Lexus cumple 30 años demostrando ser una marca innovadora y pionera en la electrificación, por lo que vamos a hacer un resumen de sus principales logros.

Lexus está de aniversario, y es que ya han pasado 30 años desde que lanzaran su primer vehículo. Sin embargo, la historia viene de mucho más atrás, es que fue en 1983 cuando Eiji Toyoda, presidente de Toyota, se marcó un claro objetivo: crear el mejor coche del mundo y que, además, tuviera la mejor relación calidad/precio del mercado.

Era un ambicioso proyecto, y es que durante los años 80, eran las marcas alemanas las que tenían la supremacía en los coches de lujo y prácticamente nadie se atrevía a replicarles.

Cuando la industria comenzó a conocer el objetivo de Lexus, la palabra más escuchada fue: “imposible”. Y es que en realidad nadie pensaba que una marca que todavía no había dado frutos, pudiera hacer un coche capaz de rivalizar con los pesos pesados del segmento.

Durante los seis años de desarrollo, Lexus utilizó nada menos que 13 maquetas de diseño y más de 400 mulas de pruebas que acumularon la friolera de 4,000.000 de kilómetros. El objetivo era ambicioso y había que asegurarse de que el producto final iba a ser redondo.

El primer Lexus llegó al mercado en 1989

Por lo tanto, en 1989 llegó al Salón de Detroit el Lexus LS 400, un auténtico desconocido al que sus rivales más directos miraban con recelo. Además, la marca ansiaba demostrar al mundo de lo que eran capaces, puesto que prometían altos estándares de calidad y fiabilidad capaces de mirar de tú a tú al Mercedes-Benz Clase S, BMW Serie 7 o Jaguar XJ..

Esto lo dejó claro su spot de lanzamiento, en el que se podía ver cómo el Lexus LS 400 superaba los 200 kilómetros por hora sobre unos rodillos y, lo mejor de todo, era tan refinado que podía mantener una pirámide de copas de champagne sobre su capó sin tirar ninguna. Os dejamos el anuncio por si queréis verlo en primera persona.

El inquilino que habitaba bajo su capó era un motor V8 de 4.0 litros y 32 válvulas con una potencia de 250 caballos prestado por Toyota y refinado por los ingenieros de Lexus para conseguir una sonoridad inédita para los estándares de la época. Además, era un coche ideal de representación para poder viajar a altos regímenes: aceleraba de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos y alcanzaba los 250 km/h.

«Omotenashi», un nuevo concepto

Por lo tanto, el Lexus LS 400 fue el comienzo de toda una estirpe. Sin embargo, la marca no sólo quería presentar una referencia en el segmento de las grandes berlinas de lujo, sino que además quería presentar a la sociedad uno de pilares básicos durante sus 30 años de vida. Este es el “Omotenashi” en japonés, o traducido a nuestro idioma, la hospitalidad.  En este punto, Lexus prometió solucionar las necesidades de sus clientes incluso antes de tenerlas y cuidar los detalles.

De esta manera, Lexus fue la primera marca en incluir los dos primeros mantenimientos en el precio inicial del coche. Además, se ocupaban de que a la hora de entregarlo, el coche estuviera en perfectas condiciones de limpieza.

Sólo tardo 2 años en alcanzar el éxito

Todos estos argumentos bastaron para que Lexus se convirtiera en el principal importador de coches de lujo al mercado estadounidense. Por lo tanto, se normalizó la presencia del fabricante en territorio norteamericano y se comenzaron a abrir los primeros concesionarios. Todo ello le llevó a conseguir el premio a la mejor marca en este exigente mercado en 1991.

Sin embargo, la historia de Lexus no había hecho más que empezar, y es que la filosofía de Lexus siguió siendo la misma: mezclar la artesanía e innovación. Prueba de ello es la presencia de los “Takumis” en sus factorías: estos son especialistas que se encargan de pasar el control de calidad de cada unidad revisando todos los ajustes y acabados a mano.

