La ineficacia del “downsizing” obliga a los fabricantes a impulsar la tecnología híbrida como método para superar los test de emisiones.

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Los test de emisiones se han endurecido desde el escándalo protagonizado por Volkswagen, lo cual ha llevado a las marcas a buscar remedio al alto índice de contaminación producido por sus vehículos. La reducción en el tamaño de los propulsores, lo que se ha llamado popularmente “downsizing”, es hasta la fecha la técnica más utilizada por los fabricantes para cumplir con la normativa de polución medioambiental. No obstante esta estrategia puede estar llegando a su fin debido a su ineficacia en condiciones reales.

Las puntuaciones obtenidas por las marcas en los tests de emisiones nada tienen que ver con la contaminación real. Cuando en la vida real estos coches con motores de tamaño reducido transportan un peso mayor al de los tests, los niveles de NOx (diesel) o monóxido de carbono (gasolina) emitidos se disparan, llegando a multiplicar por 15 los límites establecidos.

“Pueden estar aprobando el actual ciclo de conducción europeo (NEDC), pero en el mundo real no están cumpliendo” apunta Pavan Potluri, analista pronosticador de IHS Automotive. “Las técnicas que hemos utilizado para reducir la capacidad del motor no van a servir en el futuro para cumplir con los estándares de contaminación. Estamos alcanzando los límites del downsizing”, dice Alain Raposo, jefe del sistema de propulsión de la alianza Renault-Nissan.

¿Hacia dónde se dirigen los fabricantes para solventar ese problema y reducir las emisiones en el mundo real?: la vuelta a la fabricación de propulsores de mayor tamaño y el impulso de la tecnología híbrida. Marcas como Renault, General Motors o Volkswagen ya planean hacer cambios en esta dirección. Volkswagen prevé convertir sus motores de 1.4 litros y tres cilindros en propulsores de 1.6 litros y cuatro cilindros, mientras que Renault va a modificar su 1.6 diesel para incrementar la cilindrada hasta los 1.8 litros. Además, todo apunta a que dichos motores de combustión irán asociados a un motor eléctrico, impulsando la tecnología híbrida.

“No puedes reducir el volumen de los motores hasta el infinito, por lo que el objetivo es aportar nuevas soluciones. En el futuro el “downsizing” significará coger un motor más pequeño y añadirle un motor eléctrico” apunta Sudeep Kaippalli, analista de la consultora Frost & Sullivan.

Fuente: Reuters