Mazda quiere competir con los compactos premium con su nuevo Mazda3, que tiene un precio para España desde 23.415 euros, con un equipamiento muy completo.

Mazda presentó su nuevo Mazda3 en el pasado Salón de los Ángeles. La nueva generación del compacto japonés busca subir peldaños en el segmento de los compactos, y ya ni siquiera apunta al Volkswagen Golf. Sus planes son competir directamente con lo más selecto de la categoría, y ser una alternativa real a los premium, esto es, a los Audi A3, BMW Serie 1 y Mercedes Clase A.

Para ello, la apuesta de Mazda es mantener sus rasgos distintivos en cuanto a diseño, tecnología y calidad. Y nos ofrece un coche con un precio de partida más alto que los compactos de marcas más generalistas: desde 23.415 euros (a falta de conocer posibles descuentos). Esta es la gama disponible en el configurador de la marca.

Mazda3 Origin Skyactiv-G 122 CV:                   23.415 euros
Mazda3 Origin Skyactiv-D 116 CV:                   25.415 euros
Mazda3 Evolution Skyactiv-G 122 CV:              24.315 euros
Mazda3 Evolution Skyactiv-G 122 CV Aut.:       26.115 euros
Mazda3 Evolution Skyactiv-D 116 CV:              26.315 euros
Mazda3 Zenith Skyactiv-G 122 CV:                  26.115 euros
Mazda3 Zenith Skyactiv-G 122 CV Aut.:           27.915 euros

Como puedes ver, a igualdad de equipamiento el precio del Mazda3 con motor diésel de 116 CV es de 2.000 euros superior al 2.0 de gasolina. Una diferencia que nos parece elevada, sobre todo teniendo en cuenta el buen rendimiento que ofrecen los motores de gasolina de Mazda.

La opción de cambio automático está disponible desde el segundo nivel de acabado, únicamente con el motor de gasolina, con un sobreprecio de 1.800 euros. En cuanto al acabado superior, de momento no se combina con el motor diésel.

Mazda3: un equipamiento completísimo

Una de las características del nuevo Mazda3 es un equipamiento inusualmente completo para esta categoría, que justifica en gran parte un precio de salida elevado.

Así, el Mazda3 Origin incluye de serie llantas de aleación de 16 pulgadas, faros delanteros y traseros con tecnología LED, pantalla multimedia de 8,8 pulgadas compatible con Apple CarPlay y Android Auto, navegador, instrumentación digital de 7 pulgadas, sistema Head-up display de información proyectada en el parabrias, climatizador bizona, sensor de lluvia y luces y sensor de parking trasero. Como elementos de seguridad y asistentes a la conducción destacados, también son de serie las luces largas automáticas, el control de crucero adaptativo (mediante radar), reconocimiento de señales de tráfico, detector de tráfico trasero, control de ángulo muerto, sistema de frenada de emergencia automática y sistema de aviso y prevención de cambio involuntario de carril.

A partir de aquí, el acabado Evolution cuesta 900 euros adicionales, y añade al equipamiento de los Origin los cristales traseros de privacidad, sensor de parking delantero, cámara de visión trasera, llave manos libres y retrovisor interior con sistema antideslumbramiento.

Como versión superior queda el acabado Zenith, que aumenta el precio en 1.800 euros respecto a los Mazda3 Evolution. Por esa inversión te llevas un Mazda3 que añade a todo lo anterior las llantas de 18 pulgadas, faros completos LED adaptativos, un equipo de sonido BOSE de alta gama con 12 altavoces y detalles decorativos específicos tanto para el exterior como para el interior.

Futuras versiones del nuevo Mazda3

Por el momento, la única posibilidad de configurar el nuevo Mazda3 es con los motores 2.0 de gasolina de 122 CV y el 1.8 diésel de 116 CV. Más adelante se añadirán a la gama el interesante motor Skyactiv-X, con una tecnología revolucionaria para reducir consumo, al poder funcionar combinando el principio de los motores diésel (encendido por compresión) y el de los gasolina (encendido por la chispa que produce una bujía).

Para el verano llegará la versión con carrocería de tres volúmenes, el Mazda3 Sedán, que medirá 4,66 metros, lo que supone unos 13 cm más que el 5 puertas. A más largo plazo se esperan versiones con sistemas de propulsión híbrido, algo que ya se consideró a la hora de desarrollar la nueva plataforma que utiliza el Mazda3.