En la planta que Lexus tiene en Miyata sólo existen 19 “Takumi”, y es que para poder formar parte de esta elitista plantilla, deben pasar pruebas como saber hacer un origami con una mano en 90 segundos, no sin antes tener 25 años de experiencia en varias áreas de la fábrica.

Lexus presentó en 1997 el primer SUV de lujo

Con esta mezcla de tecnología y artesanía, Lexus siguió siendo pionera en muchos aspectos. Sin ir más lejos, inauguró uno de los segmentos con más representantes en la actualidad. Fue en 1997 cuando lanzó al mercado lo que hoy conocemos como SUV de lujo, el Lexus RX 300. Por lo tanto, llegó al mercado 1 año antes que la primera generación del Mercedes-Benz ML y 2 años antes que el BMW X5.

A este primer lanzamiento le siguió el logro de lanzar el primer SUV híbrido del mercado, el Lexus RX 400h. Este fue lanzado en 2005 y contaba con un tren motriz formado por un motor de gasolina V6 de 3.3 litros y un motor eléctrico en cada eje, por lo que la potencia total era de 272 caballos. Gracias a esta combinación, conseguía unas buenas prestaciones y un consumo muy razonable para ser un coche de 2.000 kilos: aceleraba de 0 a 100 km/h en 7,6 segundos y consumía 8,1 litros a los 100 kilómetros.

En 2005 se atrevieron con el mundo de los superdeportivos

Sin embargo, Lexus no sólo se centró en hacer coches de lujo y en electrificar a su gama, sino que también quisieron demostrar que eran capaces de hacer un superdeportivo de raza. Por ello, sorprendieron a todos con el brutal Lexus LFA, un bólido de achatada figura que montaba un motor atmosférico de 4,8 litros y 10 cilindros en V capaz de entregar 560 caballos. Además, el fabricante se alió con Yamaha para desarrollar un sistema de escape gracias al que este coche casi mejor que un Fórmula 1. Se vendieron sólo 500 unidades y su precio era de 415.000 euros.

Como ha demostrado Lexus a lo largo de la historia, es un fabricante experto en dar golpes sobre la mesa, y si algo se le recriminaba a la marca era que sus diseños eran aburridos y muy similares a los que ofrecían las marcas alemanas. Por lo tanto, fue en 2011 cuando la cuarta generación del Lexus GS estrenó el nuevo lenguaje de diseño de la marca con la ya característica doble punta de flecha en la parrilla frontal.

Además, en 2011 Lexus dio un paso que a muchos pareció descabellado pero que han copiado algunas marcas años atrás: dejar de fabricar motores diésel en su gama de modelos para pasar a la hibridación de sus motores gasolina.

Sin embargo, en 2012 cuando Lexus puso todas sus cartas en la mesa y presentó el Lexus LF-LC, un gran turismo cuyo diseño dejó boquiabiertos a todos los aficionados al motor. Tal fue el éxito del prototipo, que la marca decidió llevarlo a la producción tres años después (2015) sin apenas cambiar nada de lo que mostró el concept. El resultado fue el Lexus LC500h, un coche que sigue sin perder un ápice de espectacularidad.

El Lexus UX es el último de sus lanzamientos

Su último lanzamiento fue ha sido el Lexus UX que ya probamos hace unos meses, un SUV de tamaño mediano al que la marca se refiere como la “representación de la evolución de la marca en sus tres años de historia”. Este nuevo modelo monta ya la cuarta generación de sistemas de hibridación de la marca.

Por último, parece que las cifras de ventas de la marca en nuestro mercado respaldan su buen hacer, por lo que en 2019, Lexus ya ha aumentado un 4,1% su cuota de mercado (un 0,8% más que en 2018) y certificará su séptimo año de crecimiento consecutivo.

Por lo tanto, parece que el 30 aniversario de Lexus es sólo el comienzo de un libro al que le quedan muchas páginas por escribir y, si sigue siendo haciendo las cosas como hasta ahora, no hay duda de que su camino seguirá siendo positivo.