Con la vista puesta en los futuros coches autónomos, Audi muestra en el CES 2019 dos proyectos que transforman el interior del vehículo en un auténtico centro de atracciones gracias a tecnologías de inmersión y de realidad virtual.

Audi sigue fiel a su cita con el CES, la feria de electrónica de consumo que se celebra a principios de año en Las Vegas. Y una vez más, nos sorprende con anticipos de futuro y nuevas tecnologías que veremos más pronto que tarde en sus coches de serie.

En esta ocasión, y con el coche autónomo en el punto de mira, Audi ha desarrollado dos proyectos que convierten el interior del vehículo en un auténtico parque de atracciones. Y no es una metáfora. Los coches pilotados otorgarán más tiempo libre a los ocupantes del vehículo –en especial al conductor–, que podrá dedicarse a trabajar, simplemente a relajarse, o a disfrutar del entretenimiento a bordo.

En el CES, los coches expuestos son el Audi Aicon, el Audi A8, y el nuevo Audi e-tron. pero no son los verdaderos protagonistas del stand de la marca.

Audi Experience Ride: viajar disfrutando de una experiencia virtual

Unas gafas de realidad virtual conectada al bus de datos del automóvil son la clave para convertir el vehículo en lo que queramos. Por ejemplo, en una nave espacial. Los pasajeros de las plazas traseras podrán dedicarse a esquivar meteoritos a través de una representación imaginaria del espacio exterior.

Lo mejor es que la experiencia es totalmente inmersiva, pues la tecnología permite adaptar los movimientos del coche en tiempo real para hacerlos coincidir con la realidad virtual interactiva que percibe el conductor. La idea de Audi es introducir esta tecnología con gafas VR para las plazas traseras lo antes posible, revolucionando así los sistemas de entretenimiento a bordo del vehículo. Para ello han participado en la creación de una startup, denominada holoride GmbH, que se encargará de tenerla lista en el plazo de tres años.

Audi Immersive In-Car Entertainment: cine con los cinco sentidos

Otro interesante proyecto que Audi ha mostrado en el CES permite a los ocupantes del vehículo disfrutar de películas de cine de una manera nunca vista hasta ahora. A diferencia del Audi Experience Ride, aquí el vehículo se encuentra estacionado. Las imágenes de la película se proyectan en una pantalla externa o en las propias Audi tablet situadas en las plazas traseras.

Hasta aquí no parece nada novedoso. Pero el Audi A8 expuesto en el CES está equipado con un nuevo sistema de suspensión activa que aplicada a este proyecto permite mover la carrocería y ajustar los movimientos de cabeceo, elevación y descenso con elevadas frecuencias, ajustándose con exactitud a la acción de la película que se está visualizando.

Más aún, los asientos motorizados capaces de generar movimiento similar a los de un cine 3D, la climatización, el sistema de iluminación ambiental interior y el sonido envolvente de los 23 altavoces del equipo de HiFi, también contribuyen a la hora de crear una experiencia única. Y en el futuro, Audi también pretende añadir la posibilidad de que el contenido se reproduzca también para ser visualizado mediante gafas VR.

Car-to-X, e-tron, iluminación inteligente…

La exhibición de Audi en el CES no se ha quedado aquí. El Audi e-tron ha recordado que en breve se iniciará una nueva era a la hora de disfrutar de un nuevo automóvil con equipamientos “bajo demanda”, que podrán contratarse tras la compra. Tan fácil como solicitarlo desde la app MyAudi en el teléfono móvil o en un ordenador para ampliar funciones como asistentes a la conducción, sistemas de iluminación o equipamiento de infotainment que no se incluyó en el momento de adquirir el vehículo. Y podrá hacerse de forma permanente, o contratar estos equipamientos solo de forma temporal.

La marca de los cuatro aros también ha mostrado las posibilidades que ofrece la conexión inteligente en red entre vehículos y con la infraestructura. Se puede así evitar situaciones peligrosas en la carretera alertando a otros conductores de un accidente o de hielo en la calzada, por ejemplo. O facilitar la utilización del coche en la ciudad informando sobre las plazas de aparcamiento libres, o asistiendo al conductor para hacer coincidir su marcha con la secuencia de los semáforos.

Por último, también tiene mucho futuro el concepto LUX, expuesto en un modelo a escala 1:3, que utiliza lo último en tecnologías de iluminación para que el vehículo pueda comunicarse con peatones y ciclistas, mejorando su seguridad. Y Audi dejó ver cómo será su última evolución en materia de faros: los faros matrix LED digitales, que mejoran a todo lo visto hasta ahora en alcance y luminosidad, ofreciendo más precisión a la hora de evitar deslumbramientos, y con la posibilidad incluso de proyectar información sobre la calzada visible para peatones y ciclistas.