado con un conjunto de tecnologías de seguridad denominadas i-Activsense, que colaboran con el conductor para reconocer y evitar los potenciales problemas que puedan surgir. Gracias a este pack, cuenta con elementos de serie como el sistema de frenada de emergencia, el control de luces, control de ángulo muerto, detector de tráfico trasera, alerta de cambio involuntario de carril o el control de crucero adaptativo.

Tres sistemas de seguridad opcionales muy novedosos

En cuanto a sus elementos opcionales, podemos destacar tres sistemas de seguridad: el detector de fatiga con cámara, el detector de tráfico delantero y el asistente de tráfico y crucero.

  • El detector de fatiga con cámara hace uso de este dispositivo junto con un led de infrarrojos para observar al conductor. Este comprueba si tiene los ojos abiertos, sus parpadeos e incluso sus gestos para detectar el nivel de somnolencia o de fatiga. En caso de que detecte una situación peligrosa, hace sonar una alarma para avisar al conductor y que este reaccione.
  • Otro de los sistemas opcionales es el detector de tráfico delantero, que detecta a otros vehículos que se puedan acercar frontalmente por los ángulos muertos. Esto se traduce en que el coche detecta si un coche está saliendo de un cruce con visibilidad reducida.
  • El asistente de tráfico y de crucero ayuda a reducir la fatiga al ayudar al conductor con el acelerador, el pedal de freno y el volante cuando haya retenciones. Este mantiene al coche a una distancia de seguridad estable respecto al vehículo de delante y es capaz de mantenerlo en el carril.

Por lo tanto, ya tenemos aquí al nuevo modelo de la marca, un SUV que viene para dar mucha guerra en el segmento. El nuevo Mazda MX-30 estará en los concesionarios después del verano y su precio de partida será de 25.575 euros, por lo que estará en la media de sus competidores.