La autoridades alemanas investigan la presencia de un material tóxico en los cargadores de baterías de más de 120.000 coches híbridos enchufables y eléctricos del Grupo Volkswagen, que podrían ser llamados a revisión.

De momento habrá que esperar a que se haga efectiva la posible llamada a revisión, y a qué mercados afecta. Pero Volkswagen ya ha salido a la palestra para asegurar que los vehículos en los que se ha detectado la presencia de cadmio en los cargadores de la baterías de algunos de sus modelos híbridos enchufables y eléctricos no ofrecen ningún peligro para los usuarios, y que pueden seguir utilizándose sin problemas.

Volkswagen Golf GTE

La alerta surge tras la detección de cadmio, un material cancerígeno cuya aplicación está prohibida en automoción, en una partida de cargadores suministrados por un proveedor para modelos Volkswagen, Audi y Porsche, que podrían contener este material. Se habla de una cantidad que no llega a una milésima de gramo de cadmio en cada cargador, lo cual no sería peligroso para los usuarios del vehículo puesto que además de ser una cantidad pequeña, queda aislada dentro de una carcasa protectora. Pero desde la KBA, la autoridad federal alemana encargada del transporte, surge la duda sobre el destino final de ese material prohibido en la fabricación de automóviles cuando el coche tenga que ser reciclado.

Volkswagen Golf GTE

Al parecer unos 124.000 vehículos del Grupo  Volkswagen fabricados entre el año 2013 y el pasado mes de julio son sospechosos de sufrir estas irregularidades, que llevaron a Volkswagen a suspender temporalmente la fabricación de algunos modelos como el Volkswagen Golf GTE el pasado mes de mayo. La producción se reactivó tras conocerse el problema y cambiar Volkswagen de proveedores para la pieza afectada. De confirmarse la llamada a revisión, sería un duro varapalo para Volkswagen, tras el escándalo del Dieselgate.