Llegan los coches “mild-hybrid”: híbridos que no lo son

Lo llaman “mild-hybrid”, una tecnología que será cada vez más común para reducir el consumo en los coches con motor diésel y de gasolina. Pero no confundas un coche híbrido con uno que tenga un sistema de hibridación ligera.

Los coches híbridos están de moda. Pero al igual que no es oro todo lo que reluce, tampoco se puede llamar híbrido a todo el que presume de esta tecnología. Bueno, en realidad, poder se puede, según lo que entiendas por híbrido.

Por ejemplo. Seat llama híbridos a sus coches que funcionan con gas natural, y Fiat hace lo propio con su gama GLP. Pueden funcionar con gasolina o con gas, pero aunque utilicen dos depósitos separados para cada combustible, sólo tienen un único motor. Su “apellido” híbrido obedece en este caso más a razones comerciales, para dejar claro que pueden beneficiarse de las mismas ventajas que los coches híbridos al contar con el distintivo ecológico de la DGT. Pero no son híbridos.

tecnologia mild hybrid

Ahora llega el desembarco de la tecnología “mild-hybrid” (también conocidos como “híbridos ligeros” o “semi-híbridos”), que tampoco pueden considerarse híbridos al uso. Pero atentos, porque puede que tu próximo coche lleve este sistema.

Coche híbrido vs híbrido ligero o mild-hybrid

Para que un coche pueda ser considerado 100% híbrido no basta con que tenga un motor eléctrico –o varios– además del motor de combustión. Es necesario que el motor eléctrico sea capaz de impulsar por sí solo el vehículo utilizando la energía eléctrica almacenada en una batería de alto voltaje, aunque sea durante un período muy corto de tiempo.

Cuando esa batería se recarga únicamente a través del sistema de recuperación de energía del vehículo en las fases de deceleración o de frenada –en las que el motor eléctrico pasa a funcionar como un generador–, hablamos de híbridos convencionales conocidos como HEV. Esta es la configuración, por ejemplo, de los conocidos híbridos de Toyota, como el Yaris Hybrid, el Auris Hybrid o el Rav4 Hybrid.

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Si además la batería puede recargarse por medio de un cargador conectado a la red eléctrica, estamos ante un híbrido enchufable (PHEV). En estos, el motor eléctrico es más potente y la instalación eléctrica más compleja, pero pueden funcionar en modo completamente eléctrico durante períodos más largos, normalmente alrededor de los 50 km. Un ejemplo en este caso sería el Mitsubishi Outlander PHEV, el coche híbrido enchufable más vendido en el mercado español.

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Entonces, ¿qué es un híbrido ligero? Pues son coches híbridos en los que el motor de arranque puede hacer la función de un pequeño motor eléctrico funcionando como un generador a la hora de recuperar energía en las frenadas o en deceleración, pero nunca puede mover por sí solo el vehículo. En un híbrido ligero o “mild-hybrid”, la energía recuperada por este motor de arranque/generador se utiliza para los sistemas auxiliares del vehículo que funcionan con electricidad, como el climatizador, los elevalunas eléctricos, el equipo de sonido o las luces, por ejemplo, lo que libera de este trabajo al sistema eléctrico convencional con batería y un alternador movido por el motor de combustión, reduciendo así el consumo de combustible. En la imagen de arriba podemos ver el esquema de los elementos del sistema híbrido ligero de 48 voltios que Renault tiene en el Scénic.

La tecnología de hbridación con 48 voltios

Los híbridos ligeros pueden estar basados en el sistema eléctrico tradicional del coche con 12 voltios, o utilizar los cada vez más populares sistemas de 48 voltios, más eficientes y con muchas más posibilidades. Hacia esta última tecnología irán todos los fabricantes, y no es descabellado pensar que a corto o medio plazo, prácticamente todos los coches que no sean híbridos o eléctricos serán “mild-hybrid”, bien con sistemas de 12 o de 48 voltios.

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La razón se entiende enseguida: en términos de consumo homologado, un híbrido ligero puede conseguir entre el 50 y el 60 por ciento de la ventaja que presenta un híbrido completo, pero con un coste muy inferior.

Audi, por ejemplo, ha apostado fuerte por la tecnología mild-hybrid, y todos los motores en el lanzamiento del Audi A8, así como en los nuevos Audi A6 y Audi A7 Sportback la incluyen de serie. Para los motores de 4 cilindros se utiliza con sistema eléctrico de 12 voltios, y para los de seis o más cilindros, con tecnología de 48 voltios. En el caso de Audi, el alternador que hace las veces de motor de arranque se denomina BAS, y está conectado al motor mediante una correa. Para que te hagas una idea, su potencia es de 12 kW, frente a los 60 kW que tiene el motor eléctrico de un coche híbrido completo como el Toyota Auris.

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Aquí, el motor eléctrico podría asistir al motor de combustión, por ejemplo para dar un plus de potencia al iniciar la marcha, o al acelerar a fondo. Pero nunca moverá el vehículo por sí solo. En su versión más completa, con tecnología de 48 voltios, su mayor ventaja está basada en que permite que el coche ruede en modo de marcha por inercia con el motor completamente apagado a velocidades de entre 55 y 160 km/h durante períodos de hasta 60 segundos.

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El suministro eléctrico de todos los sistemas del vehículo queda asegurado por el sistema “mild-hybrid” incluso con el motor desconectado, y el alternador/motor de arranque es el encargado de volver a arrancar el motor de forma rápida cuando es necesario, algo de lo que también se encarga al funcionar el sistema start-stop circulando por ciudad. El coche conserva un motor de arranque convencional con piñón, que se utiliza en situaciones contadas, como por ejemplo cuando el aceite del motor está frío y se requiere un par de arranque más alto. Puedes ver cómo funciona todo en el siguiente video.

Los sistemas de 48 voltios se irán imponiendo por dos razones frente a los de 12 voltios. En primer lugar, porque permiten fases de marcha por inercia mayores, lo que supone un ahorro adicional de consumo. En segundo lugar, porque ofrecen mayor potencia de salida, necesaria en coches cada vez con más sistemas eléctricos a bordo, como suspensiones pilotadas, estabilizadoras activas movidas por motores eléctricos, compresores eléctricos, etc.